Hay algo que se está fraguando en el equipo de Andrés Manuel López Obrador sobre la ceremonia del “Grito de los libres” que encabezará, según su propio anuncio, la noche del 15 de septiembre. Nos cuentan, que la idea es evitar un choque por el acto, y que el tabasqueño está dispuesto a no elevar el tono de su mensaje, aunque en su arenga habrá sorpresas. Quien jugará un papel clave en el asunto será el secretario de Gobierno del DF, José Ángel Ávila. Será el intermediario para negociar con el equipo del presidente Calderón, toda la logística para que no se produzcan actos de violencia. De entrada, los simpatizantes de López Obrador festejarán la gesta histórica a partir de las nueve de la noche, para que una hora después, dejen el espacio libre al acto oficial del Grito de la Independencia. Habrá que estar atentos por la lucha del Zócalo.Lo que avanza sin ningún contratiempo es la visita que en las próximas semanas harán funcionarios mexicanos a Colombia para conocer de primera mano las estrategias que las autoridades de ese país implementaron para enfrentar a cárteles como el de Medellín y Cali. Es vasta la experiencia colombiana en materia de lucha contra las drogas y la quiere aprovechar el gobierno de México. Ante el interés, nos aseguran, la policía de Colombia compartirá su experiencia con sus similares mexicanos. El propio director de la institución, general Óscar Naranjo, anunció que el presidente Álvaro Uribe ya lo instruyó para que colabore con México, incluso con información de inteligencia. Cómo estarán las cosas que será hasta mañana cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón entregue al Congreso de la Unión su propuesta de presupuesto para 2009; y esto porque lo hará en la fecha límite y hasta la media noche. El presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro, César Duarte, tendrá que esperar pacientemente a lo largo del día hasta que llegue el documento, que, por protocolo, podría entregar el secretario de Hacienda, Agustín Carstens. El paquete presupuestal marcará el inicio de las negociaciones por los recursos públicos. Se verán largas filas no sólo de todos los órdenes de gobierno, sino también de los partidos políticos para obtener una buena rebanada del pastel. Según legisladores que han cabildeado con Hacienda, el rubro de infraestructura es uno de los más fuertes, así como educación. Quedará pendiente lo que resulte de la reforma energética. |