Granier olvidó trabajar para hacer un gobierno eficaz
Le picó el mismo virus que a muchos otros del PRI
A casi un año de que amplias zonas del sureste mexicano —sobre todo el estado de Tabasco— fueran castigadas por meteoros naturales con el desbordamiento de ríos e inundaciones en concurridas zonas urbanas, en tierras tabasqueñas se vive una nueva tragedia.
Y no, no se trata de una nueva amenaza por las lluvias en una región de suyo conocida como reserva hidrológica. No, la nueva tragedia es política y de gobierno.
Y es que a casi dos años de asumir el cargo como gobernador luego de una impensable popularidad, el otrora hombre más querido por los tabasqueños en muchos años, el químico Andrés Granier, virtualmente se ha convertido en una calamidad para importantes sectores estatales, que incluso llegaron al extremo de enviar mensajes públicos en los que reclaman abiertamente a Chelo que “se ponga a trabajar”, al tiempo que le piden que saque de los beneficios del gobierno a su parentela.
Como todos recuerdan, Chelito Granier se alzó con un importante triunfo electoral para el PRI —y según dijo, para los tabasqueños—, cuando hacia finales de 2006 se impuso al ya para entonces derrotado candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, quien hizo todo por convertir en ganador a su delfín César Raúl Ojeda, el ya dos veces derrotado aspirante a gobernar Tabasco.
En ese tiempo, El Químico Granier resultó toda una sorpresa, ya que surgió de un impensable fenómeno político local, pues de empresario mediano y eficiente, simpático, querendón, bonachón y “buen amigo” —con un laboratorio de análisis químicos— se hizo popular en cargos menores, hasta que en medio de las guerras entre los tabasqueños se alzó con la candidatura de la alcaldía de El Centro, en donde se localiza la capital del estado, Villahermosa.
Al más puro estilo tabasqueño —y a partir de una popularidad que todo lo puede—, Andrés Granier buscó la candidatura a gobernador por el PRI, la cual obtuvo en medio de una guerra interna del priísmo local y de dislates del gobernador saliente, Manuel Andrade. Por el PRD, en tanto, el candidato César Raúl Ojeda ya alardeaba de ser el nuevo gobernador, pues durante semanas contó con el apoyo de su paisano Andrés Manuel López Obrador, quien si bien perdió la candidatura presidencial, en su tropical Tabasco había arrasado.
Pues resulta que “Graniel” —(así, con L) como también le dicen sus paisanos que gustan de comerse algunas letras—, le ganó al PRI de Roberto Madrazo; al tricolor del gobernador saliente, Manuel Andrade, y al de su paisano Andrés Manuel López Obrador. Y entonces, frente a esa “hombrada” —así lo consideró el priísmo local— se consolidó un fenómeno político también muy tropical; el nacimiento de un gobernante querido, aplaudido, felicitado, que paseaba por las calles y recibía vítores de sus gobernados. La llegada de Andrés Granier como mandatario tabasqueño fue aplaudida como “lo mejor que le ha pasado a Tabasco”.
Sin embargo, en forma literal, un buen día “el gozo se fue al pozo”. Todos recuerdan que entre octubre y noviembre las lluvias anuales provocaron una tragedia en el sureste y el trópico, y el municipio de Centro, en la capital de Tabasco, fue arrasado. Granier no sólo salió bien librado de la emergencia, sino que hizo crecer hasta las nubes su popularidad, ya que aparecía como el gobernante que atendía a su pueblo, día y noche, en la enfermedad, en la tragedia…
Pero pasada la emergencia, El Químico Granier se quedó atrapado en la tragedia. Se olvidó que tenía que trabajar para el estado, para la creación de empleos, para evitar que se repitieran las inundaciones, para convertir el suyo en un gobierno más eficaz que popular. Le picó el mismo virus que a muchos otros gobernadores del PRI; el del presidencialismo. Y sí, para ello debía mover dinero en hacer crecer su popularidad, su control político estatal.
Todo eso mientras que a Tabasco llegaron —como en todo el país— las bandas criminales y el narcotráfico, al tiempo que un hijo del gobernador también fue picado por el síndrome del “hijo del gobernador”; es decir, la fiesta y el escándalo a costa del erario público.
Las cosas llegaron a tal nivel que en los primeros meses de 2008 grupos políticos y empresariales iniciaron encuentros para analizar lo que estaba pasando con Chelito, el gobernante que —por lo demás— ya no era el hombre bonachón, amable, bromista y amigable que todos conocieron años atrás.
La inconformidad de una buena parte de la sociedad tabasqueña con su gobernador —al que apenas meses antes casi idolatraban— se sintetizó en una severa crisis que el 2 de abril lanzó desde los micrófonos de su muy escuchado informativo: Telerreportaje, el periodista Jesús Chuy Sibilla Zurita, quien literalmente reprendió al gobernador. Más aún, versiones no desmentidas señalan que en realidad Chuy Sibilla llevó la voz cantante de un puñado de empresarios inconformes con su gobernador.
El periodista dijo cosas como las siguientes: Chelo, la tragedia ya pasó, y claro, ahora hay que ir a fondo para investigar y que no nos vuelva a ocurrir… pero ahora necesitamos trabajar, producir, reconstruir, formar, estudiar, hablar menos y hacer más. La hora de Tabasco, Andrés, es todos los días y en todos los gobiernos y en todos los sexenios… ya estuvo bueno de promesas no cumplidas o medio cumplidas… Chelo, sé un verdadero amigo de tus amigos, protégelos no permitiendo actos deshonestos, no te hagas cómplice… salva a tu hijo de toda tentación y crítica, apártalo de cualquier actividad que se pueda confundir… la historia, Andrés, todavía se está inscribiendo, quedan varios años”.
Es decir, que el gobernador priísta Andrés Granier es lo más parecido a otra calamidad para los tabasqueños.
En el camino
Por cierto, el otro Andrés colocó la zanahoria frente a Marcelo Ebrard y el clan Cárdenas. Ya vendrá el palo. Al tiempo.
Señor Aleman: Muy buena columna, se ve que usted esta bien documentado, contrario a lo que sucede con el corresponsal de esa casa editorial aca en tabasco, de nombre Roberto Barbosa, quien a parecer esta bien "aceitado", por el gobierno de tabasco, porque nunca se ve que en esas páginas se publique una nota critica contra esta administracion.
Como se extrañan los trabajos profesionales que en esas páginas hacia alejandro almazan, quien varias veces "radiografió", la corrupción de los gobiernos tabasqueños
2008-05-21 18:31
Loving / d.f.
Sr.Alemán, que esparaba, ya se ha dicho hasta el cansancio, en nuestra clase politica todos son iguales. Ya que están en el poder solo bucan su propio beneficio.
2008-05-21 18:15
Juanita / Villahermosa
Gracias Sr. Alemán muy acertado su astículo, por fin se están dando cuenta de lo que pasa en Tabasco, el Gobernador no sabe lo que es ser un estadista, está perdido, no hay obras, no hay apoyo a la agricultura, al comercio al turismo, a la educación, y no se ve por donde, Granier si quiere a Tabasco como tantas veces ha dicho debería aceptar que le quedo grande el puesto y renunciar, los tabasqueños se lo agradeceríamos y sería bien juzgado por la historia, aún está a tiempo
2008-05-21 17:51
j.j. perez l / vhsa. ,tab.
efectivamente, deben enviar corresponsales a entrevistar a la gente que sobreviviò en las gaviotas, sector armenia, indeco, tornolargo, etc., veran que la realidad de lo q publica el gob. estatal es diferente.
2008-05-21 17:48
Alicia / Distrito Federal
Es triste ver que esta pasando en Tabasco, porque no es el único caso, pero después de lo vivido el año pasado no se vale, sin embargo como dicen en un comentario anterior, debemos de reflexionar y pensar seriamente, por qué tenemos tan malos políticos, por qué es fácil engancharnos con promesas, mentiras y manipulación, de todos los partidos y colores? tenemos el gobierno que merecemos? ...aprovecho para felicitar al Sr. Aleman por el inicio de su programa, con la respuesta que tiene en este espacio, no dudo que tendrá mucho auditorio, ya sea para destrozarlo, apoyarlo y espero al menos algunos reflexionar con una propuesta de gente pensante...éxito
2008-05-21 17:45
BÚSQUEDA
PERFIL
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.