Será hoy, a las 9:30 de la mañana, cuando la medallista olímpica Rosario Espinoza llegue al aeropuerto de Culiacán, Sinaloa, donde será recibida como se merece, con todos los honores. El orgullo de México encabezará el llamado Desfile de la victoria, organizado ¿por quién creen? Acertó, por el mismísimo gobernador Jesús Aguilar Padilla, a quien buena falta le hace celebrar algo en medio de la violencia que se vive en el estado. Hace unas semanas, don Jesús declaró a este diario que la lucha contra el narco iba apenas en el “primer inning”. En lo que llega la novena entrada —y en espera de que la pizarra no siga registrando carreras en contra—, el gobernador celebra la medalla como si él la hubiera conquistado. La campeona será para el gobernador de Sinaloa, más que Rosario… agua bendita. Pa’ penas no gana uno, se escuchó por ahí. Esto, luego de que a Juan José Rodríguez Prats se le pasaron las copas en la reunión plenaria de diputados del PAN en Sonora. De plano, agarró la jarra en el lobby del hotel y tuvo que ser sacado en hombros por el subsecretario de Gobernación de esa entidad, Cuauhtémoc Cardona, y el diputado Óscar Mohamar. Lo peor de todo fue la imagen que dio el legislador: lucía despeinado, con el cinturón desabrochado y sin poder dar paso firme. ¿Agárrenlo bien!, gritó uno de sus colegas del PAN. No hay que olvidar que fue el mismo Rodríguez Prats quien criticó la reforma energética del FAP, al considerarla como parte de su derecho masturbatorio, pero a fin de cuentas un adefesio jurídico. El mundo da vueltas, tanto así que hasta se mareó Juan José. Para Ripley. Ayer, en el IFE se dio algo que generó el desconcierto y el enojo de algunos partidos, esto, luego de que el organismo presentara casi 200 cuartillas sólo de fe de erratas a los dictámenes que elaboró la recién creada Unidad de Fiscalización, para multar a los partidos por casi 40 millones de pesos por irregularidades en el ejercicio de 2007. ¿Cómo ve? Además, el instituto, encabezado por Leonardo Valdés, reveló datos por demás interesantes relacionados con el traslado de los paquetes electorales de los 300 distritos a 32 bodegas, una por entidad. Sólo por la renta de vehículos para transportar las boletas de 2006 se erogará un millón 529 mil pesos; por la renta mensual de las bodegas, otros 780 mil pesos; por la reparación de algunos paquetes y garantizar su traslado, 2 millones, y para la compra y armado de anaqueles, 10 millones. En fin, sólo es dinero. ¡Ah!, y se aprobó un presupuesto para 2009, año electoral, por más de 12 mil millones de pesos. |