La próxima semana podría resultar definitoria en muchos sentidos sobre el rumbo que habrá de tomar la reforma energética. Todo está listo para un nuevo encuentro entre los líderes del PAN, PRI y PRD, quienes buscarán dar un paso más hacia los consensos. Nos cuentan que en la reunión del pasado jueves, en el piso 25 de la Torre del Caballito, se dieron algo más que discursos. Que hubo promesas y compromisos firmes para alcanzar acuerdos en materia energética. Pero saben los dirigentes de los tres partidos que Andrés Manuel López Obrador vela armas para lanzar una convocatoria —según el tabasqueño a nivel nacional— con el objetivo de “parar” al país. Se espera una semana movida. Algo que muchos de los entendidos en materia económica no han tomado en cuenta es el asunto de la caída de la cotización del dólar y de lo que esto provocará en los ingresos al país por la venta del petróleo. Resulta que el Congreso de la Unión presupuestó el tipo de cambio para 2008 en 11 pesos, pero la divisa estadounidense ronda en los 10 pesos. Ante el panorama, diputados federales ya alistan un encuentro con el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, y el director de Pemex, Jesús Reyes Heroles, para tratar el tema. El presidente de la Comisión de Hacienda, Jorge Estefan Chidiac, admitió entre sus cercanos que el encuentro será rudo. Antes del 8 de septiembre el presidente Felipe Calderón presentará su propuesta de paquete económico para 2009. Justo ahí habrá ajustes porque la moneda con la que se paga el petróleo mexicano es el ahora débil, casi moribundo, dólar. Todo está arreglado para que mañana lunes se dé una nueva lucha en la Secretaría de Educación Pública. Pero esta vez no será entre su titular, Josefina Vázquez Mota, y la maestra Elba Esther Gordillo, sino entre 100 mil maestros que buscan ocupar sólo 2 mil 500 plazas. Será una verdadera batalla campal que sacará chispas. Se prevé que la dependencia, con el apoyo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, habilite al menos 200 sedes en todo el país para realizar el examen de ingreso al servicio docente. Hasta en eso la lucha es brutal en la dependencia federal. |