Aviso Oportuno inmuebles | empleos | vehículos | varios
Buscar en: EL UNIVERSAL
El Universal
Columnas
México D.F., a 12 de agosto de 2008 | 9:05 AM

Juan María Alponte
México y el mundo
12 de agosto de 2008
Georgia, un nuevo volcán para Putin


Hace unos días publiqué un artículo sobre Georgia señalando que su situación era “atroz”. Volví a leerlo y pensé en encontrar un vocablo menos duro. Finalmente lo dejé. Asumí que, infortunadamente, era cierto.

Georgia, reino cristiano desde el siglo IV, vivió las invasiones mongólicas, árabes, persas y turcas. En 1783, firmó un tratado de alianza con el imperio ruso. Moscú asumió la responsabilidad de “proteger” el reino, pero 18 años más tarde Alejandro I anexó Georgia al imperio ruso. He de decir que la región del Cáucaso, por las invasiones ha sido denominada “la montaña de las lenguas”, y en casos de las religiones. Es inútil decir que el reino de Georgia desapareció. Moscú se hizo cargo. La revolución leninista de 1917 generaría tres líderes georgianos: Stalin, Beria y en la edad de la perestroika Eduard Chevardnadze, quien fue el ministro de Relaciones de Gorbachov. Es inútil decir que en Georgia las fuerzas sociales más modernas pensaron que con la revolución se lograría su independencia. El Ejército Rojo en todos los frentes independentistas impuso el centralismo y eliminó esa hipótesis.

Las represiones de los años 30 fueron implacables y afectaron a toda la región caucásica. Kruschov, en su famoso Informe secreto en 1956 en el vigésimo congreso del partido no sólo condenó la dictadura personal de Stalin, sino que hizo públicas, a escala del mundo, las represiones y deportaciones masivas de los pueblos del Cáucaso que mantuvieron su tensión lingüística y política contra Moscú. Igual, pues, se comportó el imperio zarista que la nueva república federal soviética. Después, al iniciar la fase gorbachiana (1989) se produjo un choque sangriento con los nacionalistas georgianos en su capital: Tbilisi.

En suma, volvieron a replantarse los mismos problemas del zarismo. Ya durante la Segunda Guerra Mundial, dadas las represiones sufridas en el Cáucaso y Georgia, Stalin envió a Georgia a Beria, el líder policiaco, para que hiciera todo lo posible para evitar que esos pueblos pudieran pasarse a los alemanes que, en su invasión de 1941, se dirigían al Cáucaso para abastecerse del petróleo que la URSS enviaba a Hitler de acuerdo con el tratado del 23 de agosto de 1939.

El hijo de Beria, en un libro prodigioso, ha contado esa historia. Dice que su padre lo dejó como rehén para convencer a los georgianos que tendrían un “nuevo trato”. La región se batió contra los nazis, pero, según el relato de Sergio Beria, incluso antes de la completa derrota alemana en Rusia reiniciaron las represiones y deportaciones.

La Rusia “federal” de Putin ha sido zarista y soviética, es decir, totalmente contraria a la aparición independiente de las repúblicas ex soviéticas.

Georgia, como Ucrania y otras repúblicas, se han mantenido firmes, pero Moscú, que no ha podido sofocar la tragedia de Chechenia, ha alentado el movimiento independentista de Osetia, parte de Georgia, abriendo así, como lo ha intentado en Ucrania, por otros caminos, una brecha en la disidencia de los georgianos. Lucha de intereses nacionales y estratégicos que han conducido a un estallido en esa región amparado por el Ejército ruso lo que ha producido ya una tragedia.

En síntesis, al alentar contra Georgia las tensiones, éstas interétnicas, reales, crecen en toda la región, Moscú impone la doctrina de los zares y la de la ex URSS. Se ratifica, así, que Rusia no ha encontrado el camino de la concordia interna. Ello cuando Moscú aspira a imponer en Europa su ley con el gas. Otro problema más para el mundo.

  Acerca del autor
email:juan.alponte@eluniversal.com.mx alponte@prodigy.net.mx

Profesor titular de la FCPyS de la UNAM, escritor y periodista. Ha colaborado en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Ha escrito 37 libros, entre los que destacan Retrato de una Familia Babélica; las biografías de Colón y Lenin; Historias en la Tierra y Los Liberadores de la Conciencia.

Columnas anteriores
En contra, sin dudas, de la pena de muerte
10 de agosto de 2008
China ante los Juegos Olímpicos
08 de agosto de 2008
Reflexión sobre Serbia y Karadzic
07 de agosto de 2008
Italia: Berlusconi, entre los más ricos
06 de agosto de 2008
En la muerte de Alexander Solzhenitsyn
05 de agosto de 2008
Buscador
Autor:
Columna:
Autor Editorial:
 
DIRECTORIO | CONTÁCTANOS | CÓDIGO DE ÉTICA | PUBLICIDAD | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
EL GRÁFICO | MINUTO X MINUTO | EL MUNDO | MÉXICO | ESTADOS | DF | FINANZAS | SOCIEDAD | PYMES | DEPORTES | ESPECTÁCULOS | CULTURA | ESTILOS | CIENCIA | COMPUTACIÓN | MENÚ | AUTOPISTAS | DESTINOS | SALUD | TU DINERO | GUÍA DEL OCIO | DISCUSIÓN | MULTIMEDIA | VIDEOS © 2000 - 2008
Todos los derechos reservados. El Universal Compañía Periodística Nacional. De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.
EL UNIVERSAL | aviso-oportuno.com.mx | AGENCIA INTERNET | CONEXIÓN TV | CONEXIÓN RADIO | VE FUTBOL | tVa | EL UNIVERSAL EN YOUTUBE | CIRCULO UNIVERSAL