Comprobado que no existió fraude electoral, sino errores graves El lodo lanzado a la elección, combustible de la contrarreforma
Nunca con la intensidad que alcanzó en los meses que le siguieron, pero aún con evidentes signos de polarización, el proceso electoral de julio de 2006 sigue presente en la memoria colectiva.
Sin embargo, a dos años de distancia de una elección salpicada por la mentira y la intriga político-mediática —cuestionada hasta la irracionalidad—, el recuento de daños reporta un peligroso retroceso para todos: sectores sociales que no sólo perdieron libertades y presencia en los procesos electorales, sino que en general se perdió la confianza ciudadana en la práctica misma de la democracia electoral.
Contra lo que muchos suponen y lo que otros quieren seguir creyendo —mientras la academia revela estudios que disipan el fantasma del fraude—, el encono político y social de julio de 2006 dio como resultado que los partidos aprovecharan la desazón y la turbulencia para adueñarse de nuevo de las instituciones electorales —creadas una década anterior— en donde los ciudadanos eran actores centrales.
El encono y el rencor políticos —y una fuerte dosis de odio sembrado durante meses por quienes nunca aceptaron ni aceptarán su derrota— se convirtieron en caldo de cultivo para una reforma electoral que no sólo mutiló la participación ciudadana en los procesos electorales, sino que los partidos destruyeron al IFE ciudadanizado y se disputaron los despojos. Los ciudadanos en general pero los potentados en particular, perdieron libertades básicas como la de expresión. Se achicó, de un plumazo, uno de los pilares de toda democracia: el concepto y la práctica de opinión pública.
¿Y quién lo iba a imaginar? Paradójicamente, resultó que comparada con los procesos electorales de países desarrollados, la elección mexicana de julio de 2006 terminó por ser reconocida entre las mejores del mundo, ya que el porcentaje de errores humanos registrados —frente a la complejidad y el tamaño del proceso— la colocan como una de las de mayor credibilidad en el mundo.
Es decir, que el problema no estuvo en el proceso, en el trabajo de más de un millón de ciudadanos, sino en las autoridades del IFE y del Tribunal Electoral. A los errores humanos, que hoy sabemos están por debajo de los estándares de países de primer mundo, se sumaron las omisiones y/o decisiones equivocadas, lo que de manera poco o nada responsable fue aprovechado por los derrotados para enlodar no un proceso, sino la democracia electoral misma. Todo, claro, aunque en muchos casos la pasión, el rencor, la malquerencia y el odio han cegado a la razón.
Está claro que técnicamente la elección fue ganada por el candidato Felipe Calderón, quien hoy despacha como Presidente Constitucional, en tanto que el derrotado fue el candidato López Obrador, que hoy se dice “presidente legítimo” en una farsa por demás grotesca. Pero lo cierto es que esa peculiar revancha que emprendió el derrotado —no contra el que lo derrotó, sino contra todos los ciudadanos y las instituciones— provocó un retroceso democrático histórico: un Frankenstein, que ya cobra facturas incluso a sus creadores.
Pero lo que ya se puede confirmar es que el 2 de julio de 2006 no hubo fraude electoral; no existió ni cuchareado, ni a la antigüita, ni cibernético, ni hormiga. Hubo errores, malas decisiones, cuestionables acuerdos, incluso en el extremo se escuchan voces que, no sin razón, hablan de que no será posible saber quien ganó. Todo eso puede ser cierto, pero lo que queda claro para investigadores y científicos serios de la política es que el cuento del fraude electoral no fue más que eso: una fantasía llevada al extremo de la farsa por los derrotados que la usaron como venganza contra todos los que no les dieron el voto.
Todo el lodo que el derrotado de ese 2 de julio lanzó contra las elecciones, instituciones y democracia electoral toda —y que fue aprovechado para la contrarreforma— convirtió a la democracia mexicana en un cuerpo enfermo de odio, de descrédito, de polarización y que amenaza con volver al tiempo de las cavernas, en donde toda barbarie política y todo ataque a las instituciones se justifica, “porque se robaron la elección”. Como los legítimos no alcanzaron el poder por la ruta democrática, entonces el problema es la democracia y hay que destruirla. Y ganar el poder mediante la violencia, la demagogia y el engaño. Eso queda del 2 de julio de 2006.
En el camino
2006: hablan las Actas, de José Antonio Crespo, investigación fundamental para entender el 2 de julio. Se puede discrepar de la conclusión, pero la investigación es impecable. Felicidades al autor.
WHAT!!!! QUE DIJO????.
QUE MALABARISMO ESQUIZOFRENICO UTILIZA ESTE SEÑOR EN SU ARTICULO(?)QUE AL PARECER SE REFIERE AL LIBRO DE JA CRESPO PARA SACAR ESA CONCLUSION OBSESIVA DE QUE TODO LO MALO EN NUEATRO PAIS LO TIENE AMLO LA DISTORSION DEL LIBRO ES TAL QUE SOLO PUEDE SER CAUSA D EUNA FUERTE PERTUBACION MENTAL. SALUD
2008-07-02 19:34
Camilo / Mexico DF
Que tal ¡ El comentario de quien se dice Diogenes Alatamirano Calderón, (ni valor para dar su nombre). En el se resume la unica forma de actuar de tanto loco antes suelto y que ahora aglutino El Payaso Legitimo. "Si yo no vote por Calderon por que voy a aguantarlo", Ooorale ¡ Entonces bajo ese poema de fiolsofia politica, LA MAYORIA, que no voto por el Payaso Legitimo nos tenemos que aguantar sus bloqueos, tomas de tribuna, acarreos en el Zocalo, Ocurrencias de su legitimo pelele, raterias del GDF etc. ? Que bonita plataforma politica del Perdere.
