Buscar en:
  
   
    Los Especialistas
Antonio Minzoni
09 de junio de 2008

Catástrofes naturales

Según informes aparecidos en la prensa local, se formarán 45 de esos fenómenos naturales (esto conduce a pensar que será un promedio de siete cada mes)

Nos encontramos en la temporada de huracanes y, entre el 15 de mayo y el 30 de noviembre de este año, según informes aparecidos recientemente en la prensa local, se formarán 45 de esos fenómenos naturales (esto conduce a pensar que será un promedio de siete cada mes); 24 en el Pacífico nororiental y 21 en la zona del Atlántico, del golfo de México y del mar Caribe.

Con estos fenómenos naturales que afectarán al país en una u otra parte, empezarán también desastres (ya hubo una primera muestra con inundaciones en tabasco, Chiapas y Quintana Roo); el costo de los daños a cultivos, bienes y personas, aun en forma estimativa, se conocerá al término de cada uno de esos fenómenos y los recursos financieros para hacer frente a los mismos se sufragarán a través de fondos públicos (gubernamentales o similares) y privados (seguros u otros medios financieros).

A su vez, los fenómenos naturales conocidos como huracanes se presentan con vientos superiores a 119 kilómetros por hora y se clasifican según la escala Saffir-Simpson, la cual registra cinco categorías, la última de las cuales se caracteriza por vientos con velocidad superior a los 240 kilómetros por hora, marejadas con altos oleajes cuyos efectos son devastadores.

Se conocen también, en orden alfabético, los nombres de los 45 huracanes; los dos primeros, Arthur (zona Pacífico) y Alma (zona Atlántico) ya están haciendo de la suya y las autoridad competentes alertaron a la población sobre los peligros de esos fenómenos poniendo en marcha operativos de protección.

Este es el problema que, como todos los años, se presenta al país y en particular, a las zonas que vuelven a ser afectadas por dichos fenómenos (repetitivos) atmosféricos, lográndose formar una experiencia estadística, la cual, a lo largo de décadas, viene siendo un apoyo valioso para las medidas a tomar con base en la misma; no obstante, desde hace algún tiempo, los cambios climáticos, de los cuales somos testigos, están distorsionando parcialmente el track de esos fenómenos y los daños que originan.

Fondos

Públicos. México, como cada país cuyo territorio está expuesto a fenómenos atmosféricos o terrestres, dispone de un fondo para hacer frente a los desastres que ésos pueden ocasionar; se denomina Fondo para Desastres Naturales (Fonden). Dicho fondo es parte del presupuesto anual del gobierno, por lo tanto, de origen erarial.

Es limitado por su mismo origen, siendo un muy valioso apoyo a favor de los afectados. El fondo es manejado por la autoridad correspondiente, y tan pronto como se declara una zona de desastre, entra en función y el resarcimiento de los daños en favor de los afectados ocurre en el lapso necesario para llevar a cabo los trámites administrativos al respecto.

Privados

Para la protección del campo, contra cambios climáticos atmosféricos que puedan afectar los productos del mismo, el país dispone de un mecanismo particular denominado Derivados Agrícolas, que podrá ser operado por el MexDer; el reglamento respectivo ya tiene más de una década de haber sido promulgado, pero su uso en el país es prácticamente nulo; algunas regiones del norte lo operan pero con el extranjero (bolsa de derivados de Chicago, EU).

Los medios de protección más conocidos son los seguros (individuales, de empresas de otro tipo); cuando se trata de la cobertura de riesgos catastróficos, por obvias razones, el seguro recurre a algunas limitaciones, asimismo, el reaseguro; son medios de gran utilidad para los necesitados y operan desde siempre doquiera en el mundo.

En los últimos 10 a 15 años han surgido otros productos financieros aptos a satisfacer, prácticamente sin limitaciones, las necesidades de los usuarios en caso de catástrofes naturales; ya comentados en su momento en este espacio, vamos recordar brevemente dos: los Cat-Bonds, o sea Bonos Catastróficos, y los Bonos Catastróficos del Chicago Board of Trade (CBOT).

El Cat Bond es una combinación entre usuario-aseguradora-estructura de un bono por el valor solicitado como cobertura en caso de catástrofe; su envío a la Bolsa de Valores en donde los comprarán los inversionistas; tan pronto como se compra todo el bono, la aseguradora otorgará la cobertura al usuario.

En forma directa, dichos bonos pueden emitirse directamente por organismos gubernamentales o similares con el apoyo técnico de un intermediario bursátil.

El segundo tipo de Cat es también una combinación entre usuario, aseguradora y el Centro de Derivados de Chicago, aprovechando índices de siniestralidad proporcionados al CBOT por el Property Claim Service (Servicio sobre Siniestros de la Propiedad), que es una organización estadounidense que proporciona índices de siniestralidad catastrófica del territorio estadounidense y, además, estima el costo de las pérdidas para el sector asegurador a través de los índices de precios útiles para la efectiva liquidación de siniestros catastróficos.

Todo considerado se puede estimar que los usuarios del mundo, en caso de riesgos catastróficos, tienen a su alcance varios medios de protección y cuya efectividad se ha contratado también en el caso del huracán Katrina, que afecto particularmente a la ciudad de Nueva Orleans, EU, y cuyos daños se han estimado en unos 50 billones de dólares.

 
BÚSQUEDA
Autor:  
Columna:
 

PERFIL
 
Como su nombre lo indica, este espacio está dedicado a recoger los cuidadosos exámenes que nuestros especialistas en finanzas llevan a cabo de la situación global en el ámbito del intercambio económico. Colaboran aquí Antonio Minzoni y Marcos Shemaría, entre otros más.
 
Columnas anteriores
 
2008: panorama asegurador 2008-06-02
 
La relación Apple iPhone/Telcel y sus repercusiones 2008-05-29
 
BMV: nuevo índice accionario 2008-05-26
 
Temporada de cumbres 2008-05-19
 
Macroeconomía mundial: 2007 2008-05-05
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL