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Salustio
01 de junio de 2008
Y ESTAMOS GANANDO. Emboscada a policías federales, en Culiacán, Sinaloa (Foto: Archivo EL UNIVERSAL)

CABALLADA FAMÉLICA

No es futurismo electoral en el PAN. Es un escenario que se prefigura para la gran mayoría de la población del país.

La crisis llegó. Y hay que acostumbrarse a vivir varios años con ella. La época de los alimentos baratos, advierten, llegó a su fin.

Optimismo oficial

Apenas, el martes, Felipe Calderón ofreció a sus gobernados el paraíso en la tierra: crecimiento de 6% del PIB y creación de más de un millón de empleos al año… un pequeño detalle a ritmo de la cantaleta: “De concretarse las reformas que el país necesita...”. Casi el delirio foxista con sus sueños de crecimiento de 7%.

Promesa calderonista en la que resuenan las viejas frases de campaña, con las que ofrecía lo mesmo; 27 de junio de 2006: “Si hacemos las reformas que necesita el país, si tenemos un gobierno comprometido con la legalidad, podemos crecer incluso 3% del PIB más cada año…”.

Cifras necias

A contracorriente, una realidad pesimista donde los ajustes económicos a la baja están al alza:

Calderón proyectó un crecimiento económico de 3.5% para 2008, y que podría alcanzar 3.7% si se aprueba la reforma fiscal.

Pues con todo y su reforma fiscal, ya hay ajustes a la baja: se crecería en no más de 2.8%, corrigieron.

Y qué decir del desempleo.

Difícil, Vivir Mejor

Y ese optimismo oficial poco sirve cuando el bolsillo de la población en general es víctima de una carestía voraz, sin llenadero.

Bolsas de mandado rebeldes que no entienden de explicaciones presidenciales que culpan de la crisis al clima, a la desaceleración de EU, a China e India, a los biocombustibles. Y menos cuando regresan del súper cada vez más vacías, pese a una mayor inversión.

Datos crudos, sin sazón: de septiembre a la fecha, el arroz aumentó 33%, el aceite 50%, el huevo casi 60% y el frijol 12%.

Con estas cifras, se podría decir que el único producto a la baja es el PAN.

El secretario de Economía, Eduardo Sojo, advierte que la crisis de alimentos que desata acaparamiento y carestía, podría durar 36 meses más.

Aguafiestas, la OCDE y la FAO ponen un plazo aún mayor: 2017.

¿Y qué dirán de esta nueva crisis los más de 40 millones de miserables, tecnocráticamente llamados ‘pobres extremos’, que tienen décadas encadenados a la subsistencia?

Calderón, ¿un peligro para México?

La crisis, oportunidad que el avispado Calderón no ha dejado pasar para seguir rebasando, por la izquierda, a la oposición.

Y la enfrenta con subsidios, instrumento demoniaco en otros tiempos para la derecha hoy empoderada. “Dádivas” a los más jodidos. Subsidios que satanizó cuando los aplicaba Andrés Manuel López Obrador en el Distrito Federal, a quien calificaban de “paternalista”, “populista”. ¿Acaso, con su populismo de derecha, Calderón es ya “un peligro para México”?

El lado positivo

1. Los problemas de obesidad y sobrepeso se acabarán en el país. Adiós a los gordos… Bienvenido el reino de la talla 0.

2. Las pasarelas del mundo se verán ocupadas por los y las modelos mexicanos que, escuálidos, lucirán las prendas para la próxima temporada.

3. El modelo Agustín Carstens será motivo de nostalgia.

Queda claro que, sea gobierno panista o priísta, la crisis sigue.

CON SABOR A DERROTA

Y el optimismo económico oficial también señorea en el combate al narco.

Con desparpajo, el titular de la PGR, Eduardo Medina Mora, soltó el miércoles: “Aunque no parezca, vamos ganando la lucha al narcotráfico”.

Sí, es difícil que así parezca cuando la declaración se da un día después de que siete policías federales perdieron la vida en un enfrentamiento con narcos que los cazaron a dos fuegos y con granadas.

Difícil de creer cuando el mismo día, el coordinador de las Fuerzas Federales de Apoyo, Rodolfo Cruz, lamenta que los siete policías hayan muerto porque los pistoleros tenían más “parque” y de mayor calibre.

Sí, difícil de aceptar cuando el mismo Medina Mora, días antes, el 23 de mayo, nos informó que el número de homicidios en México vinculados al crimen organizado ha crecido 47% respecto a 2007. Pasando de 940 a mil 378.

Y sí, es difícil porque la numeralia también reporta que desde que Calderón asumió el gobierno se han registrado 4 mil 152 crímenes atribuibles a la delincuencia organizada, de los que 450 fueron militares, policías o fiscales.

Y también es difícil de creer al secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, cuando asegura que los operativos contra el hampa están dando resultado.

Y lo es porque lo hace en mayo, convertido en un mayo rojo, el mes más sangriento en cinco años. Lo hace a escasos cuatro días de que el narco paralizara Ciudad Juárez con una campaña de terror en internet.

Difícil de creer cuando están aún recientes los asesinatos de hombres clave en el combate al narco. Recuérdese a Édgar Millán, Roberto Velasco y Aristeo Gómez.

En fin , difícil de creer cuando el caos y la violencia llegan a más estados y las cabezas de los diarios suman decapitados, un día sí y otro también.

Quizá por ello el reproche de Felipe Calderón a EU de que México pone los muertos, cuando en su territorio están los adictos.

Aunque respondón, el embajador Tony Garza reviró de inmediato y señaló que México ya no es sólo paso de drogas, sino también sitio de consumo.

 
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