En Los Pinos ya se encuentra el informe preliminar que el Gobierno del Distrito Federal elaboró en torno a la tragedia del New’s Divine. El documento fue analizado, nos aseguran, por el presidente Felipe Calderón y el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, en Villahermosa, Tabasco, donde ambos se encontraron en la Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla. Tomaron nota de los detalles que se incluyen en el texto, y será el encargado de la conducción de la política interna del país quien dará seguimiento al asunto, nos dicen, ya que el jefe del Ejecutivo viajará en los próximos días a Japón para participar en la cumbre del Grupo de los Ocho (G-8). Lo que sí parece que no está avanzando con la celeridad que se quisiera es la agenda para un posible encuentro entre el Presidente Calderón y el aspirante a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama. Nos comentan que los contactos con el equipo del senador demócrata no han arrojado aún consensos sobre la fecha tentativa para la reunión, aunque se tiene confianza en que esto suceda en agosto, como se ha dicho, o antes, a finales de julio. Lo que es prácticamente un hecho es el encuentro con el virtual candidato republicano John McCain. Uno de los proyectos más ambiciosos de Vicente Fox durante su gestión fue el denominado Plan Puebla-Panamá (PPP), el cual prácticamente fue sepultado ayer durante la Cumbre del Mecanismo de Diálogo y Concertación de Tuxtla, en la que participan los países de Centroamérica. Ahora será el Proyecto de Integración y Desarrollo de Mesoamérica. De entre otros, la idea de crear el PPP fue del fallecido Adolfo Aguilar Zinser. Por más que Fox Quesada quiso dar oxígeno al plan, al final de su mandato éste prácticamente quedó agonizando. Con el cambio de nombre del Plan Puebla-Panamá, uno más de los megaproyectos del foxismo acaba mal y en el olvido. Los legisladores del Frente Amplio Progresista están dispuestos a defender con uñas y dientes los sueldos que no desquitaron durante abril, cuando no asistieron a las sesiones del periodo ordinario porque tenían clausurada la Cámara de Diputados. Aunque la Mesa Directiva no ha anunciado medidas similares a las adoptadas con los senadores, a quienes se les descontarán las dietas, perredistas, petistas y convergentes advierten que no aceptarán sanciones, aunque el vocero de la fracción priísta en San Lázaro, Luis Enrique Benítez, dice que apoya el castigo. A ver si es respaldado por sus líderes o va por la libre. |