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PRD: pelean la consulta
Se reacomodan los grupos y todos van contra AMLO Nueva alianza entre Los Chuchos y el clan Cárdenas Por donde se quiera ver, es un acierto político, pero sobre todo mediático, promover una consulta popular sobre la reforma petrolera. Y es que si bien el resultado del sondeo no servirá para nada —porque los únicos votos válidos para aprobar o rechazar la reforma son los de los legisladores—, sí será un potente instrumento político-mediático para destruir la reforma de Calderón, la alianza PRI-PAN y, como efecto colateral, para acrecentar la popularidad de sus creadores. Todos saben que esa idea surgió de la siempre fértil creatividad política de Andrés Manuel López Obrador, quien calculó que al proponer una consulta popular nacional deslegitimaría el debate que se da en el Senado de la República y ganaría aún más tiempo para su causa. Es decir, que en tanto siga vivo el tema de la reforma petrolera —o si se quiere, en tanto no exista reforma—, liderazgos como el de “el movimiento soy yo” tienen posibilidades de exposición mediática. De seguir vivos, pues. Pero resulta que en el PRD ya se dio por iniciada la temporada de caza —para cazar la candidatura presidencial, claro— y ninguna de las partes en disputa parece dispuesta a dejar el camino libre al legítimo, y menos dejarán que se apropie de la causa petrolera para convertirla en plataforma para su aspiración presidencial rumbo al 2012. Así, por ejemplo, en días pasados y de manera pública, “el movimiento soy yo” agradeció al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas haberse sumado a su movimiento en defensa del petróleo. Pero no pasaron muchos días para que el propio Cárdenas —que se dice dueño de la herencia cultural petrolera— reprendió de manera pública a su otrora hijo político —hoy automotejado “el movimiento soy yo”—, al señalar como “desubicada, excluyente y limitativa” la apreciación que hace López Obrador sobre la causa petrolera. Dijo textual: “Me parece —y lo digo con todo respeto al compañero— una declaración desubicada, excluyente y limitativa, pues debiéramos, en todo caso, congratularnos en coincidir con todos, con quien sea, en una causa patriótica, que nos rebasa a individuos y organizaciones, que circunstancialmente puede tener múltiples cabezas, que no debe estrecharse personalizándola y respecto a la cual debiéramos busca la concurrencia de la más amplia pluralidad política”. ¿Cuál fue el mensaje político que le mandó Cárdenas a AMLO? Bastante claro. La causa petrolera no será de López Obrador, sino del PRD. ¿Y quién es hoy el PRD? Pues sí, Los Chuchos y el clan Cárdenas. Lo más interesante de la turbulencia que ha vivido el más importante partido de la llamada izquierda mexicana es que se produjeron reacomodos impensables hace muy poco tiempo. Y el grupo que fue combatido en los últimos 18 años por Cárdenas y AMLO, el de Los Chuchos, ahora está en franca alianza con Cárdenas, quien hoy tiene en López Obrador a su principal enemigo. En realidad, la guerra entre AMLO y Cárdenas se catalizó cuando el primero se adueñó de la figura del presidente Cárdenas y de la causa petrolera para usarlas como plataforma para su campaña presidencial en 2012 y con ello arrebatarle al nieto del general, a Lázaro Cárdenas Batel, la candidatura presidencial por el mismo PRD. Entre los miembros del clan Cárdenas eso fue visto como “alta traición”. Y de inmediato iniciaron las hostilidades contra AMLO y sus leales. Pero eso no fue todo. Debemos recordar que en los primeros días de mayo “el movimiento soy yo” hizo una declaración, a un diario en Morelia, en la que dijo que no era el único aspirante presidencial por el PRD; que había otros como Marcelo Ebrard y Lázaro Cárdenas Batel. Y matizó al señalar que si alguno de ellos tenía más popularidad que el legítimo sería el aspirante presidencial. El mensaje era bastante claro: el candidato será el más popular y será apoyado por los otros. Entonces la guerra es por los instrumentos que sirven para construir la popularidad. Por eso, Marcelo Ebrard se aventó la genialidad de arrebatarle a AMLO la iniciativa de la consulta popular. Y se llevó la nota al anunciar que haría su consulta en el DF y que promovería que se hiciera en todo el país. Buen punto para Marcelo. Pero el gusto le duró muy poco. Apenas el pasado viernes, el Consejo Nacional del PRD aprobó un punto de acuerdo con el que se decreta que sólo el partido hará la consulta nacional sobre la reforma petrolera. Es decir, ni AMLO ni Marcelo, sino la consulta la harán Los Chuchos y el clan Cárdenas. ¿Qué tal? Pero hubo más noticias en ese Consejo Nacional. Se propuso y fue aprobado que el PRD presente una sola iniciativa de reforma petrolera, que la causa del petróleo es de toda la izquierda, no de un solo hombre, que el partido lleve a cabo la consulta nacional, y que en la propuesta de reforma petrolera se incluyan las recomendaciones, tanto de Cárdenas como de AMLO. ¿Qué quiere decir todo eso? Pues sí, que una vez que le arrebataron el partido a AMLO, le empezaron a quitar “al movimiento soy yo” los instrumentos de la popularidad. En pocas palabras, que el PRD empieza a retomar el camino de su propia institucionalidad, que no es otra cosa que veneno puro para los liderazgos mesiánicos y populistas. Y para un superliderazgo como el de AMLO, la criptonita es un partido institucional. Por lo pronto, podemos suponer que en las elecciones federales de 2009 y en la renovación de gubernaturas entre los años 2008 y 2011, los grandes ganadores serán esa nueva alianza formada entre Los Chuchos y el clan Cárdenas, alianza que en 2012 estaría en posibilidades de impulsar la aspiración presidencial de un Cárdenas, para más señas, nieto del general. Al tiempo. En el camino Por cierto, desde hace muchos meses dijimos aquí que “el movimiento soy yo” tiene, más allá del PRD, la posibilidad de buscar la candidatura presidencial por el PT salinista o por Convergencia, de Dante Delgado. En tanto que Marcelo tiene las puertas abiertas en Nueva Alianza, de la profesora Gordillo. aleman2@prodigy.net.mx |