La información del caso New’s Divine comienza a fluir desde la Secretaría de Seguridad Pública del DF, a cargo de Joel Ortega, hacia Los Pinos. Un video —se conoce de la existencia de dos grabaciones— muestra la actitud pasiva del personal de la Procuraduría capitalina. Los agentes del Ministerio Público y judiciales no actuaron frente al tapón que pusieron los uniformados. Ellos, dicen en la institución que encabeza don Joel, tenían atribuciones para liberar el paso y detener a quienes produjeron las muertes de 12 personas. La Presidencia no ha dado acuse de recibo a los reportes, nos dicen. Patricia Mercado no se va a quedar sentada para observar la llegada recargada de Alberto Begné a la presidencia del Partido Alternativa Socialdemócrata. Con su 30% de preferencias al interior, la ex candidata presidencial quiere competir por la dirección en el proceso del 12 de julio. Uno de sus seguidores, Jesús Robles Maloof, adelantó que doña Patricia mantiene un fuerte y sólido trabajo político encaminado a lograr alianzas para llegar con todo a la asamblea. Habrá que ver las nuevas triquiñuelas de los simpatizantes de don Alberto para frenar la carrera de esta mujer. ¿Estos no eran héroes? Usted se preguntará la razón por la que los dos agentes federales ejecutados la semana pasada, uno de ellos el comandante Igor Labastida, no han recibido, al menos en público, honores, ni han sido llamados héroes, como en el caso de otros mandos y policías asesinados. Nos explican que cada día que transcurre en las investigaciones de este atentado, que acabó con la vida de dos policías y dejó heridos a otros dos, salen a relucir los expedientes un tanto opacos de varios de los personajes que compartían la mesa en esa fonda de la colonia Argentina. No, no era un asunto de dinero. La Iniciativa Mérida y su aprobación sin condicionamientos ni reminiscencias (cosa de recordar el proceso de certificación unilateral antidrogas) envían un fuerte mensaje político de colaboración bilateral. El embajador de Estados Unidos en México, Antonio O. Garza, da una lectura correctísima al suceso: “Por primera vez, México y Estados Unidos, tanto sus presidentes como sus congresos, buscaron superar sensibilidades en cuanto a la cooperación en materia de seguridad y hacer frente, juntos, al problema del tráfico de narcóticos y del crimen organizado”. ¿Do you comprende? |