Más que un pacto político, es obligado refundar reglas del Estado federal Leyes claras, efectiva persecución del delito y fin a la corrupción judicial
Distintos sectores sociales firmarán hoy una suerte de pacto contra la inseguridad, acuerdo con el que el gobierno federal pretende hacer frente —a través del cuestionado Juan Camilo Mouriño— a la dura crisis de gobernabilidad que agobia al gobierno federal, a los gobiernos estatales y, en general, al Estado mexicano todo.
Regresamos al tema porque es evidente que existe una confusión sobre la importancia de los esfuerzos unificadores en torno de los grandes problemas nacionales, como la inseguridad y la incontenible criminalidad frente a la urgencia de promover verdaderas políticas de Estado de largo aliento, en esa materia.
Aquí hemos cuestionado los ya muy pasados de moda “pactos” para contener la inflación, para respetar el resultado electoral y, hoy, para combatir la inseguridad. ¿Por qué? Porque desde López Portillo, pasando por Miguel de la Madrid, Salinas y Zedillo, los famosos pactos —políticos o económicos— no han sido sino más que respuestas mediáticas a problemas de fondo, lo que al final se convierte en una manera elegante de justificar las incapacidades de los gobiernos federal, estatales y, en general, de las instituciones del Estado.
Por eso creemos que un pacto contra la inseguridad pública impulsado por diversos actores políticos —y que gustoso retomó el gobierno de Felipe Calderón a través de Mouriño— no es más que la confluencia de un puñado de buenas y hasta compungidas intenciones que, pasada la emergencia, terminan en meras llamadas a misa. Es decir, nada ni nadie obliga a su cumplimiento.
Pero los pactos —en contra o en favor de— también sirven para establecer alianzas políticas o fácticas y hasta para cobrar facturas y/o someter a gobiernos o poderes. Así, cuando un acérrimo adversario firma un pacto junto con su otrora peor enemigo, se produce una ganancia compartida bajo ese “parasol” en que a los ojos de todos se convierte la llamada unidad nacional.
¿Qué significa, por ejemplo, que legisladores o líderes de PRI, PAN y PRD firmen un pacto contra la inseguridad pública? Muchos batirán las palmas en señal de regocijo. ¿Pero esa imagen mediática de unidad y fuerza será suficiente para acabar con la corrupción de las policías de todo el país, de los ministerios públicos, del reino de la impunidad y el imperio de la complicidad?
Un pacto no cambiará la realidad de esa sucursal del infierno que son los MP, los policías de casi todo el país, los gigantescos hoyos negros de la legislación penal mexicana. Y por supuesto que ese pacto tampoco acabará con los policías y funcionarios corruptos, con la protección que brindan policías a bandas criminales, ni con la complicidad oficial en el narcopoder y crímenes como el secuestro.
En el fondo, el pacto que previsiblemente se firmaría hoy no es más que una negociación política para que durante la emergencia las partes se obliguen a hacer todo por cumplir con la ley. ¿Pero, qué la defensa de la vida de los ciudadanos y de sus bienes no es su responsabilidad, su obligación? ¿Por qué convocar a las instituciones del Estado para que cumplan con su deber?
En todo caso, el llamado debiera ser —desde donde usted quiera— a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a los tres órdenes de gobierno, a los partidos, a la sociedad, para que con el conjunto diseñe un pacto para reformar las leyes vigentes, el sistema penitenciario, el de impartición de justicia, el cumplimiento del ‘cacareado’ estado de derecho, que no es otra cosa que el Estado sometido al derecho.
Ayer el presidente de la Corte, Guillermo Ortiz Mayagoitia —en un discurso formidable por su crítica al Legislativo y Ejecutivo, pero cuestionable por la ausencia de autocrítica al Judicial, del que es representante—, puso el dedo en la llaga; llamó a crear leyes adecuadas, diseñar políticas de Estado para la prevención y persecución del delito y —sin que lo dijera con esas palabras— terminar con la corrupción de los jueces y magistrados. Ese debía ser el verdadero pacto para refundar el Estado mexicano.
