De ser un duro crítico de las alianzas con ex priístas y cuestionar que al PAN no le aportaban nada esas coaliciones, Germán Martínez Cázares pasó a convertirse en el entusiasta promotor de una unión entre el panismo y Elba Esther Gordillo y su Panal, con miras a las elecciones parlamentarias de 2009. Todavía hace seis meses, cuando asumió la dirigencia nacional panista, a Germán se le escuchaba despotricar contra las alianzas electorales que había hecho su antecesor, Manuel Espino. El PAN, decía Martínez como candidato al CEN, “se le ha entregado a ex priístas” y ponía en tela de juicio los beneficios reales que obtenía el blanquiazul con la política aliancista. Sería interesante saber qué fue lo que cambió la óptica del dirigente de Acción Nacional. Si fueron las encuestas internas (del CEN y Los Pinos) que le dicen que su partido necesita la alianza con Elba y su estructura electoral para aspirar a ganar más curules, o si simplemente fue la idea de que, como el PRI y el PRD irán coaligados a esos comicios —los priístas con el PVEM y los perredistas con su FAP—, al PAN no le conviene ir solo en las boletas electorales de los comicios intermedios. El caso es que hace unas semanas, en una reunión del CEN panista, Germán sorprendió a varios de sus colaboradores cuando abrió la puerta para que su partido fuera a buscar alianzas electorales con otras fuerzas políticas. Y como ya no quedaban muchas opciones, él mismo mencionó la posibilidad de negociar con Elba Esther. Entre los cercanos del líder panista recuerdan que entre octubre y diciembre de 2007, antes de ser electo presidente del PAN, fueron constantes en su discurso las críticas a Espino por sus pactos electorales con ex priístas. En el ideario personal de Germán que aparece en el sitio oficial del panismo en internet, se señala sobre las alianzas: “Experiencias recientes nos han enseñado también que no debemos sacrificar la identidad por el hambre de triunfo. El partido no es marca que se alquila al mejor postor, disfraz que se usa en campaña y se guarda en el gobierno. Mucho menos sumidero de liderazgos de residuo”. Y en el discurso con el que tomó posesión como presidente del partido, el 8 de diciembre de 2007, lanzó un par de frases que podrían aplicarse a Gordillo y su grupo político. “Tampoco debemos alquilar el partido a liderazgos pasajeros que ya cobraron renta con nuestros adversarios”, precisó. ¿Ahora que decide buscar a la maestra, con todo y su pasado priísta, Germán Martínez no hace exactamente lo que cuestionaba y lo que hizo en su momento su antecesor? Porque si se buscan coincidencias ideológicas o afinidades políticas entre Acción Nacional y Nueva Alianza, lo más seguro es que no se hallen muchas. Pero, eso sí, el pragmatismo y la necesidad del partido oficial de recurrir a las artes electorales de Elba para atenuar la caída que prevén en la Cámara de Diputados hacen que a esta alianza, que tiene la bendición del presidente Calderón, se le presente como “justa y necesaria”. Lo más curioso del tema es que, aunque ubicados en extremos de la geografía interna del PAN, Germán en la más dura línea tradicionalista y Manuel en la ultraderecha yunquista, al final esos extremos no son tan distintos y parecen juntarse. Porque si a Martínez Cázares sus adversarios lo definen como “peleador callejero”, a Espino también lo llamaban igual y hasta él mismo se definía como “fajador” para los golpes. El día que Germán propuso al CEN panista buscar la alianza con Elba Esther Gordillo y el Panal, hace tres semanas, el único que votó en contra de la propuesta del dirigente fue Javier Corral Jurado. Pero como el chihuahuense era minoría, iniciaron de inmediato los contactos y las consultas en el interior del panismo nacional para saber si avala la alianza. Pero la propuesta podría enfrentar el rechazo de los órganos nacionales del PAN que deben aprobarla porque hay división cuando se invoca la figura de la maestra Gordillo. Hay políticos blanquiazules que piden no cerrarse ante la posibilidad de analizar la vía de las alianzas políticas, pero también hay grupos que rechazan una nueva coalición con la lideresa del SNTE. Alguna vez, cuando era diputado federal en la 58 legislatura, a Germán Martínez le preguntaron qué debía hacer su partido para sacar adelante la fracasada reforma hacendaria de Fox. “Hay que negociar hasta con el diablo para sacarla adelante”, dijo el joven diputado. ¿Hará lo mismo para evitar una debacle panista en 2009? |