Los bienes raíces y la construcción fueron grandes estímulos económicos, como lo muestra la enorme demanda y el aumento de los precios registrados en esos sectores hasta julio 2007, cuando ese mercado tocó techo. De acuerdo con la oficina de censo estadounidense, los precios de las casas y apartamentos entre 2001 y 2007 habían crecido en promedio más de 60% (105 en Nueva York, 130% en Los Ángeles, 135% en Miami, etcétera). El desproporcionado aumento de los precios de los inmuebles, apoyado por una política de bajas tasas de interés implementada por Alan Greenspan hasta el final de su mandato hizo que varios analistas como Clif Droke, John Talbott y Robert Shiller anticiparan con exactitud una nueva burbuja (ver sección de lecturas), ya que 85% de la compra de condominios en Miami y otras ciudades como Las Vegas estuvo destinada a inversión especulativa y no a la vivienda. La oferta de crédito barato estuvo asociada a una inescrupulosa acción de algunas instituciones financieras que aprovechando la abundancia de crédito generaron hipotecas artificialmente bajas que había que refinanciarlas a una tasa más alta en el corto plazo por deudores que no necesariamente tenían el ingreso para enfrentar a un posible aumento en el pago de sus hipotecas. La crisis actual se ahonda debido a que esas instituciones, muchas de ellas quebradas como IndiMac, empaquetan, apalancan y venden las hipotecas a terceros en forma de instrumentos financieros, los cuales han perdido gran parte de su valor al caer los precios de los inmuebles que garantizan los prestamos y aumentar el número de deudores que no pueden pagarlos. El sector financiero globalmente vive uno de sus peores momentos, ya que el valor de las acciones de los bancos se desploman a niveles históricamente bajos y se suceden quiebras espectaculares de instituciones que parecían sólidas, como Bear Sterns. En otra muestra de la profundidad de la crisis, el Departamento del Tesoro anuncia esta semana el esperado y bien recibido “rescate” de las agencias semipúblicas Freddie Mac y Fannie Mae que garantizan las hipotecas, ya que su situación financiera era insostenible debido a las perdidas que sus garantías están generando. Además, sus altos ejecutivos están acusados de corrupción y malos manejos. Otro elemento que hace más seria la crisis y cuyo control supera al gobierno, es el descomunal aumento del precio del petróleo en los últimos 12 meses, que pasa de un promedio de aproximadamente 70 dólares el barril en 2007 a más de 120 dolares este año. El aumento produjo, hasta hace unos días, una caída del dólar con relación a la gran mayoría de las monedas internacionales, incluido el peso. Los problemas descritos están afectando el crecimiento, que cae a solo 0.9% el primer trimestre (rebota a 1.9% el segundo trimestre); la inflación, que ajustada llega a 5.6% en los últimos 12 meses (el costo del transporte representó casi 14%) y el desempleo que al llegar a 6.1% constituye la cifra más alta desde 1994. Este panorama parece confirmar las pesimistas predicciones del controvertido financiero Georges Soros, quien acaba de publicar The New Paradigm for Financial Markets, en el que habla de los problemas descritos, y anticipa la peor crisis económica en Estados Unidos y en la economía mundial desde los años 30. Todo parece indicar que la economía será el tema que definirá las elecciones. En los últimos 15 años el gobierno estadounidense, incluido el Congreso, ha sido incapaz de formular mecanismos que permitan detectar y “desinflar” a tiempo las burbujas y evitar crisis como la que se esta viviendo. Tampoco hay planes viables para enfrentar el muy serio problema de la oferta interna de petróleo, ya que Estados Unidos consume 21 MBD y solo produce 5.5. No obstante que la presión del precio de los combustibles se ha reducido, muy posiblemente los votantes estarán atentos a los mensajes que en ese tema tengan los candidatos ya que la dependencia de fuentes externas, no siempre estables, preocupa y afecta su bienestar y seguridad. En este contexto, no me parece casual la selección de la gobernadora de Alaska como candidata a la Vicepresidencia dada la importancia estratégica de su estado en términos de reservas y proyectos y su relación con la industria petrolera. IIJohn R. Talbott “Sell Now: The End of the Housing Bubble”. St. Martin´s Griffin Enero, 2006 II George Soros “The New Paradigm for Financial Markets: The Credit Crash of 2008 and What It Means”. PublicAffairs, 2008 |