El dejar de fumar es la mejor de las decisiones para la salud de hombres y mujeres; ellas deben saber que el hábito del cigarrillo las expone a un mayor riesgo de perder las proteínas reparadoras del ADN, básicas para la defensa ante el desarrollo de algunos tipos de cáncer colorrectal, advierte una investigación de científicos de Mayo Clinic. Las pruebas han sido presentadas ante la Asociación Americana de Investigación sobre el Cáncer (AACR), los científicos informaron que las mujeres fumadoras corrían mayor riesgo de desarrollar un tumor colorrectal que carecía de alguna de las cuatro proteínas conocidas como de reparación de errores de apareamiento (MMR) del ADN. Mal y de malas Los reportes de los hombres de ciencia explican que estas proteínas mantienen sanas a las células que revisten el colon y recto porque reconocen y reparan los daños genéticos, así como los errores que ocurren durante la división celular. Para los investigadores, la ausencia de pocas o de ninguna de las cuatro proteínas, no fue debida a una alteración genética heredada. “Creemos que el hábito de fumar induce una condición dentro de las células intestinales que no permite que los genes para reparación de errores de apareamiento expresen sus respectivas proteínas, y esta pérdida lleva a la formación de tumores en algunas mujeres”, de acuerdo con el autor principal del estudio y gastroenterólogo de Mayo Clinic, el doctor Paul Limburg. Los científicos descubrieron igualmente que existe una relación directa entre la cantidad de cigarrillos fumados a diario por las participantes del estudio, y más riesgo para desarrollar estos tumores específicos. En su opinión, muchos estudios anteriores han descubierto sólo una relación positiva muy débil entre el consumo de cigarrillos y el desarrollo de cáncer. Pruebas nuevas “Nuestros hallazgos plantean que los tumores podrían formarse porque las células no pueden repararse a sí mismas del daño inducido por el hábito de fumar”, precisa el doctor Limburg, para proponer una idea: “Parece que las toxinas del tabaco obstaculizan la producción de proteínas beneficiosas por parte de los genes que reparan el ADN. “Empezamos a percatarnos que podrían existir factores de riesgo diferentes para los distintos subgrupos de cáncer de colon y recto. El hábito de fumar surge como un posible e importante factor de riesgo modificable entre mujeres posmenopáusicas”, explica. Los descubrimientos también pueden tener otras implicaciones clínicas en cuanto a quimioterapia, porque los tumores que carecen de las proteínas MMR podrían responder de manera diferente a los regímenes de tratamiento normales, dice el Dr. Limburg. |