Quién sabe si fueron las evocaciones del fatídico 94 que trae este complejo 2008, con su con-fluencia de crisis económica y seguridad, o si, más bien, hábil e inteligente como es, haya olfateado los vacíos políticos que deben llenarse. El caso es que en los corrillos políticos de alto nivel corre como lumbre una versión que dice que Carlos Salinas de Gortari prepara su regreso a la política en activo y está en busca de un nuevo cargo de elección popular. El polémico ex presidente de México, que hace unos meses regresó con su libro La década perdida, se mueve en pos de la candidatura priísta al gobierno de Nuevo León, su tierra natal, donde Salinas no sólo dejó intacta una amplia red de relaciones políticas, sino, sobre todo, donde los poderosos grupos empresariales —los verdaderos electores en esa entidad— verían con simpatía la postulación de una figura de experiencia, tras los fracasos y el descontrol que vive el estado con el actual gobernador y las últimas administraciones del PAN. Al menos eso comentan políticos allegados al ex mandatario, quienes afirman que las posibilidades de que Salinas se convierta en el primer ex presidente de la historia reciente en ocupar una gubernatura, tras encabezar la Presidencia de la República, son tan reales como los cabildeos que desde hace meses realiza con familias empresariales que dominan la política neoleonesa. Tras los tropiezos de Natividad González Parás y las malas experiencias con panistas como Fernando Canales Clariond, los capitanes del Grupo Monterrey no están interesados en una alternancia que llevara de nuevo a Acción Nacional al gobierno en las elecciones de julio de 2009. La violencia e inseguridad que viven Monterrey y el estado a raíz de que los narcotraficantes se asentaron en la capital y la volvieron su centro de operaciones afectan los intereses de esas poderosas familias, que apostarían por un político que controlara al estado. El proyecto, dicen quienes reproducen la especie, no sería sólo un plan personal de Carlos Salinas para volver, 14 años después de dejar la Presidencia, a un cargo de elección. Su regreso estaría enmarcado en una estrategia más amplia para allanar el regreso del PRI a Los Pinos. Con una figura como la de Salinas de Gortari operando desde un estado estratégico como Nuevo León —comentan—, se podría revertir la votación del famoso “corredor azul” del norte del país y hacer que el PRI recupere terreno frente al PAN en los estados norteños. Impedimentos legales o constitucionales no hay para que un ex presidente se postule por una gubernatura, incluso por una diputación o senaduría. Hasta ahora la tradición del retiro virtual de los ex mandatarios, obligada en la era priísta, se había mantenido intacta. Pero el activismo de ex presidentes como Vicente Fox y su reciente incorporación a las tareas proselitistas dentro del PAN, decidida por el propio presidente Calderón desde Los Pinos, podría dar el pretexto perfecto al PRI para revivir a Salinas, y al ex presidente para cumplir uno de sus viejos anhelos, aquel que se le frustró un 23 de marzo del fatídico 94 con la muerte de Colosio: mantener el poder. NOTAS INDISCRETAS... Probada su eficacia y penetración por políticos como Barack Obama y Nicolas Sarkozy, las “redes sociales” y la internet son nueva herramienta en la política y sobre todo en las campañas. Eso parece entenderlo bien el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, quien ya tiene su propio grupo de apoyo en Facebook. Desde ahí, el priísta teje una red en internet que le sería muy útil para conseguir apoyos con miras al 2012, sobre todo entre el electorado joven que utiliza esos espacios. Pero, además, Peña Nieto sabe que con las reformas en materia electoral y las limitaciones para la contratación de espacios publicitarios en radio y televisión, el ciberespacio es un foro no regulado y que ofrece posibilidades infinitas. De paso, igual que Obama recientemente o Sarkozy en su momento, se da caché de político moderno… Para que la cuña apriete, dice el dicho, ha de ser del mismo palo; pero en Los Pinos decidieron que no hay mejor cuña que el cuñado; y en esa lógica mandaron a Juan Ignacio Zavala a estar muy cerca de Germán Martínez Cázares y “apoyarlo” en la conducción del partido y el diseño de las próximas campañas. Nadie duda de la confianza que a Germán le tienen en Los Pinos, pero hay quien afirma en la casa presidencial que el envío del cuñado lleva mensaje… Se lanzan los dados. Apostamos por escalera. |