Estamos en medio de una crisis de seguridad detonada por el crimen organizado contra nuestras instituciones en vías de organizarse (por ponerlo light). Pero más allá de buscar culpables o señalar a todos aquellos —que son muchos— que permitieron que esto escalara para llegar a niveles de terrorismo, creo que hace falta hacer una puntualización de cosas que, también, no queremos ver. 1) Somos un país de consumidores y no nos ha caído el 20. Ya no estamos en la etapa en la que sólo éramos “paso” hacia el mayor mercado que, sí, sigue siendo Estados Unidos. Los cárteles —como macabros empresarios sin escrúpulos— se están disputando nuestro territorio para vendernos drogas ¡a nosotros! Y ahí están las cifras. Según un adelanto de la Encuesta Nacional de Adicciones que se presentó ayer, se detalla que el consumo de drogas ¡¡en México aumentó 50%!! Y eso que la muestra —hecha casa por casa— no se aplicó a habitantes de Tijuana y Culiacán debido a la inseguridad. Son datos de escalofrío: se anticipa que la edad de inicio de uso de drogas —que estaba ya en los 10 años de edad— bajó. Que cada día más mujeres también consumen drogas. Los narcos ya no son —nunca fueron, además— esta suerte de Robin Hoods que nos ha hecho creer la cultura popular en este país —por más que nos digan lo contrario—, en donde sí hay graves faltas de oportunidades para todos. Ni reyes magos que dan regalos a los niños o a las mamás en 10 de mayo. Nos matan a nosotros; nos envenenan a nosotros. 2) Todos los políticos son culpables. Ayer por la tarde, escuchando distintos noticiarios, me dieron ganas de gritarles a nuestros nanopolíticos, del nivel que sea, que ya dejen de buscar culpables entre ellos, de echarse la bolita. Por eso me permití redactar estos párrafitos para pedirles a todos que lo firmen, si son tan amables. Ahí les va: Yo________________ me declaro personalmente culpable de la situación que vive el país. Lo hago porque sé que no he trabajado como debiera, más atento(a) a realizar acciones, hechos, iniciativas o hasta lenguaje que busque la viabilidad a largo plazo de este país y no sólo mi supervivencia —o la de mi partido— en las próximas elecciones. Ahora, yo _____________ me comprometo a dejar de echarle la culpa a los demás de lo que hicieron o no; a no buscar justificaciones para lo que hice o dejé de hacer (o mi partido, grupo o algo que no reconoceré: mafia a la que pertenezco) y ahora sí trabajar por un proyecto en común para todos los mexicanos. Ah, y también a no aceptar para nada dinero del narco a ser parte de la “cobertura de carácter político”, como lo dijo el presidente Calderón en el pasado aniversario 69 del PAN… Favor de mandar sus firmas a esta columna. 3) Nosotros también tenemos nuestro grano de culpa. Por no denunciar, por ejemplo. Por aceptar la corrupción, por mínima que sea o la llamemos mordida. Por no exigir ante los gobernantes. ¿Cártel socialmente responsable? A todo esto, no deja de extrañarme la actitud de la organización La Familia, uno de los primeros cárteles señalados como posibles culpables de los bombazos en Morelia. Eso de andar difundiendo comunicados vía correo electrónico y celular —todo un equipo de prensa creo que tienen— para pintar su raya y decir que ellos no fueron… Es más, se unen a las pesquisas y anuncian ¡¡que harán sus propias indagatorias para dar con los culpables!! Y claro, condenan a aquellos que lo hicieron… qué tal. Le cambio su vieja (estación) por una nueva… es el dilema por el cambio de frecuencias radiofónicas de AM a FM. Desde Gobernación dicen que dependerá de con qué recur$o$ cuentan los concesionarios, para pagar al gobierno dicha transición, y otra, para el nuevo equipo. Desde el Senado, el perredista Carlos Sotelo dijo que esta decisión se discutirá en la Comisión de Radio y Televisión. Al choque de frecuencias se une Manlio Fabio Beltrones. Llamó “mala copia” la decisión presidencial. Que es un “burdo plagio” de la propuesta… ¡priísta! presentada hace tiempo Mmm, ¿a poco aquí también hay una propuesta legítima y una ilegítima? . |