cambalache@eluniversal.com.mx Uno de los cárteles que han impuesto el terror en México reclama justicia al gobierno calderonista. Pide equidad y transparencia en el negocio de las drogas. Exige igualdad de condiciones para aplicarse en sus ilícitos. Conocedor de que el río revuelto es el mejor momento para obtener ganancia, lo enturbia más y desafía a las autoridades con una campaña de trapo y tinta, en la que las responsabiliza de la violencia que sangra al país. Se sabe impune. Cada vez más audaz, en un centenar de mantas —a días de firmado el pacto nacional anticrimen—, el cártel que comandan los Beltrán Leyva, se presume, acusa al gobierno y al Ejército de favorecer al clan rival, el de El Chapo Guzmán, fugado de la cárcel durante el foxismo. Dumping en favor de El Chapo, grita en sus narcomensajes. Pero Felipe Calderón, ni lerdo ni temeroso, ha reforzado su ofensiva contra esas criminales fieras. A golpe de promocionales en radio y tv, con voz dura y gesto firme advierte que no habrá tregua; que ahora sí hará la tarea; que está decidido a poner orden en las calles; que mejor se guarden en sus madrigueras. Pobres malhechores. Y eso que aún falta el mensaje del lunes, en lo que queda del Día del Presidente. Seguro saldrán chispas de la programada pirotecnia verbal contra la delincuencia. Retórica contundente. Ya verán cómo les tunde. Corre Medina corre
En entrevista reciente, el procurador Eduardo Medina Mora dejó constancia del tamaño de su compromiso ante la ciudadanía: “En primer lugar, yo quiero destacar que Alejandro Martí nos ha dado a todos los mexicanos, ciertamente a todos los que tenemos una responsabilidad pública, una enorme lección humana de una enorme estatura moral... En medio de la tribulación y de la pena, tiene la entereza de...” bla, bla, bla y muchos más blas en una perorata con la que el señor procurador pretendió ponerse a resguardo y eludir la pregunta simple de si asumiría el “Si no pueden, renuncien”, lanzado por el padre del menor secuestrado y asesinado. Campa, El Despistado. ¿Qué hace el señor Roberto Campa en el área de seguridad? “Yucatán es uno de los estados más seguros”, dice el ex priísta y se le aparecen 12 decapitados. ¿Qué sigue en la galería del terror del narco después de los 12 decapitados? Por cierto, con éstos ya suman más de 100. "Chucherías"
Vaya borrachera de protagonismo que agarró doña Ruth Zavaleta. Se le vio disfrutar hasta el último día de su presidencia en la Cámara de Diputados. Utilizó hasta el fin los reflectores de su cargo para cumplir con su tarea de demolición: no dejar piedra sana en la imagen de su supuesto partido, el PRD. Terrorista, lanzó varias granadas de mala fe contra sus dizque camaradas. Los acusó de introducir bombas molotov a San Lázaro el día de la asunción fast track de Calderón. “Por si había guerrita adentro de la Cámara”, dijo la siempre complaciente en busca del aplauso de sus oyentes. Regaño o “cruda declarativa”, poco después reculó —o como dicen los especialistas, se “autodesdijo” a sí misma—. Pero el plato a los enemigos del lopezobradorismo ya estaba servido, cortesía de la guerrerense. En su delirante afán protagónico, que quizá sus méritos no justifiquen, doña Ruth deshonra a la Cámara de Diputados: si miente, también difama; si dijo la verdad, fue cómplice de un delito durante dos años. De qué magnitud es el enredo de la Zavaleta, que uno de sus más fieles admiradores, el panista Héctor Larios, esta vez no la secundó.
CNDH y PGR: No me ayudes compadre
Las dos no dan una. Soberano revés se llevó el ombudsman nacional y también la Procuraduría. Tratando de frenar la despenalización del aborto en el DF, abrieron de par en par las puertas para que prospere en otros estados. |