Buscar en:
  
   
    Agenda del debate
José Carreño Carlón
01 de mayo de 2008

Elocuencia de las mayorías silenciosas

A escena, los no representados por poderes estatales, partidos o caudillos

La reacción contra AMLO acelera el despertar de sectores no participantes

Sólo el tiempo permitirá establecer si la iniciativa del Ejército Popular Revolucionario se debió a que sus líderes sienten ya muy ceñido el cerco de las fuerzas de seguridad pública, o a su satisfacción por las respuestas oficiales sobre las denuncias de los dos desaparecidos, o a una estrategia de distracción, hipótesis presentes en la agenda de las últimas horas.

Y sólo el tiempo permitirá también conocer el desenlace del tema de los últimos días: la disputa por el reconocimiento de la victoria que reivindican desde el fin de semana tanto Andrés Manuel López Obrador y sus fieles —en su concentración del Zócalo— como el presidente Felipe Calderón con sus valedores en el encuentro panista, en relación al episodio del secuestro y liberación del Congreso por los primeros, una vez pagado el rescate por los segundos.

El rescate fue pagado con la rendición del calendario legislativo de la mayoría ante la minoría secuestradora, a lo que se agregó el gravamen —para el gobierno— de ver reducido a la incertidumbre el destino de su reforma petrolera. Y éstas fueron dos cartas de triunfo indudables para AMLO.

A su vez, el caudillo y sus secuaces pagaron un alto precio, cuantificado en un rechazo ampliamente mayoritario de la opinión pública. Sólo que ese pago no fue a dar necesariamente a los activos del gobierno. Porque además se trató de costos calculados por el caudillo, cotejados con el beneficio que supone seguir profundizando la percepción de que este singular “presidente legítimo” ejerce su “programa de gobierno” con sólo impedirle gobernar y obstaculizarle el cumplimiento de su programa al presidente constitucional: una apuesta a la ingobernabilidad, a la crisis y a “acortar” el periodo presidencial de Calderón (eufemismo de uno de los lugartenientes de AMLO, por el verbo derrocar que sí usa directamente una de las más bragadas brigadieres del caudillo).

Pero más allá de estas cuentas, es mucho más lo que podrían estar perdiendo todos los políticos a la vista de esa mayoría que ha sido descrita y estudiada bajo el concepto de ‘mayoría silenciosa’ y que, paradójicamente, se expresa cada vez con mayor elocuencia. Estas mayorías no cuentan con una representación deseable. Lo mismo rechazan masivamente sentirse representadas por el activismo de una minoría que asalta el Congreso —proclamando que lo hace en nombre de todo el pueblo y de la patria entera— que niegan sentirse representadas por quienes legalmente ostentan la representación mayoritaria en los órganos del Estado.

La ‘bloguización’ de las masas

El texto clásico de Jean Baudrillard, A la sombra de las mayorías silenciosas, fue publicado hace tres décadas, cuando no existía internet. Así podía aceptarse sin más que no había otra cosa que hacer con esas mayorías que encuestarlas, si se deseaba conocer su sentir o su pensar, ya que ese vasto sector social no se expresaba por las vías tradicionales que son propias de los minoritarios sectores participantes de la sociedad.

Pero si en los 70 del siglo pasado Baudrillard podía interpretar el silencio de esas mayorías diciendo que “no es un silencio que no habla” sino que “es un silencio que prohíbe que se hable en su nombre”, tres décadas después las antiguas mayorías silenciosas parecen dispuestas a dejar parte de esa condición e irrumpir en la red por el correo electrónico y la llamada blogósfera.

Y lo que expresan en esto que se ha llamado la nueva esfera pública, independientemente de los contenidos específicos de sus intercambios, es el mensaje común de estas nuevas mayorías que cada vez hablan más, como para hacer más efectiva, aquí sí, en los mismos términos de Baudrillard, la prohibición de que otros hablen en nombre de ellas: ni los poderes institucionales, ni los partidos, ni los caudillos y sus secuaces, y ni siquiera los medios de comunicación.

Lo que sí: estas nuevas mayorías sí parecen dispuestas a comunicarse con y a través de los medios.

Y una de las más altas satisfacciones a que se puede aspirar hoy desde los medios es la de conectar con exponentes de esas mayorías y escuchar su ratificada prohibición de que se hable en su nombre. Y la verdad es que así ocurrió en una escala extraordinaria el jueves pasado cuando en este espacio traté el tema “De cómo AMLO se hace dueño del mañana”.

Una muestra reducida de los mensajes recibidos apunta ya a agregar a los estragos en la opinión pública de los excesos de López Obrador —medidos en las encuestas— una aceleración del despertar de las mayorías ya no tan silenciosas contra el caudillo.

Así, por ejemplo, sobre la lógica política de los sectores políticamente activos, don José Manuel Meléndez Grimaldo se opone a un mañana dominado por AMLO como resultado de su efectividad contra la ineficacia de las representaciones mayoritarias formales, porque, advierte —en una buena descripción de mayoría silenciosa en trance de decidirse a actuar— eso “también depende de lo que decidamos ciudadanos que, como yo, lo único que hacemos es trabajar y que somos muchos”.

De Guadalupe, Nuevo León, don José Ángel Flores parece exigir no sólo que no hablen por él sino que tampoco se analicen por él los abusos de AMLO, que terminarán, a su juicio, por hundirlo en el rechazo público para abrir paso a reglas civilizadas la vida pública.

De Oaxaca, don Heliodoro Monjardín se describe como espectador de una opereta presidida por Calderón, en la que desfila un elenco selecto de la representación política: AMLO, Mouriño, Creel, Beltrones y Murat. