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Alcocer, ¿la tercera es la vencida?
Esta vez no se ven obstáculos para que el político ocupe una de las tres consejerías que se renovarán en el IFE, como parte del relevo escalonado que se aprobó en la reciente reforma electoral Aspiración legítima, obsesión o karma. Como sea, Jorge Alcocer está a punto de lograr un añejo objetivo: llegar al Instituto Federal Electoral. Lo hará no como el presidente que intentó ser del organismo en dos ocasiones, primero en 1996 y luego en 2007; pero es casi un hecho que el economista y experto en asuntos electorales, el político que pasó de comunista a encumbrado funcionario priísta y luego fue asesor del actual presidente panista, va seguro para el cargo de consejero electoral del IFE. Si en el 96 el veto fulminante de Cuauhtémoc Cárdenas frenó su designación como consejero presidente, y el año pasado el rechazo del PRD, al que luego se sumaron algunos panistas, le impidió llegar como cabeza del órgano electoral, esta vez no se ven obstáculos para que Alcocer ocupe una de las tres consejerías que se renovarán en el instituto, como parte del relevo escalonado que se aprobó en la reciente reforma a la legislación electoral federal. Una vez que le cambiaron la ley en las reformas secundarias, Jorge salvó el requisito de los años que debía estar fuera de la dirigencia de un partido político y no tiene impedimentos. Pero es el apoyo y el impulso del poderoso senador priísta Manlio Fabio Beltrones, sumado a su innegable perfil de experto en el tema comicial lo que le garantiza que esta vez no habrá vetos, y que para Alcocer la tercera sí será la vencida. La próxima llegada de una figura como la de Alcocer al IFE impactará en los complicados y frágiles equilibrios internos en el Consejo General del organismo. Si en este momento hay tensiones y jaloneos entre los consejeros, que han afectado a la presidencia de Leonardo Valdés Zurita y le han dificultado su consolidación, el juego de fuerzas se modificará con el arribo de los tres nuevos consejeros que nombrará en agosto la Cámara de Diputados. Los problemas para Valdés Zurita han sido hasta ahora con los tres consejeros electorales que dejarán el cargo en unos meses. Lourdes López, Teresa González y Andrés Albo se han encargado de dinamitar los acuerdos que se proponen y de complicarle las cosas al presidente del IFE. Pero quizá los enfrentamientos con estos consejeros apenas le sirvan de entrenamiento a Leonardo, porque ahora le viene un peso completo que, incluso, podría buscar arrebatarle su puesto. Desde la Cámara de Diputados se comenta que el perfil de Alcocer lo puede llevar a intentar desbancar pronto a Valdés, quien hasta la fecha ha mantenido un proceder muy discreto y ha soportado estoicamente la presión de los consejeros que están a punto de irse, pero que le impiden tomar el control del IFE. El único partido que podría intentar bloquear de nueva cuenta a Jorge Alcocer es el PRD, pero con sus divisiones y fracturas internas se ve difícil que los perredistas tengan la fuerza para parar al autor de la iniciativa de reformas constitucionales en materia electoral que aprobó el año pasado el Congreso. Ese trabajo de asesoría, unido a la relación cercana que mantienen desde hace varios años, llevó a Manlio Fabio a impulsar en diciembre pasado a Alcocer como su principal carta para la presidencia del IFE. Sólo que en la rudeza de las negociaciones, Jorge tuvo la oposición del PRD y el rechazo de algunos panistas, y Beltrones y el PRI tuvieron que bajar su postulación a cambio de que los perredistas hicieran lo propio con el ministro Genaro Góngora y el blanquiazul sacrificara a Mauricio Merino. Fue entonces que el PRI tuvo que apostar por Marco Antonio Baños, cercano colaborador de Felipe Solís Acero, uno de los principales asesores del coordinador del PRI en el Senado, como carta sustituta de Alcocer, quien también apoyó a Baños por la cercanía que existe entre ambos. Jorge es socio fundador de la consultoría especializada en materia electoral Demos, SC, junto con Marco Antonio y María del Carmen Alanís, actual presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. El apoyo del tricolor no fue el único que tuvo en su momento Alcocer; desde Los Pinos también impulsaron sus aspiraciones al IFE en su segundo intento, por el trabajo que realizó directamente con Felipe Calderón en el equipo de transición. Incluso la defensa de la candidatura de Jorge Alcocer en la pasada selección de los consejeros no la hacía un priísta, sino el senador de PAN Ricardo García Cervantes ante los severos cuestionamientos que le lanzaba el perredista Arturo Núñez. Así que para la selección de agosto es muy posible que el impulso de Manlio se sume con el de Los Pinos y Jorge Alcocer llegue directo. Sólo quedará por ver si el peso completo que es Alcocer se conforma con ser un consejero más o si, con su experiencia, su colmillo retorcido y sus poderosos amigos, no intenta comerse a Leonardo Valdés y convertirse en el hombre que tome las decisiones en el IFE. Mouriño, ¿al rescate del debate? En su intento por reinventarse tras los escándalos y la exoneración de los diputados sobre el tráfico de influencias por la firma de contratos para sus empresas, el secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño no sólo ha asumido la jefatura del Gabinete de Seguridad Nacional y aparece como la cabeza del grupo de dependencias con las que el presidente, Felipe Calderón, busca enfrentar al enemigo que le está causando pérdida de popularidad: el narcotráfico; además, el inquilino de Bucareli se ha propuesto enderezar el ladeado barco panista, que no ha dado una en el debate petrolero. La preocupación que hay en el gobierno federal por el rumbo que está tomando el debate sobre la reforma energética ha hecho que busquen estrategias y acciones de emergencia para revertir lo que desde la óptica oficial es apenas “una tendencia” en contra de la iniciativa oficial, pero que para algunos analistas y para el engallado Andrés Manuel López Obrador es una “goleada” de los ponentes invitados por el FAP. Como se le quiera llamar, hasta ahora se tiene la percepción de que han predominado las posiciones antagónicas a la propuesta oficial. Y si esto es sólo asunto de percepciones, algo está fallando en la estrategia mediática y política. Fue por eso que esta semana el secretario de Gobernación sostuvo una larga reunión con diputados y senadores panistas, en la que se habló con dureza de por qué los ponentes del PAN y el gobierno no han posicionado su mensaje como los opositores. De ese encuentro, dicen, se derivará un replanteamiento político y mediático de los blanquiazules en el debate, con el que buscarán revertir la “percepción” o la “realidad” de que hasta ahora han permeado más las opiniones de los expertos que se oponen a la propuesta gubernamental sobre los que la defienden. Ya se verá esta semana si los oficios del titular de Gobernación rinden frutos, porque al PAN y al Presidente les urge contrarrestar esta tendencia. NOTAS INDISCRETAS… El dato lo comentan líderes de Los Chuchos como muestra de que Andrés Manuel López Obrador nunca ha tenido la intención seria de llegar a un acuerdo que acabe con la crisis en que está inmerso el PRD. Cuando renunció Leonel Cota y se decidió nombrar a dos perredistas como “encargados del despacho”, Nueva Izquierda propuso en las negociaciones al senador Graco Ramírez, que no fue mal visto por los lopezobradoristas. Pero cuando tocó a los enviados de Encinas y Andrés Manuel presentar su propuesta soltaron el nombre de Gerardo Fernández Noroña. Los Chuchos no supieron de momento si era broma de mal gusto o ganas de fregar, pero de inmediato consideraron “intransitable” al controvertido ex vocero perredista. Los operadores de AMLO no explicaron si lo de Fernández Noroña sí fue en broma o en serio, pero cambiaron la propuesta por la del diputado Raymundo Cárdenas. Eso, dicen quienes lo cuentan, dibuja la actitud de López Obrador y por qué no se ha podido llegar a un arreglo conveniente y civilizado para los dos bloques en disputa… En medio de la crisis alimentaria global, que ya provoca en México carestía y alza indiscriminada de precios en alimentos básicos y procesados, el Consejo Nacional Agropecuario, organismo que agrupa a las empresas más importantes del rubro alimentario, está por realizar la elección de su nuevo presidente. Uno de los aspirantes más fuertes al cargo que se renueva en junio próximo es Juan Carlos Cortés, quien anda de campaña por todo el país y se ha reunido con representantes de productores en los estados. El tema de cómo el sector enfrentará la crisis agroalimentaria ha dominado las campañas, y entre las propuestas que ha recogido Cortés está un esquema de insumos competitivos, mejor infraestructura, el seguro social para el sector, inversión en tecnología, servicios financieros, entre otros. Como están las cosas en el campo alimentario, con costos y precios al alza, a ver si la elección por la presidencia del CNA no termina siendo algo así como “la rifa del tigre”… La amenaza del sindicato minero de realizar un paro nacional en la industria el próximo lunes, si la Secretaría del Trabajo no le da la toma de nota a Napoleón Gómez Urrutia como dirigente del organismo, ha vuelto a tensar el eterno conflicto minero. Agustín Acosta, representante legal de los trabajadores mineros que reclaman los 55 millones de dólares que desapareció el llamado Napito, pedía ayer al secretario, Javier Lozano, no plegarse ante el desafío de Napo. “Resulta muy grave que ahora el sindicato lance este ultimátum, cuando por todos los ámbitos estamos viendo desafíos al Estado”, dijo el abogado, que pidió a la STPS no caer en los chantajes del sindicato minero. ¿Qué hará el secretario ante el trompo que le aventó Napito?... Los dados cierran con escalera. Vuelven a girar el lunes. sgarciasoto@hotmail.com salvador.garcia@eluniversal.com.mx |