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Mercedes Benz Fashion México, Acapulco Moda Nextel y Femaco dieron mucho de qué hablar. Se oyó decir que en Mercedes-Benz Fashion México, durante el homenaje a Glenda, cuando llegó la Campuzano, la gran mayoría de las modelos de su generación no la saludó, lo que provocó que se sacara mucho de onda, y dicen que este rechazo fue lo que provocó en Carmen una recaída más. En Acapulco Moda Nextel, entre las modelos mexicanas o extranjeras que procedían de la ciudad de México, y las de Pancho Dotto, de plano no hubo química. Según cuentan, las chicas que ya trabajan en el país y las nacionales se portaron como todas unas damas con las recién llegadas, aunque no se pueda decir lo mismo de las visitas. Por otra parte, Heather Marks, la top model canadiense, estuvo encantadora con todo el mundo. Ella fue de la mano de Óscar Madrazo, quien estuvo más que atento con su invitada. La producción en Acapulco estuvo impecable, así como la coordinación de Paco Contreras. Según me dicen, el único negrito en el arroz fueron ciertas actitudes de Eduardo Lucero en backstage, ya que a dos minutos de que comenzara el desfile de Ángel Sánchez, le tallaba la cara con un pañuelo mojado a una modelo, provocando el descontento del representante de Ángel ya que le estaba cayendo agua y maquillaje al vestido. Alejandra, asistente de Paco Contreras, amablemente le pedía que se detuviera, explicándole que el look estaba autorizado por los diseñadores. También molestó que no hablara español como lo hicieron Ángel y Louis Verdad. Personalmente, puedo decir que las veces que lo he tratado ha sido muy amable, y efectivamente, le cuesta trabajo el español. Respecto a Femaco, una de las actividades previstas fue la fiesta para cerca de 500 personas ofrecida por Eugenio López a amigos, socialités y artistas extranjeros el sábado pasado en la Colección Museo Jumex, allá por el rumbo de Ecatepec. Hasta ahí llegaron Susana Dosamantes, Colate y Paulina Rubio acompañando al hermano de Pau, Enrique. La chica dorada iba con un vestido color champagne con una falda de gasa de color obispo y un trench, lentes estilo Jackie’O y unas mega plataformas, súper chic. Como dato curioso, el helicóptero, propiedad de Eugenio López, debía hacer varios viajes para llevar a los invitados desde Polanco, donde reside Eugenio, hasta Ecatepec, en el primer viaje se fueron Lulú Creel, su mami, Guadalupe Ramos Cárdenas, las hijas de Lulú y Sandra Vértiz. En el segundo iban Enrique y Paulina Rubio, Colate y la Chata Flores y para el tercer viaje, el clima no tuvo las condiciones necesarias para poder elevar el helicóptero, por lo que Eugenio tuvo que hacer todo el camino por tierra (dos horas y media). Lejos de enojarse, lo tomó con bastante filosofía y a sus amigos les comentó que después de ese viacrucis apreciaba mucho más el que sus invitados llegaran hasta allá. Estuvieron por ahí Ana Laura Llerena con su esposo e hijas, quienes se animaron a pedir que les presentaran a Paulina Rubio y hasta foto se tomaron con ella. Otra anécdota de Femaco es que los padres que llevaron a sus retoños al taller de Aprendiendo a través del arte, se encontraban con la sorpresa de que, cuando los recogían, salían con la ropa cubierta de pintura de pies a cabeza, y aunque los talleristas aseguraron que se quitaba, ¿qué creen? no se quitó. Consejo para la próxima: Obsequiarles unos delantales muy monos con el nombre del taller y hasta el logo de algún patrocinador. Para finalizar este megaevento, 15 minutos antes de cerrar la exposición, pidieron que todas las galerías se quedaran unos minutos más, pues Eugenio López estaba llegando con otros compradores. Una hora después, habían comprado obra por 500 mil dólares.
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