Mientras se fijan reglas y horarios para los gritos del 15 de septiembre en el zócalo capitalino, el PAN del Distrito Federal hizo sus propios arreglos. Nos cuentan, que la Secretaría de Vinculación Ciudadana del partido en esta ciudad logró un acuerdo con la Presidencia de la República para que se les asignara un espacio reservado en la plaza de la Constitución, y desde ahí, en un área cercada con vista a Palacio Nacional, sus simpatizantes o adherentes puedan disfrutar de la ceremonia del Grito de Independencia. Para tener acceso a esa zona VIP se deberá contar con pulserita que será entregada a los invitados por la dirigencia de Acción Nacional en la capital. ¿Quién tendrá tanta influencia en el PAN local como para lograr del presidente Felipe Calderón un privilegio de ese tamaño?, adivine…Quien de plano nunca ganará el concurso de Miss Simpatía en Veracruz es la maestra Elba Esther Gordillo. Cientos de docentes reunidos en la plaza de toros La Concordia de Orizaba, para celebrar el 30 Aniversario del equipo político de la sección 32, se desgañitaron coreando un grito a todo pulmón “¡Fuera Gordillo, fuera Gordillo!”. El líder moral de dicha sección, Juan Nicolás Callejas trató de defender las acciones de su líder nacional en favor del magisterio, pero le fue como en feria. Cada vez que mencionada a la maestra, los gritos se encendían aún más, a tal grado que no pudo hablar, y prefirió abandonar el recinto, donde se encontraban unos 15 mil trabajadores de la educación. Otro que pagó los platos rotos fue Rafael Ochoa, a quien le mostraron cientos de pancartas con consignas contra la maestra. Dicen que sobre advertencia no hay engaño y desde el jueves una avalancha de spots en donde Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del DF, expone las actividades de su administración, han inundado la televisión. El funcionario había anunciado una campaña publicitaria previa a su segundo informe de gobierno, y ya sea en canales de noticias por cable o en señal abierta, los anuncios se suceden hasta en seis por cada bloque de comerciales. Todos los avisos cierran con una imagen de don Marcelo sonriente, quien lanza un slogan que abre la puerta a las suspicacias sobre el futurismo político: “Para que juntos lleguemos muy lejos, yo sigo trabajando” o “para que juntos hagamos historia, yo sigo trabajando”. ¿Qué tan lejos querrá llegar?, muchos ya se preguntan. |