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México D.F., a 20 de agosto de 2008 | 9:08 AM

Juan María Alponte
México y el mundo
20 de agosto de 2008
Mitterrand y Chirac, Calderón y Ebrard


En 1981, el 26 de abril —primera vuelta— Valery Giscard d’Estaing, presidente que aspiraba a un segundo mandato, obtuvo 28.31% de los votos, y Francois Mitterrand, candidato del Partido Socialista, 25.84%. Los numerosos candidatos de la primera vuelta revelaron la crisis: desfondamiento del Partido Comunista y caída de las demás opciones. Para el 10 de mayo (segunda vuelta) sólo Mitterrand y Giscard. Mitterrand había luchado en su partido por proponer a la sociedad “el fin de la pena de muerte”.

Sus consejeros le dijeron que perdería votos. Mitterrand no cedió. Fue a la segunda vuelta con esa opción. El 28 de abril el Comité Central del Partido Comunista pidió, sans enthousiasme, que se votara por Mitterrand. Aquel día comí en un barco-restaurante del Sena con Regis Debray. Esperábamos qué pasaría. Mitterrand había dicho que ganaría o perdería por 2% o 3%. El 10 de mayo en el hotel, a las ocho de la noche, vi que la “proyección” era favorable a Mitterrand. Horas después, los datos finales: Mitterrand 51.76%; Giscard d’Estaing 48.24%. Votó 85.9% del electorado. Ocho hombres condenados a la pena de muerte supieron, al amanecer del 11, que no serían ejecutados. El 21, Mitterrand se entrevistaba con el saliente. Mitterrand le dijo: “Usted cometió un error al volver a presentarse”. Giscard: “Se es, aquí, un prisionero”. Desde la fundación de la Quinta República, en 1958, un candidato de la izquierda no llegaba al Elíseo. El 21: transferencia de poderes.

Después del ceremonial, Mitterrand despidió a Giscard en la escalinata del Elíseo. Le dijo: “No veo su automóvil”. Giscard: “Vine andando”. Añade: “Saldré andando. He dejado el coche en la esquina. Quiero salir a pie como he venido”. Se estrecharon las manos. Mitterrand: “Au revoir, monsieur le president”. Giscard responde : “Au revoir, monsieur le president”.

Hubo antes un encuentro dramático. Giscard quería conceder a Mitterrand, el nuevo presidente, las insignias de gran maestre de la Legión de Honor. El general Alain de Boisseu —yerno del general De Gaulle— gran canciller de la Legión de Honor, se presentó ante Giscard para dimitir. “No puedo aceptar entregar las insignias de gran maestre de la Legión de Honor al nuevo presidente porque no es digno de ellas”. Aunque el presidente saliente, representante de la centro-derecha francés, compartía las mismas opiniones, al hacer el balance de su debate televisado con Mitterrand se muestra mesurado: “El nivel de la discusión ha sido elevado. El talento de Mitterrand es evidente y lo coloca, netamente, por encima de la clase política. No conozco a nadie que hubiera podido hacer semejante tarea, a excepción de Raymond Barre, Edgar Faure y, sin duda, Pierre Mendes-France. Pero su presencia es singular y sus trazos aparecerán, verdaderamente, en el ejercicio del poder si es elegido presidente el próximo domingo”. Le pouvoir et la vie, tomo III de las Memorias (memorables) de Giscard, página 464.

El alcalde de París era Jacques Chirac, quien un día sería presidente. Representaba la derecha dura. Las relaciones entre el alcalde y el presidente fueron serenas y eludieron todo problema. Cuando en la siguiente elección parlamentaria el Partido Socialista perdió la mayoría, Mitterrand no dudó en elegir como primer ministro a un hombre que la representara.

El problema, la “cohabitación”, era difícil, complicado y serio: “¿A quién elegir para gobernar conjuntamente? Su consejero principal, Jacques Attali, en su Diario (Verbatim, tomo I, página 934) dice lo siguiente: “El presidente me ha confiado: elegiré como primer ministro a Jacques Chirac: es el más duro. Es preciso afrontarlo de cara”. Era el lunes 3 de marzo de 1986. En la nota del martes 4, Attali añade escueto: “Con Chirac la cuerda se tensa siempre, pero no se rompe”. Reflexiones, ideas y comportamientos ante la sociedad civil.

  Acerca del autor
email:juan.alponte@eluniversal.com.mx alponte@prodigy.net.mx

Profesor titular de la FCPyS de la UNAM, escritor y periodista. Ha colaborado en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Ha escrito 37 libros, entre los que destacan Retrato de una Familia Babélica; las biografías de Colón y Lenin; Historias en la Tierra y Los Liberadores de la Conciencia.

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