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Crecimiento y nuevos datos
El cambio de año base en los cálculos de cuentas nacionales de INEGI nos ofrece la oportunidad de comentar nuevamente acerca del crecimiento de la economía mexicana y de los efectos de la desaceleración, o como gustan llamarle muchos, la recesión de Estados Unidos El cambio de base es un esfuerzo muy necesario, porque al cambiar la estructura de la economía, si se sigue midiendo siempre de la misma manera, se empieza a castigar a las actividades más dinámicas y a privilegiar a las más lentas. Tal vez un ejemplo nos ayude a comprender esto. Imagine usted que la economía tiene nada más dos sectores; uno tradicional, que puede ser la agricultura o las manufacturas, y otro más moderno, como los servicios financieros o las telecomunicaciones. Si esta economía imaginaria en 1980 estaba formada en 60% por el sector tradicional y en 40% por el sector moderno, todas las mediciones que hagamos con base en 1980 supondrán que la economía sigue formada en las mismas proporciones. Pero el sector tradicional por algo se llama así, de manera que crece menos. Así, si en 20 años este sector ha crecido 3% anual, mientras que el otro ha crecido 6% anual, para el año 2000 el sector tradicional ya nada más debe representar 45% de la economía, mientras que el moderno ahora representa 55%. Como ve usted, cambiaron las proporciones porque uno va más rápido que el otro. Bueno, pues así ocurre en la vida real. La agricultura, por ejemplo, representaba 6% de la economía en 1980, y menos de 5% para el 2000. La construcción también cayó de 5 a 4%, y el comercio de 21 a 20%. Son actividades tradicionales, que son reemplazadas por actividades modernas, como las comunicaciones, que crecen de 8 a 13% y los servicios financieros, de 11 a 17%. Todo esto, midiendo con el año base 1993, el que usábamos hasta hace una semana. Pero si usamos la nueva base de medición, la agricultura ya es menor a 4%, porque con la base anterior la estábamos sobreestimando. La construcción, en cambio, crece a casi 7% del tamaño de la economía, y la minería, que rondaba 1%, es ahora más de 5% del PIB. Esto, para 2007. En buena medida, estos cambios tienen que ver no sólo con que la estructura económica cambia, sino también a que hoy INEGI ha modificado el desglose, utilizando ahora el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN), en lugar del que habíamos usado por décadas. Este cambio no es sólo de clasificación de actividades, sino que también asocia a la actividad principal las actividades secundarias, algo que nos permite tener una mejor idea de lo que cada cosa representa en el total. El comercio, por ejemplo, cae a 16%, pero ya tenemos por separado al turismo, que es casi 3% del PIB, que no medíamos de manera independiente. Más interesante aún, varias actividades que no medíamos casi de ninguna manera hoy las podemos ver con detalle. Es el caso de la información en medios masivos, que representa 3.6% del PIB, que es bastante. En otra ocasión le presentaremos el nuevo desglose con más detalle, pero ahora permítame revisar lo que ocurre con el crecimiento bajo la nueva base de cálculo. Para ello, utilizaré el Índice Global de Actividad Económica (IGAE) que no es lo mismo que el PIB, pero tiene la virtud de ser publicado mensualmente. Hay diferencias menores en el ritmo de crecimiento con la nueva base: de 2004 a 2007, el crecimiento promedio anual pasa de 3.8 a 3.9%, en buena medida porque el bache de 2005, que con precios de 1993 era de un crecimiento de 2.7%, con la nueva base es de 3.2%. Pero la diferencia es pequeña, como puede ver. Con esta nueva base, el crecimiento en los primeros dos meses de este año han sido de 3.7 y 5.8%, respectivamente. Con base en el comercio exterior, es muy probable que el crecimiento para marzo sea de 3%, y para abril, si el indicador adelantado que el IMEF ha creado continúa funcionando bien, entonces los primeros cuatro meses del año mantendrán un crecimiento superior a 3.5%, en promedio. Nada mal si consideramos que nuestro gran cliente anda sufriendo. Y nada mal si consideramos que la población crece ahora menos de 1.5% anual. Es decir, vamos creciendo. El problema, como ya lo comentamos en varias ocasiones, está hoy en la inflación, no en el crecimiento. www.macario.com.mx
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