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Fantasías sexuales
Imagina el escenario que quieras y en él a tu amante ideal, quien hará todas las cosas que desees: besarte salvajemente, hacerte las 64 posiciones del Kamasutra, usar ropa comestible que le quitas a mordiscos y llegar al mejor de los orgasmos con el “69”, pues ahorita es “tu esclavo sexual”. Y ¿por qué limitarte? Si quieres puedes tener a más de una celebridad haciéndote el amor. Puedes tener a esa persona que se resiste —en la vida real— a salir contigo, y enseñarle lo que se pierde.
Total, como toda fantasía, las sexuales son esas escenas que imaginamos con todo detalle, de carácter fortuito y que nos procura placer erótico. Ese mundo irreal lo controlamos, somos los protagonistas y sucede todo lo que buscamos y que no siempre nos atrevemos a obtener, porque no podemos o no debemos.
Muchas veces nos inquietamos por los temas que imaginamos; no te preocupes por la fantasía que imagines, no existe relación entre nuestros valores personales y sexuales con las fantasías que elegimos; por eso, igual puedes fantasear una relación homosexual que de exhibicionismo o sadomasoquismo. En tus fantasía sexuales estás protegido y libre, pues el final concluirá de la forma más benéfica y segura (psicológicamente) para ti, ya que sin esto la fantasía no tendría capacidad erótica.
El ser humano no puede evitar imaginar y menos en el campo de lo erótico. Las fantasías sexuales te ayudan a quitar —mentalmente— la monotonía de tu vida y te permiten planear y ser creativo en tu vida sexual. Muchas veces las provocamos, pero otras surgen espontáneamente.
Te pueden ayudar a revalorar tu autoestima o ser una válvula de escape; por ejemplo, en ella te puedes vengar de la infidelidad o la traición sin que salgas herido. Imaginar que es otra persona la que nos hace el amor y no la pareja es una de las venganzas más socorridas. ¡Aguas con soltar el nombre!
úsalas si necesitas:
—Aumentar o iniciar la excitación sexual, excelente en la masturbación.
—Aliviar la ansiedad o la culpa
—Realizar ensayos controlados. Cuando quieres saber hasta dónde serías capaz de llegar.
Las más frecuentes:
—Sexo con celebridades.
—Orgías.
—Sexo con compañeros de trabajo o amigos.
—Voyeristas (que ven a otros practicando sexo).
—Encuentros románticos (más de 80% es en mujeres).
—Sexo sadomasoquista.
Hombres vs mujeres
Antes, los señores eran los que en su mayoría fantaseaban con el sexo sin amor, mientras que las mujeres soñaban relaciones idílicas de príncipes azules. Hoy, las fantasías son muy parecidas en ambos sexos.
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