La inflamación intestinal es una pesadilla con la cual nadie quiere lidiar, pero cuando alguien lo hace consumiendo medicamentos llamados inmunosupresores, enfrenta otro serio peligro, sufrir infecciones. La vigilancia de un especialista es en todo caso la mejor de las recetas, pues no dar importancia a la amenaza puede derivar en complicaciones para la salud. Un estudio de Mayo Clinic descubrió que pacientes de 50 años o más y que toman varios medicamentos inmunosupresores para la enfermedad intestinal inflamatoria corren mayor riesgo de desarrollar infecciones, de acuerdo con los resultados publicados en la revista científica Gastroenterology. Inflamación letal Los expertos dicen que se trata de un asunto relevante, pues sólo en Estados Unidos se cree que más de un millón de personas sufre de colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, la forma más común de la enfermedad intestinal inflamatoria. Estos males hinchan el revestimiento del tracto digestivo y ocasionan graves ataques de diarrea líquida y dolor abdominal. En el fondo existe un velo de misterio, pues no se conoce la causa de las afecciones, pero la teoría más divulgada es que el sistema inmune de los pacientes con enfermedad intestinal reacciona en forma anormal a las bacterias que viven dentro del intestino humano. “A los pacientes con enfermedad intestinal inflamatoria generalmente se les trata con una combinación de medicamentos inmunosupresores a fin de ayudarles a aliviar los síntomas”, explica Edward Loftus, gastroenterólogo de Mayo Clinic y autor del estudio. “Debido a que estos medicamentos comprometen la reacción inmune del cuerpo humano, los pacientes desarrollan lo que se conoce como infecciones oportunistas, o a causa de organismos comunes que no afectarían a personas sanas”. Al borde del abismo Loftus y un equipo de investigadores de la clínica se dispusieron a identificar y cuantificar los factores de peligro relacionados a infecciones oportunistas en pacientes con enfermedad intestinal inflamatoria. Estudiaron los expedientes de 300 pacientes con este padecimiento. En 100 de los casos detectaron que se habían presentado infecciones oportunistas, pero los otros 200 no tenían antecedentes de ellas. El equipo descubrió que los pacientes de 50 años o más, tenían tres veces mayor probabilidad de desarrollar infecciones oportunistas que los pacientes menores. Descubrieron que las personas que tomaban un medicamento inmunosupresor tenían una probabilidad tres veces mayor de desarrollar una infección oportunista que aquellos que no lo tomaban. Los pacientes con tratamientos de dos o tres fármacos de esta naturaleza tenían 14 veces más probabilidades de padecer infecciones oportunistas que quienes no tomaban ninguno. “Este estudio revela que los pacientes con enfermedad intestinal inflamatoria que reciben medicación para inmunosupresión deben tener un umbral más bajo y precisan buscar atención médica ante cualquier señal de infección, como tos o fiebre”, subraya el doctor Loftus. “Para la comunidad médica, este es otro ejemplo de la necesidad de percatarse de los posibles riesgos de las terapias combinadas de inmunosupresión”, concluye. |