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Claudia Pérez
16 de junio de 2008

Cortesía, llave abre puertas

Si quieres que la vaca produzca leche, aliméntala. Si quieres que te la brinde, se cuidadoso al ordeñarla.

Si no sigues estos consejos, sólo obtendrás patadas.

A veces nos confiamos demasiado en la amabilidad de los demás. Creemos que con una linda sonrisa abrimos las puertas que nos interesan y descuidamos justamente a las personas que las tocaron para anunciar nuestra llegada. Tal vez logres cruzar el marco pero difícilmente conseguirás la llave para salir y regresar cuando quieras.

Dos palabras son el pase mágico para ser bienvenidos en cualquier lugar: “por favor” y “gracias”. Sin educación, es imposible pertenecer a un círculo social que amerite respeto. La gente escasa de principios morales, sobrevive a costa de los demás, pisoteando al que se deje utilizar para lograr sus objetivos.

En teoría, todo lo que sube, baja; lo liviano es fácil de ascender, lo pesado desciende rápidamente. Hay personas que no soportan la altura, se marean y caen en el camino o mueren aferrados a la cima sin haber tocado base de nuevo.

Bajo ninguna circunstancia, ofrezcas lo que ni siquiera está en tu poder. Procura dar algo de ti a los demás, disfruta al recibir lo inesperado, aprende a rechazar lo que te perjudica y no te sientas siempre obligado a corresponder. Bajo estas premisas, te evitarás muchas decepciones y lamentos innecesarios.

¿Qué hacemos para mantener viva una relación familiar, laboral o sentimental? Manifestar nuestro cariño, interés y amor a través de acciones que sean congruentes al paso del tiempo. Dicen que las personas mueren cuando dejamos de pensar en ellas, así como las plantas se marchitan cuando no se riegan.

Distingue a las personas que te rodean, ¿quién te quiere por afecto?, ¿quién te busca por interés? y ¿quién se te acerca por conveniencia? Encontrarás que son muy pocos los que sólo buscan tu bienestar y compañía; a estas personas, atesóralas en tu vida.

Alimentar el ego de alguien más, adulándolo, es similar a crear un monstruo que tarde o temprano defraudará inocentemente tu confianza y serás víctima de tu propia estrategia; mantener inflada una falsa amistad para obtener algo a cambio.

Estamos sujetos a tolerar caprichos ajenos cuando dependemos económicamente de quien los demanda, pero somos libres de ignorar a quien exige atención sólo por sentirse el centro del universo.

La prepotencia es un arma eficaz para imponerse cuando no se tiene el tacto, la seguridad y la paciencia para negociar inteligentemente. Nunca es tarde para sanar amistades arruinadas por egoísmo o soberbia. Ser agradecidos y aceptar que cometimos un error, es el principio para recuperar lo que aparentemente está perdido.

lahojaenblanco@gmail.com

 
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PERFIL
 
Es periodista, conductora y actriz egresada del Centro de Educación Artística de Televisa, su nombre artístico es Claudia Cervantes, con el que a veces publica.

Estudió periodismo en la Escuela Raúl del Campo en la Ciudad de México, así como Guionismo y Producción en la Universidad de los Angeles California. Tiene dos diplomados en Desarrollo Humano Integral que cursó en la Fundación México Unido.

Es originaria de Morelia, fue Señorita Michoacán en 1998 y La Modelo del Año en 1996. Ha sido autora de canciones y tenido participaciones en cine, teatro, radio y televisión. En el 2002 fue conferencista en la Semana de la Comunicación del Tecnológico de Monterrey Campus México. Fue conductora del programa guía de Padres y de Espacio Cine 2006 en Culiacán.

Actualmente escribe la biografía del destacado empresario mexicano Isaac Saba Raffoul, colabora para El Universal y El Provincia de Michoacán. Sus columnas profundizan temas esotéricos, de la mujer y el desarrollo humano.

 
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