El PAN tiene varios frentes abiertos y desde la presidencia del partido y la nueva coordinación en el Senado tratan de controlar el fuego de artillería. Por ejemplo, el caso Cisen no está cerrado. La polémica por la contratación de una empresa para recabar datos del Congreso sigue abierta. De avanzar el proceso, los legisladores de oposición podrán tener hoy un punto de acuerdo para ir por la renuncia del director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, Guillermo Valdés. No tenga usted dudas de la ruta que tomará el tema: el senador perredista Pablo Gómez está a cargo de la comisión dictaminadora. Desde su trinchera, el PAN se prepara para defender a don Guillermo. El nuevo coordinador de la bancada panista, Gustavo Madero, tiene como asesor de medios al español Xavier Domínguez, quien busca la desactivación de la bomba. Los panistas no habían mostrado en público los daños que le causan al partido los torbellinos internos. El descabezamiento de Santiago Creel de la coordinación de la bancada panista en el Senado activó algunas alarmas en el gobierno federal, la cúpula del partido y en los grupos parlamentarios. Algunos discursos no cuadran con los hechos. El presidente Felipe Calderón ha dicho que a su gobierno le interesa mucho el 10% de los mexicanos discapacitados. Pero a sus funcionarios del área nomás no les entra el mensaje. El 10 de junio pasado se cumplieron tres años de la publicación de la Ley General de las Personas con Discapacidad y no ha sido reglamentada. El asunto se pone peor porque el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad, entidad creada para dirigir acciones en favor de las personas afectadas, ha sesionado dos veces en tres años. Y en estas ocasiones sólo ha asistido su presidente, José Ángel Córdoba Villalobos. El resto de los secretarios, de Comunicaciones y Transportes, Desarrollo Social, Hacienda, Trabajo, Educación y el DIF, han mandado dignos representantes. |