Chiguil Ebrador.- Las Locuras del rayito de Esperanza han convertido a personas que antes lo aguantaban en personas como tu. "Me vale que hubiera habido fraude con tal de que no llegar el loco al poder, si de perdedor vive como principe sin trabajar y engañando bobos, imaginense con toooodo el presupuesto Federal.
Que viva el 2 de Julio y que bueno que no se olvida.
2008-07-02 18:54
Arturo Saldaña / Distrito Federal
Para Pedro Cantu y Xavier Sánchez por que, Obrador y el PRD no impugno dichas casillas, si "sabian" bien en cual hubo fraude, por que recurrir a el voto x voto que estaba fuera de la ley, por que la toma de reforma, les recuerdo que para el "hay que tener a la gente en las calles", vimos como no pudo contra el IFE, pero dentro de su partido PRD si pudo meter las manos he hizo un marranero, ¿porque si hay leyes y mecanismos no actuar dentro de eso...? les recuerdo el predio en santa fe donde hizo lo que quizo, saltandose la disposicion de los juezes, tal ves lo que necesitan ustedes y México es realmente que alguien como Lopez Obrador llegue al poder, para que vean como es que va a gobernar, como es que va a pasar sobre de todo y todos para lograr sus fines... imaginen a su circulo en puestos importantes:
Camacho Solis, Ebdrard, Bejarano, Dolores Padierna, etc.
Por que creen que hasta dentro del PRD le dan la espalda, por que creen que Cardenas y muchos mas se desligaron de el... Es cosa de no querer ver, y ahora al leer esto diran, es que el PRI y el PAN son iguales, tal vez sean iguales o peores, pero por que apoyar a Obrador, viendo todo esto???
Saludos.
2008-07-02 18:42
Hector / Saltillo
Me parece acertado que Aleman insista en la critica, porque el fondo del problema no es AMLO sino el fanatismo de quienes lo siguen.
Apoyar pasionalmente a CUALQUIER politico, confiar en el, tener esperanza en el, "creer" en el, es MUY peligroso. El holocausto no lo hizo Hitler solo.
Gente, no se les olvide. Son politicos! Expertos en vernos la cara que viven de hacernos creer que ellos son "el bien" y los del otro color "el mal".
2008-07-02 18:19
Dr. Ricardo Garrés Valdez / Austin, Texas. EE. UU
No. No es cierto que Calderón gano. Mientes descaradamente.
He aquí un artículo del Austin American Statesman: Hoy
MEXICO
2 years later, doubts cloud Mexican presidential election
Author raises new concerns about Mexico's 2006 election of Felipe Calderon.
By Jeremy Schwartz
MEXICO CITY BUREAU
Wednesday, July 02, 2008 MEXICO CITY — Two years after a close election plunged Mexico into a summer of conflict, new evidence has emerged that casts further doubt on the results of the 2006 presidential election that declared Felipe Calderón the winner. Jose Antonio Crespo, a columnist and political analyst with Mexico City's Center for Economic Research and Education, spent a year studying half of the 130,000 "actas" — the official tally sheets from polling places. In a new book, Crespo concludes that there were at least 316,539 and as many as 633,078 "irregular" votes, which included extra or missing votes reflected in the actas. Calderón of the conservative National Action Party defeated leftist Andrés Manuel López Obrador by 233,831 votes, according to the final official tally declared in September 2006. Election officials declined to conduct a recount of all ballots, and López Obrador charged massive fraud. "I'm not saying that López Obrador won or that there was fraud," Crespo said. "But we can't know who won the election, and the election should have been annulled. ... What we want as citizens is certainty, and (the electoral court) didn't give it." Mexico's highest electoral court concluded that any irregularities weren't severe enough to require annulling the election. The court ordered a recount of 14 percent of the questioned votes. Largely because of the lack of a full recount, millions of López Obrador's supporters refused to recognize Calderón as the winner. In the months after the election, hundreds of thousands of López Obrador supporters protested in the streets and sought to paralyze Mexico City with sprawling encampments. According to a recent poll, the number of Mexicans who think the electoral conflict hasn't been adequately resolved is growing. A year ago, 39 percent of respondents thought the controversy hadn't been resolved. In a new poll taken in June, that number has grown to 43 percent, according to the Consulta Mitofsky polling firm. Only 57 percent of the Mexicans polled said that Calderón got the most votes. "I'm sad to say we continue with the same open wounds of 2006," said Rossana Fuentes Berain, a Mexico City political analyst. Despite lingering doubts over the election, Mexico's government appears intent on burning, burying or shredding the questioned ballots, as is called for in Mexican election law. Mexico's election agency, known as IFE, and the Mexican Supreme Court have rejected petitions by the Proceso political weekly magazine to allow an unofficial recount. Among the reasons given by election officials and the courts in denying a recount was that it could affect national security and that ballots aren't "public documents." Mexico's Congress passed electoral reforms in November 2007, spurred in large measure by a desire to avoid a repeat of the 2006 meltdown. But Crespo said that law, which calls for recounts by electoral districts, wouldn't have resolved the doubts if it had applied to the 2006 election. "If this happens again in the future, the new law won't resolve anything," Crespo said.
2008-07-02 18:11
Acerca del autor
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.