La 29 edición del evento mundial de los deportes, que encierra en sí sentimientos de unidad y fraternidad independientes de credos religiosos, políticos de razas y de otra índole, empezaron el 8 de agosto y la ceremonia de clausura ocurrirá el 24 de este mismo mes en la ciudad de Beijing, capital de china. Al gran evento participan más de 200 países y de 10 mil atletas de diferentes especialidades y atendiendo a lo escrito en la conocida revista china HOY, “con más de 3 mil años de historia y alrededores de ocho siglos de historia con capital Beijing, el país se enorgullece de sus numerosos lugares históricos y su gran riqueza cultural “y sigue afirmando que” los habitantes de Beijing están ansiosos de abrazar a los atletas y turistas “de todo el mundo”. Algo de curioso, pero se trata de creencias y —hay que tomarlas en consideración—, es la combinación de los “tres ochos” (080808) número triple fortuna para los chinos; “ocho” de la noche (la inauguración); “ocho” el día de la inauguración y “ocho” el mes (agosto) de 2008, por lo que los atletas chinos esperan aparte del severo entrenamiento recibido en su deporte para obtener resultados favorables que la buena suerte los ayude para conseguir alguna presea de oro como ya aconteció. El maremágnum de información internacional en todos los medios a disposición, sobre días y horas, entre otros de los varios eventos atléticos tanto en la capital como en otras ciudades subsedes —para los eventos de ecuestre, vela, preliminares de futbol—, permite que el público siga el desarrollo del evento, pero casi nada se ha hablado de otra gran organización lista a entrar en acción en caso de necesidad; me refiero a la cobertura entre seguros y otros medios que el Comité Internacional Olímpico, con sede en la ciudad de Lausana, Suiza en combinación con el correspondiente en Beijing, ha logrado con el fin de brindar la protección requerida tanto al evento en sí, como a sus participantes en caso de que alguno de los atletas sufra un percance por fallas de la organización. De parte del Comité Internacional se logró una cobertura de seguros por 400 millones de dólares que operaría en caso de “cancelación del evento por imponderables; además el mismo comité canalizó recursos billonarios en dólares hacia el correspondiente en China, con el fin de financiar todo lo relacionado con el evento, como servicios, habitación para los atletas, y todo tipo de infraestructuras necesarias para un óptimo desarrollo de los juegos. Entre las coberturas de seguros adquiridos por el Comité de Riesgos chino se tiene la de accidentes personales para los atletas; además los mercados de Londres “Lloyd’s y dos sucursales de reaseguro de las reaseguradoras internacionales Munchener Re y Swis Re de Alemania y Suiza, respectivamente, lideran coberturas de seguros para terremotos, inundaciones, terrorismo; se habla de un costo de 9 millones de dólares por concepto de primas. A su vez los atletas americanos, más de un millar, participantes en los JO cuentan con un seguro de salud independiente de cualquier cobertura similar al que puedan tener en su patria; huelga mencionar que el Comité Olímpico de cada país participante, habrá tomado las medidas de seguros a favor de sus atletas con el fin de que sean cabalmente protegidos durante el evento y las especialidades a las cuales participan durante el viaje de regreso a su lugar de origen. Al fin millones de dólares, por concepto de primas sobre los seguros mencionados, se han derramado en un corto periodo que como sabido, se repite cada cuatro años. Los JO Tuvieron su origen en Olimpia, ciudad griega del Peleponeso, en 776 de la era cristiana, pero con características religiosas a finales del siglo III de la misma era el emperador romano Teodosio el Grande ordenó su desaparición considerándolos juegos paganos; de esta manera Olimpia perdió esa característica y con motivo de incendios, terremotos e inundaciones también desapareció. A fines del siglo XIX (1892), el francés Barón de Cubertin los resucitó después de una conferencia que sostuvo en la Sorbona, París, y en 1894 se integró el primer Comité Olímpico Internacional. En 1896 se celebró la primera Olimpiada de la era moderna, en Atenas, Grecia, estableciéndose que cada cuatro años debiera celebrarse ese evento. Hubo interrupciones con motivo de la Primera Guerra Mundial (1915-1918) y de la Segunda (1939-1947). México estableció su Comité Olímpico en 1922 de suerte tal que en 1924 participó en la Olimpiada de París-Francia. Muchos eventos de índole varia ocurrieron a lo largo de los años (actos de terrorismo, guerras locales entre otros) por lo que el despliegue de vigilancia de todo tipo se hizo una necesidad como en el caso actual. Así dentro de este clima de paz y seguridad los más de 200 países y más de 10 mil atletas se han reunido en Beijing para dar color a este magno evento mundial. A este punto no me queda más que desear un “Enhorabuena, 29 Olimpiada”. |