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    México y el mundo
Juan María Alponte
02 de mayo de 2008

A 40 años de la juventud de mayo

Es el 13 de mayo de 1968. Salgo del hotel y, de nuevo, con sus enormes lentes de aumento, veo, otra vez, a Jean-Paul Sartre, en Saint-Michel, vendiendo su periódico maoísta. Conmueve. Un círculo de jóvenes, que no compran nada, con el Che Guevara en la camisa, le interrogan. Sartre responde a todo, pero nadie le oye en el barullo. Las muchachas en flor tocan, sin equívocos, la cara del Che Guevara en las “otras” camisolas blancas. Ya se sabe: “Prohibido, prohibir” y “Haz el amor y no la guerra”. A mi lado, en una reunión multitudinaria, en la Mutualité, un joven me dice: “Yo he dormido ya con el Che Guevara… estaba en la camisa de la muchacha”, me aclara. No era necesario. En Saint-Germain un cartel en rojo: “La imaginación ha tomado el poder”. El Teatro Odeon ocupado por la juventud. En sus plateas alguien escribe: “El arte ha muerto. No consumas su cadáver”. Los comunistas quieren apropiarse del movimiento estudiantil. Oposición inmediata.

Voy a la Escuela Normal (donde Sartre y Raymond Aron, antítesis, fueron emblemas) para asistir a una clase de Jacques Lacan. El psiquiatra (sin Freud) es un personaje. Un grupo de estudiantes le interrumpe: “Tú eres el gurú de la Revolución”. Lacan se quita las gafas, les mira: “Vosotros buscáis un amo; yo no lo soy”. Indignación. Una pareja inicia la contraofensiva: se despoja de la ropa y se queda, en pie, como Adán y Eva. Lacan, levanta, finalmente, la mirada y sólo les dice, austero: “Anoche vi un espectáculo mejor”. Hombre de suerte. A mí me pareció que la muchacha, ya sin el Che Guevara al pecho, era una visión notable. ¿Qué vio el maestro la noche anterior? En Saint-Germain la gente se asoma a los balcones, sin temor, para ver, en vivo, las “barricadas” de adoquines. Un agente quiere detener un automóvil. Los estudiantes le tiran piedras. Evidentemente no querían darle. El agente toma el silbato, no la pistola, y les persigue. Ni caso. Un cartel me cuenta todo: “Lo que me interesa de la revolución es su aspecto lúdico”. Emblemático. Oscar Wilde decía, algo igualmente alusivo: “Soy de gustos simples; siempre quiero lo mejor”. El general y presidente, De Gaulle, opta por un discurso comprensivo del movimiento estudiantil, pero, añade: “El Estado tiene que defender el orden público”. Una pintada le contesta: “La voluntad general contra la voluntad del general”. De Gaulle define el movimiento: “Es el desorden, una mascarada, chienlit”. La calle le responde: “La reforme oui, la chienlit non”, “La reforma sí, la mascarada no”. El vocablo gaullista –chienlit- desencadena una tempestad… lúdica.

Al líder de la Universidad de Nanterre y clave del movimiento estudiantil (véase el artículo anterior) Daniel Cohn-Bendit se le suspende la residencia en Francia. La respuesta estudiantil y política es masiva: “La censura está en la calle”. En la noche del 10 al 11 las barricadas. Muchas organizaciones políticas se unen a la protesta contra la expulsión de Cohn-Bendit. Desde Denfert-Rochereau a Montparnasse, una gran manifestación contra la expulsión. Los carteles son claros: “Todos somos judíos alemanes”. Cohn-Bendit responde: “La expulsión no resuelve nada. Volveré”. Acertó: años después sería diputado del “Partido Verde” en la Asamblea. Lacan con su mirada gris acero subrayaba: “El mes de mayo ha sido terrible para nosotros los psiquiatras. Ni un enfermo. Todos estaban en las calles”. Visión lúdica. Los estudiantes dicen: “Los muros tienen orejas. Tus orejas son muros”. En un mes de fiesta, con un lenguaje materialmente confrontado, no hubo un muerto. La “imaginación al poder” insistía: “Camarada, corre: el viejo mundo está ya detrás de ti”. En México vería, al revés, el mayo llamado octubre. Duro es saberlo; duro fue vivirlo.

alponte@prodigy.net.mx

 
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PERFIL
 
Profesor titular de la FCPyS de la UNAM, escritor y periodista. Ha colaborado en periódicos y revistas nacionales e internacionales. Ha escrito 37 libros, entre los que destacan Retrato de una Familia Babélica; las biografías de Colón y Lenin; Historias en la Tierra y Los Liberadores de la Conciencia.
 
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