Marcelo Ebrard tomó en sus manos las negociaciones para evitar una zacapela el 15 de septiembre entre los seguidores de Andrés Manuel López Obrador y los asistentes a la ceremonia de Independencia encabezada por el presidente Felipe Calderón. Desde hace una semana, el jefe de Gobierno del DF designó a un par de funcionarios para dialogar con el equipo de César Nava, secretario particular del mandatario, y con representantes del Estado Mayor Presidencial, para establecer los límites y los criterios para guardar el orden en la plaza de la Constitución. Usted sabe que el Peje quiere realizar el “grito legítimo” o “grito de los libres” a las 21 horas. Todo esto ha puesto en alerta a don Marcelo y, por supuesto, a Los Pinos.Los Pinos suma otra preocupación a la movilización pejiana en el Zócalo, la noche del 15 de septiembre. Los responsables de las áreas de seguridad (EMP), imagen y el médico de Calderón están preocupadísimos por el protocolo de El Grito de Independencia. ¿Cómo le va a hacer el Presidente para ondear la bandera en el balcón de Palacio Nacional? El jefe del Ejecutivo debe hacerlo y jalar la cuerda para hacer repicar la campana. Los estrategas de la Presidencia le dan vueltas al asunto, porque él sigue convaleciente por la caída de una bicicleta, nos explican. El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, se puso a firmar libros con todo y dedicatoria. No, no se trata de una obra literaria, sino del Presupuesto 2009 que busca el gobierno federal y que le ha puesto una mayor cantidad de recursos al tema de la seguridad (¿alguna señal para las elecciones del año que viene?). En forma paralela a la entrega del documento en la Cámara de Diputados, don Agustín envió a cada uno de los senadores una copia del contenido, con el consabido para fulano de tal con los atentos saludos… Los diputados panistas se hicieron los ofendidos en el Congreso del estado de México y están a punto de romper un acuerdo parlamentario para presidir la Junta de Coordinación Política. Con motivo de las comparecencias de los miembros del gabinete del gobernador Enrique Peña Nieto, los legisladores abandonaron la sesión en la que participaba el secretario general de gobierno, Humberto Benítez Treviño, con el argumento de que no les dieron a tiempo los ejemplares del documento, por un error, que se supo, fue de su personal de apoyo administrativo. Por supuesto, diputados de otros partidos consideraron que los azules quebraron con acuerdos tomados, entre ellos la presidencia de los órganos de dirección.
Bajo reserva ahora también se oye
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