Esa fue una categoría que de manera destacada ocupó México en los 90 por haber sido el primer país de la región en ingresar a la OCDE, negociar un tratado de libre comercio con EU y Canadá y alcanzar un nivel de estabilidad económica a partir de 1997 que blinda a nuestro país de las crisis financieras en Asia, América Latina y Rusia de finales de los 90. Actualmente Brasil, junto con Rusia, India y China (llamados en conjunto BRIC), es uno de los países más prometedores en términos de desarrollo económico e importancia estratégica. Entre las razones que explican el éxito económico de Brasil destacan las políticas implementadas (o capitalizadas) por el gobierno del presidente Lula, en particular las relacionadas con el desarrollo de tecnología en áreas como energía alternativa con el uso de la caña de azúcar para producir etanol y reducir el consumo de gasolina. En materia de innovación económica, sobresalen las leyes y reglamentos sobre “gobierno corporativo”, transparencia y control de las empresas. Se han aprobado varias medidas para proteger y garantizar los derechos de los accionistas minoritarios y asegurar un manejo más institucional de las empresas y lograr balancear el desproporcionado control que tenían los dueños originales o las “familias” que habiendo vendido parte de sus empresas mantenían privilegios discriminatorios respecto de otros accionistas privados o institucionales. Otro elemento adicional que explica el cambio han sido las nuevas reglas que la bolsa brasileña Bovespa adopta para hacer atractiva la emisión local de acciones y convertirla en una fuente de financiamiento para el sector privado. Esas prácticas han creado un ambiente económico en Brasil que es atractivo para los inversionistas internacionales y se traducen en una mejor puntuación en los diversos sondeos sobre competitividad que regularmente publican destacadas instituciones. Destaca el World Competitivness Year Book, la encuesta que en los últimos 20 años realiza anualmente el Centro de Competitividad Internacional de IMD, la prestigiada escuela de negocios creada por la empresa Nestlé en Lausana Suiza. En la tabla de competitividad por país que publica en 2008 el citado centro, México ocupó el lugar 50 de la lista de 55 países, lo que muestra un serio deterioro en nuestra imagen internacional, ya que en 2007 ocupó el lugar 47 y en 2006 el 44. De acuerdo con la citada encuesta, Chile sigue siendo el país de la región mejor colocado en el lugar 26. Venezuela continúa situado en el último sitio de la lista. Como es de esperar, Brasil mejora su situación al pasar del lugar 49 al 44. La citada encuesta enumera las áreas en las que nuestro país registra adelantos y retrocesos en los últimos 12 meses. Dentro de los primeros destaca un mejor perfil de deuda externa, mayores flujos de inversión, número de usuarios de telefonía celular y de computadoras personales, un mercado de valores más desarrollado, etcétera. Entre los retrocesos, el estudio señala un crecimiento económico que sigue estando muy por debajo del potencial existente, bajo nivel de educación y empleo formal como porcentaje de la población, un gobierno poco eficiente y partidos políticos con un muy pobre conocimiento de los problemas económicos del país y del entorno internacional. Sobre Brasil, el informe destaca como adelantos desde la última encuesta un flujo acelerado de inversión, altas reservas internacionales, disponibilidad de capital de riego, un creciente número de usuarios de internet, etcétera. Entre los retrocesos registrados resalta la falta de oferta de ingenieros y personal capacitado, un deterioro en la relación alumno maestro en las escuelas, servicios públicos subordinados al contexto político, etcétera. Desafortunadamente en nuestro país hay muchas personas dentro y fuera del gobierno que descalifican o consideran irrelevantes los resultados de encuestas como la reseñada, y consideran que el concepto competitividad se utiliza con gran amplitud y es interpretado de muy diversas formas. Sin embargo, es un hecho indiscutible que el rango que Brasil ocupa en ese tipo de encuestas ha mejorado y que los flujos de inversión y el crecimiento siguen aumentando. No estaría mal analizar las razones por las que Brasil “nos está ganando” y considerar y eventualmente atender los problemas que reflejan las encuestas. IIIMD “World Competitivness Year Book”, 2008. IMD, Lausana, Suiza. |