En 1996, AMLO denunció golpismo contra Zedillo y negoció elección de 1997 En 2008 empuja derrocamiento de Calderón, porque pretende acuerdo en 2009
Todos, o casi todos, saben que desde el 3 de julio de 2006 el derrotado candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, y su claque —entre otros Porfirio Muñoz Ledo, Manuel Camacho y José Ortiz Pinchetti— se propusieron derribar al gobierno de Calderón.
Hacer todo lo necesario para propiciar el fracaso del gobierno del PAN, a través de la invención del fraude, la intransigencia en el Congreso, la persecución de Calderón, a extremos como aplaudir el avance incontenible del crimen organizado, ése sí, capaz de tirar al poder constituido. En pocas palabras, el grupo de AMLO apostó por el golpismo, por la destrucción institucional, como vía de acceso al poder.
Pero lo que no todos saben es que esa estrategia no sólo es un viejo recurso de presión política, sino una práctica que rechazan las mayorías ciudadanas que ya motejan el delirio de quienes en su “legítimo cuarto de guerra” le ponen hora y fecha a la caída del gobierno de Calderón.
Lo interesante del asunto es lo que hay detrás de esa estrategia golpista. Pero primero debemos intentar una respuesta a la pregunta clave: ¿quién se toma en serio esa estrategia golpista fuera de los cuatro fantásticos: AMLO, Muñoz Ledo, Camacho y Pinchetti? Hace meses nadie, hace semanas muy pocos, hoy un número mayor de ciudadanos. A fuerza de golpes mediáticos y retórica incendiaria, la especie golpista ya se instaló en el imaginario colectivo. Ese era el objetivo de ese maestro del engaño y la demagogia que es el legítimo.
Ya se desfondó el cuento del fraude y se vació el engaño de la privatización petrolera, pero ahora viene el espantajo de que Calderón no terminará su sexenio. Y esa especie se alimenta con los fracasos en seguridad, persecución del narco, escasa creación de empleos, crisis energética, educativa… y hasta se juega con la “sospechosa” caída de Calderón de una bicicleta. “El presidente bicípedo”, se ha escrito por ahí.
Pero el problema no es lo que hagan los opositores a un gobierno como el de Calderón, quienes están en lo suyo: el engaño, la mentira, la invención, los escenarios catastróficos, el debilitamiento del poder y las trampas discusivas, entre miles de artes de las que se vale la política para derribar al adversario y alcanzar el poder.
No, el problema parece estar en la capacidad de los ciudadanos para creer o no lo que digan los opositores, que tienen como fin último derribar al poder, o los detentadores del poder, de cuya eficacia depende la credibilidad de los gobernadores, más que de sus discursos mediáticos. ¿Cuántos ciudadanos se tragan las engañifas, bravatas, amenazas, lances patrioteros de un político como AMLO? ¿Han derribado a las instituciones esas bravatas, lances, insultos?
Los políticos no comen lumbre. Y López Obrador no es la excepción. No es nuevo que gritó por todo el país la caída del presidente Zedillo. Por eso creemos que al difundir que Calderón no terminará su gobierno, lo que busca AMLO es negociar.
Van las evidencias. El 2 de junio de 1996, en Misantla, Veracruz, AMLO denunció: “Está en marcha un proyecto para deponer al presidente Zedillo… por encima de todo condenamos cualquier rumor o intento por debilitar las instituciones nacionales… no queremos alianzas con el presidente. Deseamos acuerdos donde él se comprometa con el pueblo y con la nación, y nosotros a construir una verdadera transición democrática. Queremos acceder al poder, pero no sobre el cadáver de la República”. ¿Qué tal?
Más claro. En 96, AMLO condenaba todo intento por debilitar las instituciones, los rumores de derrocar a Zedillo y proponía acordar la transición, para no acceder al poder sobre el cadáver de la República. Hoy debilita las instituciones, propone el golpismo y busca el poder sobre el cadáver de las instituciones. ¿Tiene sentido? Ninguno, salvo que negoció la elección de 1997.
