El duranguense Manuel Espino ha padecido del espionaje desde sus trincheras panistas en Sonora. Eso relata en su libro Señal de alerta. Por supuesto, su villano favorito es Manlio Fabio Beltrones, quien “había logrado imponernos una paranoia habitual”. La vigilancia se extendió más allá de tierras sonorenses. “Ya como presidente del PAN, un buen día de agosto de 2006, leí en la prensa una conversación que había tenido yo con un político del PRI en Chiapas. Estábamos en campaña estatal y me ‘pescaron’. Siempre di por hecho que estaba alambreado, pero a menudo fui descuidado en mis llamadas telefónicas”, explica en el texto que tiene EL UNIVERSAL.Un elemento rescatable dejó la elección en Nayarit, la primera con el nuevo marco electoral: el registro de la guerra sucia en plataformas como internet, que no fueron consideradas por los legisladores en la reforma constitucional de finales de 2007. El presidente del instituto electoral nayarita, Sergio López Zúñiga, enviará al IFE un reporte pormenorizado de las anomalías encontradas en la red y en la transmisión de mensajes en medios electrónicos. La idea es evitar réplicas en comicios locales y en las elecciones federales de 2009. Los ministros de la Corte buscan en esta semana poner punto final al caso de los juicios contra las reformas al Código Electoral. En el edificio central del Poder Judicial sólo se habla de maletas y planes vacacionales. Nos comentan que antes del periodo de asueto, el presidente del máximo tribunal, Guillermo Ortiz Mayagoitia, quiere sacar también el juicio contra el Código Electoral del Distrito Federal; la propuesta viene en el sentido de avalarlo en su integridad. La Cámara de Diputados dio marcha atrás al despido de 19 elementos de resguardo y seguridad. La junta de coordinación política, a cargo del panista Héctor Larios, tuvo que ceder frente a un poderoso negociador que entró a la defensa de los empleados. Se trata del diputado del PRI y líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, Joel Ayala Almeida, que hizo varias gestiones para convencer al órgano de gobierno de San Lázaro de reinstalar a los jóvenes encargados de la vigilancia. ¡Faltaba más! |