PRD: Y SE DIVIRTIERON COMO ENANOS Cuatro meses después. Con la puntualidad que rige a una república bananera, el PRD tomó una decisión sobre la elección de su dirigente. Confirmó que las acusaciones de trampa que lanzó Jesús Ortega contra Alejandro Encinas son ciertas, y que las que lanzó éste contra don Chucho, también. Es decir, todo fue un cochinero. El PRD termina exhibido como una cueva con ladrones, y sólo falta designar al Alí Babá que se quedará con ese partido, hoy convertido en botín. “Somos los marranos/ y nos divertimos como enanos…” Cantaba el grupo El Personal años atrás. Pareciera que los perredistas se animan a grabar el cover. CONSEJOS PARA EL PRÓXIMO COCHINERO Con la esperanza de que la siguiente elección perredista no vuelva a generar crisis, o al menos sea más divertida, van estos consejos en una botella lanzada al mar: Método escolar: gana el que escupa primero. La vía del tahúr: definir con un juego de cubilete quién regenteará al partido. Ojo: aguas con los dados cargados. Salida deportiva: una cascarita de futbol. Para garantizar el fair play, los abanderados deberán ser panistas y el árbitro un priísta, o viceversa. Recuérdese que el IFE está descalificado por cachirul. Método del azar controlado: sacar al dirigente en una rifa o lotería. El riesgo: el priísta Fidel Herrera puede ganarse El Gordo. Solución radical: en caso de que el futuro cochinero se haga público otra vez, expulsar del partido a los candidatos que hicieron trampa y a sus huestes. Problema: ¿quién cerraría la puerta? CASO DE TELENOVELA Lo destaparon, lo taparon, lo difuminaron, se disculparon y le ofrecieron unos minutos en la tele. Parafraseando al ‘ombudsman’ capitalino respecto al perdón de Marcelo Ebrard sobre el New’s Divine, esto último pareciera “una buena señal” del Canal de las Estrellas en el caso de Santiago Creel… pero podría hacerse algo mejor: dar al papá de Constanza un estelar de telenovela que, al más puro estilo de Carla Estrada o Juan Osorio, podría llamarse Hombrecitos, Mi veldá o El regreso de Catalino Creel. Algunos de los capítulos: “El desafuero visto desde Bucareli”, “El candidato oficial”, “Charros contra espías”, “De juegos y sorteos”, “Adiós a Los Pinos” y “Al Senado con cariño…” |