En su momento, Heberto Castillo entendió el juego y explicó: “Sorprenden los bandazos del candidato a la presidencia del PRD, López Obrador. De una posición intransigente que demandaba un gobierno de salvación mediante la renuncia de Zedillo, que el Congreso nombrara un presidente provisional, convocar a elecciones presidenciales y la elección de un nuevo mandatario para instalar el gobierno que salve al país del desastre… se ha pasado a la posición lombardista de apoyar al gobierno si éste orienta el rumbo según las indicaciones del partido opositor”. ¿Qué quiere AMLO? Espantar con el petate del muerto, negociar la elección de 2009 y doblar a Calderón. ¿Lo conseguirá? Al tiempo.
Miles de ciudadanos han sido secuestrados, asesinados, mutilados, amenazados, robados, heridos, etc.etc. La mayoría pertenecen a las clases media baja y pobre de este país. NADIE LOS HA ESCUCHADO NI ATENDIDO.
A Felipe Calderón nadie le enseñó el dicho:
"Se gana con los amigos y se gobierna con los enemigos" DESPUES DEL FRAUDE ELECTORAL lo sentaron en una silla que ahora lo asusta!
¿Como predicar honradéz si tiene en Gobernación a un corrupto probado? Como hablar de justicia si brinda descarada protección a su antecesor y su parentela?
Cómo acabar con la delincuencia organizada si desde su gobierno se les brinda protección? Uno de sus grandes problemases que se ha rodeado de "puros cuates" ineptos y deshonestos además de torpes, muy torpes.
Otro gran problema (entre muchos) es que en su gobiernos todos parecen mandar. Todos le gritan, los empresarios lo regañan. También quienes votaron por él y los que no votaron por él, porque simple y sencillamente está aterrorizado con una oposición (PRI PRD) y unos dizque aliados como Elba Esther y Dechamps (preciosas personas) que le exigen el pago muy alto de facturas pues se creen merecedores a todo, junto con los empresarios.
Y por lo que se ve, serán sus "amigos todos" los que contribuirán a su derrumbe.
2008-09-04 19:43
EMILIO ZAVALA M / Tampico Tamps
POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS, El nefastisimo AMLO que duro 14 años en la escuela,que encabezo la toma de pozos petroleros en Tabasco, que alento la caida de Cedillo, que al perder las elecciones parala precidencia de Mexico y que desafortunadamente durante su adolecencia perdio un hermano por un accidente provocado por el TODA SU VIDA SEGUIRA CAUSANDO PROBLEMAS Y DAÑO AL PAIS POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS ES NEFASTO HASTA PARA EL MISMO POBRE ENFERMO
2008-09-04 18:50
Miguel / Las Vegas Nevada USA
la forma de actuar de amlo es igual de chaves yo veo globovision algunas veces y veo mentiras tan infantiles como las que dice amlo y no se como la gente las cree y todavia las aplaude y los apoya yo vivo en las vegas y quiero regresar para poner un negocio pero veo que amlo y algunos partios o politicos son peligro para mi familia porque no veo diferencia entre ellos y los delincuentes
2008-09-04 18:42
Arturo / Tlanepantla
yori, no votar creo que no sería buena opción, estoy de cauerdo contigo de que duele mantener a tanto diputado y senador que no hace nada,por que no mejor analicemos mejor por quien votamos
2008-09-04 17:58
César Quiñónez . / México
Excelente nota sobre una persona y su camarilla que han demostrado una absoluta incapacidad para convivir en un sistema democrático y trabajar por el bien común. Lo extraño es que todavía -aunque cada vez menos- hay mexicanos que creen en esa retórica politiquera ya muy gastada. Como quiera que sea, todo esto representa un obstáculo, aunque no insalvable, para el avance del país. El pueblo mexicano necesita construir una nueva cultura política, acorde con los nuevos tiempos, una cultura que nos permita a todos ganar y ganar en aras del bien común, dejando de lado la intransigencia y la intolerancia. Ojalá ese México educado, este cerca para que estos personajes sean olvidados para siempre.
Atentamente.
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.