Entre la noche del martes y la mañana del miércoles, Marcelo Ebrard definió, luego de una serie de reuniones, intercambios, presiones y jaloneos con su equipo más cercano, la estrategia con la que intenta sortear la primera gran crisis de su gobierno. En el primer paso de esa estrategia estaban la salida del delegado Francisco Chíguil, que se produjo ayer, pero también una “salida intermedia” para Joel Ortega, que sería la separación temporal de su cargo, hasta que se realicen las investigaciones. Esa decisión se frenó anoche ante las fuertes presiones que ejerció el propio Ortega, que se opuso al esquema que le planteó el jefe de Gobierno. La propuesta de que él mismo anunciara su separación temporal del cargo hasta que concluyan las investigaciones fue algo que no convenció al secretario de Seguridad Pública, a pesar de la insistencia de Ebrard para que aceptara. Por varias horas, Marcelo discutió con Joel y con su equipo cercano esta salida. Ortega, dicen, se resistió hasta el último momento y retrasó el anuncio que se había programado para las seis de la tarde y se realizó finalmente poco antes de las ocho de la noche. Encerrados en su despacho, el jefe de Gobierno y su secretario de Seguridad tuvieron discusiones por momentos ríspidas cuando Ebrard trataba de convencer a Joel de las bondades de su “salida intermedia”. Al final, en medio de la discusión, el jefe de Gobierno hizo un acuerdo con su aún secretario: esperar el informe de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, que estará listo la próxima semana, y una vez que se conozca ese informe instrumentar la separación temporal en tanto se definen responsabilidades, lo que deja abierta la posibilidad de que Ortega sea exonerado y pueda volver al cargo. El segundo paso en la estrategia “anticrisis” de Ebrard se refiere a la indemnización de los familiares de las 12 víctimas. Se definió una partida especial de recursos para atender a las familias y ofrecerles una serie de apoyos, además del económico, para evitar que otros partidos los manipulen políticamente. Pero lo que más fuerte suena del plan de control de daños diseñado en el Palacio del Ayuntamiento es el tercer paso. Le llaman “la contraofensiva” y consiste en una serie de acciones para “desenmascarar” la operación de un cártel de las drogas nacional y que, según el gobierno del DF, estaría detrás de la operación ilegal de la discoteca New’s Divine y de muchos otros “antros” irregulares que operan en la ciudad. Con este paso, Marcelo intentará revertir el problema y lanzarlo a la esfera del gobierno federal porque, entre los “golpes” que se darían, estaría la complicidad de agentes y corporaciones federales con el cártel de drogas que será exhibido por el GDF. NOTAS INDISCRETAS... En la localidad de Jesús María, al norte de Culiacán, hubo hace dos semanas una gran fiesta. Música de conocidas bandas sinaloenses, bebida y comida a raudales; invitación para casi todo el pueblo. Todo un derroche y mucha fiesta para celebrar un cumpleaños muy peculiar: el aniversario de Édgar Guzmán Beltrán, el hijo menor de Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo Guzmán. Se trató de una fiesta post mortem con la que el conocido narcotraficante recordó a su vástago que fuera asesinado el pasado 8 de mayo en una balacera con sicarios de los Beltrán Leyva ocurrida en un centro comercial de Culiacán. Pero la ausencia del joven no evitó que el festejo fuera en grande y que El Chapo estuviera acompañado de Ismael El Mayo Zambada. Los dos capos fueron vistos en esa fiesta que despertó preocupación en Sinaloa, donde la sui géneris celebración se interpretó como mensaje de El Chapo: habrá venganza por la muerte de su hijo… En Hermosillo comienza hoy un encuentro de diputados locales del PRI, al que asisten 200 congresistas de toda la República. Beatriz Paredes pone en marcha hoy los trabajos y durante dos días los legisladores del tricolor discutirán temas de la agenda política nacional. Se esperan pronunciamientos fuertes de los congresistas del PRI, que serán recibidos por el líder del Congreso local de Sonora, Carlos Daniel Fernández Guevara. A ver si la convocatoria en tierras sonorenses no pone nervioso a más de un aspirante a la gubernatura… Ayer en el Club de Industriales, Diódoro Carrasco y Manlio Fabio Beltrones comían de lo más amigables. En el menú formal hubo carnes, aves y pescado, además de buen vino. Pero lo que en verdad se cocinó en esa comida, afirman, es un complejo platillo llamado ley de medios. ¿Será?… Los dados mandan otra serpiente. Mal tiro. |