EN EL CAMINO
En Cananea tenemos el mejor ejemplo de la crisis. La fuente de empleo está cerrada por un conflicto de gobernabilidad; los gobiernos municipal, estatal y federal no existen; el narco impuso su ley al contratar a mineros desempleados; se han reportado siete ejecuciones y 11 desapariciones; prolifera la droga y, por si hiciera falta, un comando entró a la mina en días pasados, al parecer para robar dinamita. ¿A quién le importa?
Calderrón, y su banda de sinvrguenzas asesores, buscan a toda costa la foto de este, con Marcelo Ebrard, con el único proposito de molestar a Andres Maniel ya que la seguridad no del pueblo no les importa y si no fuera por que se trata de un hijo de Martí, diria que falleció de una fuerte gastritis como ya lo ha expresado en otras ocasiones.
2008-08-13 20:04
Elias Andres Rodriguez T / Xalapa Ver
Vuelvo a insistir si se castiga severamente a policias,ministerios publicos y jueces que portegen a delincuentes van a ver como disminuye la inseguridad y con penade muerte para secuetradores y asesinos, veran como lo piensan un millon de veces
2008-08-13 20:02
Rodrigo Reyes Rios / D:F
RICARDO, CUALES SON LAS FUNCIONES DEL SEC. DE GOBERNACION Y DIME SI MOURIÑO CUMPLE CON EL PERFIL. LO DUDO PUES SIENDO UN FUNCIONARIO CUESTIONADO POR SU CONFLICTO DE INTERESES ENTRE SUS NEGOCIOS Y SU TRABAJO COMO SECRETARIO DE ESTADO NO CREO QUE SEA CAPAZ DE ABATIR El FLAGELO DE LA INSEGURIDAD QUE ESTAMOS VIVIENDO, PUES A EL LO UNICO QUE LE INTERESA ES LA REFORMA PETROLERA DE SU PATRON. COMO DIJERA MAFALDA "EN QUE MANOS HEMOS CAIDO". TENIENDO ESTE TIPO DE FUNCIONARIOS NO ES NADA RARO QUE LA DELINCUENCIA SIGA CRECIENDO, SINO COMO TU DICES, AL TIEMPO. CUANDO CALDERON DEJE EL PODER YA LO SABREMOS.
2008-08-13 19:22
Francisco Guzman / chicago,USA
¿PACTO DE QUE? ¿DE QUE HABLAN ESOS DESVERGONZADOS? PARA ESO ESTAN AHI.PARA ESO TIENEN ESOS "SALARIOS"CON LOS QUE PODRIAN ALIMENTARSE UNAS 20 FAMILIAS DURANTE UN AÑO,Y ESO SIN CONTAR LOS NEGOCIOS,TIPO MOURIÑO,MADERO O HILDEBRANDO ENTRE OTROS. LOS "PACTOS SEXENALES"A TRAVES DE LOS AÑOS,NO HAN SERVIDO,MAS QUE PARA HACERSE "PENDEJOS",Y VERLE,UNA VES MAS,LA CARA A LA CIUDADANIA INDEFENSA ANTE ELLOS Y LOS "OTROS DELICUENTES"
2008-08-13 19:10
Tuchin / DF
Aplicar la "prisión de por vida" es algo que ningún abogado mediocre podria proponer, creo que lo hace alguien desesperado que cree que con intenciones populistas puede ganar nuestra confianza perdida. Esa pena va en contra de la ocnstitución y en contra de los acuerdos que en materia de derechos humanos ha formado el gobierno mexicano. Es irresponsable que el Presidente Calderón siendo Abogado haga esa propuesta. Mejor el EJECUTIVO y las estructuras que él tiene deberían de aplicar medidas lógicas e inteligentes para disminuir la corrupcion e ineptitud de los cuerpos policiacos federales y de los ministerios publicos federales coludidos con autoridades locales.
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.