CON LA COYUNTURA que vive la aviación llueve sobre mojado, dado que esta industria ha enfrentado en los últimos años un panorama complicado, no sólo aquí sino en el mundo. En esta ocasión, la puntilla ha sido el alza de los precios del crudo y su repercusión en la turbosina, variable que ha hecho prohibitivos los costos operativos. Aquí esta situación ha puesto en riesgo el concepto de bajo costo con el que el ex titular de SCT, Pedro Cerisola, buscó ensanchar en el sexenio pasado un mercado que no representa más del 4 por ciento de la población. Sin embargo hay otro rubro del que hoy vale la pena platicar y que igual ha debido transformarse en los últimos años como resultado de la perenne crisis de la aviación: son las agencias de viaje. En los últimos 15 años ese negocio ha vivido un proceso de depuración. Se habla de que reguladas por IATA quedan unas mil 800 agencias, aunque en términos generales algunos especialistas las sitúan hasta en 4 mil, la mayoría muy pequeñas. Como en otras actividades, cuando mucho 5 por ciento de ese universo concentra 95 por ciento del mercado, y se anticipa que la consolidación continuará. Entre las más importantes están American Express, que lleva Helio Magalhaes, Corporate de José Luis Castro, Latin Holding que comanda Hugo García, Viajes Felgueres de Gerardo Felgueres, Carlson Wagonlit que dirige Mauricio Baranda, Viaje a las Estrellas de Abraham Shabot, por citar algunas. En los últimos años las condiciones que han impuesto las líneas aéreas se han hecho más apretadas para las agencias de viaje. Al arrancar los 90’s las comisiones de Aeroméxico que lleva Andrés Conesa o Mexicana de Manuel Borja Chico para boletos domésticos estaban entre 10 y 12 por ciento, bajaron a un rango de 5 y 7 por ciento, semivariables, y ahora se puede hablar de 1 por ciento como base y el resto amarrado a productividad. Por supuesto sólo las grandes con la capacidad de atender el sector corporativo son las que pueden beneficiarse de ese tipo de esquemas y los que además aprovechan el tramo internacional con comisiones mayores. De ahí que más allá de la voluntad de algunos actores, las oportunidades en el mercado tienden a estrecharse, compensadas sólo por los cargos de servicio que se cobran a la clientela. Afortunadamente para ellas, las líneas de bajo costo (ABC) como Volaris que lleva Enrique Beltranena o Interjet de José Luis Garza, al ensanchar sus flotillas han tenido que recurrir gradualmente a sus servicios, combinándolos con sus call centers y sus sistemas de venta por Internet. En su caso las comisiones están entre el 3 y 7 por ciento. Otras como Alma de Carlos Peralta se han sumado. En su momento, con la entrada al mercado de estas compañías, se creyó que las agencias recibirían otro golpe en sus expectativas, más no ha sido así, máxime la enorme sobreoferta de asientos que hay en el mercado y la necesidad de utilizar todos los canales de venta disponibles. Claro que la historia en el rubro de la aviación está por escribirse con aerolíneas en aprietos como A Volar de Jorge Nehme, la misma Magnicharters de Luis Bojórquez, y Aviacsa de Eduardo Morales, quien por ejemplo optó en su momento por utilizar vías de reservaciones globales como Sabre, sin los resultados esperados. Así que para las agencias de viajes su entorno tampoco ha sido precisamente miel sobre hojuelas. AYER SE FORMALIZARON las notas estructuradas de la compañía agropecuaria Santa Genoveva que dirige Carlos Rojas Guzmán. Hoy se hará el cruce de ese papel a 20 años por mil 650 millones de pesos. Tiene calificación triple A y está amarrado a proyectos de inversión de larga maduración. Se garantizará el 100 por ciento de lo que se invierta, por lo que fue adquirido por afores. Lo interesante es que por primera vez estas instituciones invierten los recursos de los trabajadores en ese tipo de vehículos, lo que a la postre ampliará su panorama en proyectos de larga alcance. Estas notas incluso se pueden replicar en infraestructura. El fondeo de la operación está programado para el próximo jueves. La oferta estuvo a cargo del SAI de Jaime Serra y que lleva Hernán Sabau, y el Credit Suisse de Héctor Grisi. SE LO ADELANTÉ y ayer hubo el primer fruto de los recursos legales de Vitro que lleva Federico Sada González, contra Citigroup Banamex de Manuel Medina Mora por aquel paquete cercano al 25 por ciento del consorcio regiomontano que fue adquirido en el mercado y cuya tenencia se exhibió en la última asamblea de abril. El Juzgado Segundo de Distrito en lo Civil de NL aceptó el recurso y concedió la inmovilización de 53 millones 567 mil 82 acciones que equivalen al 14.9 por ciento de Vitro. Es la tenencia de Citigroup. También se evalúan otras acciones por otro 10 por ciento que tendrían Roberto Hernández, Alfredo Harp, Manuel Medina Mora y otros accionistas de ese grupo financiero. En el caso del primer paquete lo que se argumentó es que ningún extranjero puede tener títulos de Vitro, dadas las restricciones que hay en sus estatutos. Así que la guerra que le anticipé ya inició. AUNQUE HACE UNOS días la IP recibió por Economía una misiva en la que se echaba atrás una invitación para acompañar al presidente Felipe Calderón a su gira por China, le preciso que Eduardo Sojo mantiene el más firme propósito de conformar una misión ya no con Proméxico de Bruno Ferrari, sino vía el Comce de Valentín Díez Morodo. La única petición es que se arme una agenda con objetivos de negocios específicos. La gira está programada del 9 al 11 de julio y se rubricará el convenio de las cuotas arancelarias con ese país. TRASCENDIÓ QUE UN grupo encabezado por Ricardo Guajardo Touché el ex de Bancomer, está por adquirir el 51 por ciento de la sofol Cemex Capital de Lorenzo Zambrano. Entre los socios figura Mario Laborín, actual titular de Nafin y Bancomext. La operación no se ha cerrado pero va por buen camino. En ese sentido le adelanto que ya no falta mucho para que Laborín renuncie a sus actuales cargos, tema pendiente desde 2007. Fue Felipe Calderón quien le solicitó concluir algunas tareas antes de dejar el sector público. Ayer hubo consejos en Nafin y Bancomext. En esta última se reportó una utilidad extraordinaria por 4 mil millones de pesos por la venta de las carreteras en Chile. Estaban valuadas en 125 y se concretaron en 540 millones de dólares. |