Leo que el sábado 14 de junio, en Rosario, para conmemorar el 80 aniversario del nacimiento de Ernesto Guevara de la Serna, se ha levantado, cuatro metros, una estatua de bronce en una plaza que desde ese día lleva su nombre. Ernesto Guevara de la Serna nació en Santa Fe el 14 de junio de 1928. Su padre, con quien tuve hermosas conversaciones en La Habana (ocupaba, me parece recordar, el piso alto del hotel Habana Libre), me enseñó un día en la terraza la fotografía de sus últimos tres hijos, y a la vez una del Che de niño. Conmocionado me decía que “se parecen como gotas de agua”. Tuve que reconocer, sin dudas, que era así. La madre del Che, Celia de la Serna (el último virrey De la Serna fue derrotado por Sucre en la histórica batalla de Ayacucho en 1824), pertenecía a una gran familia. Fue muy religiosa de joven. Estudió en el Colegio del Sagrado Corazón. “Cuando la conocí, dice Ernesto Guevara padre, estaba a punto de tomar los hábitos”. Se casaron en 1927, contraviniendo reacciones familiares. Ernesto Guevara compró una hacienda de 200 hectáreas en Puerto de Caraguatay y allí comenzó su vida el nuevo matrimonio. Un año después tuvieron un hijo, Ernesto, de salud muy delicada. Terminó su carrera de Medicina el 11 de abril de 1953. Con motivo de los 80 años del nacimiento del Che me parece interesante recuperar una parte de su biografía que, hasta donde yo sé (en mi biblioteca hay numerosas biografías del Che y de Fidel), no se ha citado. Me refiero a sus encuentros con Nasser, el fundador del Egipto moderno. Su colaborador personal más inmediato, brillante cabeza y autor indispensable para conocer la gran historia de Egipto, Irán y el Oriente Medio, en su libro The Cairo Documents hace un balance fascinante de esos encuentros. Fue testigo. Me refiero, obviamente, a Mohamed H. Heikal. Dice que el Che estuvo dos veces en El Cairo. En la primera, muy interesado por la reforma agraria de Egipto. También pasó por allí Raúl Castro. Dice Heikal que en su segundo viaje Ernesto Guevara llegó a El Cairo el 11 de febrero de 1965 y permaneció hasta fines de marzo. Nasser, según Heikal, “vio al Che muy ensombrecido. Nasser lo invitó a hablar: ¿Cómo van las cosas de Cuba? ¿Todo va bien con Fidel Castro?”. Añade: “Guevara permaneció poco comunicativo”. Dijo que viajaría a Tanzania porque una comisión de los Movimientos de Liberación Africanos se había formado en Dar Es Salaam… El Che regresó después de 10 días pasados en el Congo. Le dijo a Nasser “que lo que había visto lo había desesperado y que había estado con los dos batallones cubanos enviados desde Cuba para combatir a las órdenes de Gigenza, que recogía la espada de Lumumba y, añadió, él se reuniría con ellos tomando el mando de los cubanos negros”. Heikal dice “que Nasser se quedó asombrado”. Guevara era acompañado por el embajador cubano en Tanzania, Rivalta. Le dijo a Nasser: “Debemos trabajar por la revolución mundial… y pienso ir a El Congo”. Nasser le dijo: “Usted me asombra mucho. ¿Qué ha pasado en Cuba? ¿Se ha querellado con Castro? Yo no quisiera mezclarme, pero si usted quiere ser un nuevo Tarzán, un blanco entre los negros para guiarlos y protegerlos… eso es imposible”. “Guevara se rió mucho de verse comparado con Tarzán… pero fue el comienzo de una serie de conversaciones, de un diálogo entre dos revolucionarios cuyas maneras de pensar eran muy diferentes y que, sobre la manera de hacer la revolución, eran fundamentalmente diferentes…”. Nasser comentó: “Ante todo, usted debe abandonar toda idea de ir al Congo. Eso no tendrá éxito…”. Se fue a Bolivia. Su madre, desde su pasado, se unió a sus luchas. El 23 de abril de 1967, regresando de Uruguay a Argentina, fue acusada por llevar propaganda comunista. Fue encarcelada seis meses. El Che fue asesinado en 1967. Nasser murió en 1970. |