¿Y si Santiago Creel más que ser “víctima” (ayer victimario) de los intereses de las televisoras, es también víctima de sí mismo? Televisa lo “borró”, sí. Lo aceptaron, que fue “error de edición”. Pero también el micrófono, en su casa, del Senado, le falló… ¿Y si hubiera algo en él —a lo Woody Allen o mejor dicho al personaje interpretado por Robin Williams en Los secretos de Harry— que haga verlo fuera de foco? Lo digo metafóricamente. Obvio es que no respaldo que alguien —con línea o de espontáneo— lo haya borrado ni que lo censure… pero por estos días me parece un personaje un tanto borroso. Porque a lo Gregorio Samsa en La metamorfosis de Kafka (sí, ese que en México sólo sería MP), un día Creel despertó no convertido en insecto, sino en ciudadano… Lo digo tras leer la entrevista que Jenaro Villamil le hace en Proceso. Que Televisa nunca estuvo de su lado, aunque acepta que fueron “inoportunas” las circunstancias de darle 130 permisos de juegos y sorteos. Ajá. Que “fue un error que traté de corregir” la estrategia del desafuero vs. AMLO. ¿Y “El Chiquihuitazo”? Estaba “de parte de la ley” pero su posición no “prosperó”, aceptando, entonces que apoyó algo ilegal y calló porque le convenía. ¿O no? Igual no me engaño con que ahora las televisoras no lo quieren… cuando antes lo querían (entre otras cosas por el llamado “Decretazo” y La Ley Televisa). ¿Quién es/será Creel? Por eso también me recuerda al personaje de Allen: lo veo borroso. Estamos hechos de nuestras circunstancias, pero, ¿diría él otra cosa de seguir siendo favorecido por las televisoras? Por lo pronto, acepta un error que me gusta: dejar a un lado sus banderas ciudadanas, mismas que retomará, dice. Bien, a ver si así se queda, ya, en permanente foco. Si no, habría que contestarle como el analista de Harry en la película: —Esperas que el mundo se ajuste a la distorsión que te has vuelto. De impermeable oscuro, junto a “La caperucita amarilla” (encarnada perfecto por Amalia García), Felipe Calderón, de gira por Zacatecas inundada dijo que “los recursos del gobierno no son infinitos”. Tiene razón, aunque quedan claras —tras el informe de la Auditoria Superior de la Federación— las prioridades expuestas al saber el dineral regresado a grandes corporativos por tratamientos fiscales especiales. Gilberto Ortiz, vicepresidente de la comisión de petroquímica de la Canacintra (sí, un organismo de empresarios) lo detalló ayer en La Jornada: con los 680 mil millones de pesos devueltos se construirían 9 refinerías. También son 9% más los ingresos extraordinarios de Pemex de 2001 a 2007. Son 2 mil 600 veces más el presupuesto de Pemex para infraestructura… Marcelo Ebrard lo acepta en entrevista con Jorge Ramos: “Un gobernante que diga que no aspira (a ser presidente) está mintiendo”. Habrá quien apoye lo declarado y quien no porque ahora lo que haga como gobernante quedará visto bajo ese tamiz. A mí me gusta que no mienta. Y el abanico que su declaración abre… Que es un cochinero anular el cochinero. Es un poco la síntesis de los críticos —ahora resulta son todos— de anular la elección del PRD. Ortega irá al Trife, dice; que anular casillas porque los funcionarios no eran militantes no es un acto doloso, sino error técnico. Hubiera dicho que signo de pluralidad, ¿no? Encinas dice que es el “triunfo de los tramposos”. ¿Y AMLO? Dio el visto bueno a la anulación. Ahora, ¿quién se lanzará de candidat@? ¿Ruth Zavaleta? Dice la diputada panista Pilar Ortega, estudiante en Harvard, que sí utilizo recursos de su oficina para hacer su tarea, cosa por la que la maestra la regañó… Pero que no tuvo ventaja sobre otros estudiantes: no recibió calificación de excelencia. ¡Está peor! ¿No cree? Mínimo hubiera sacado “A+”. El instituto de transparencia ordenó a la contraloría del Edomex desclasificar las declaraciones patrimoniales de Arturo Montiel. ¿Qué hará Enrique Peña? Él lo dijo: —“El movimiento que yo encabezo (ojo, no AMLO) está por la suspensión del mandato constitucional de Calderón, por no tener legitimidad, por no tener autoridad”: Porfirio Muñoz Ledo. . |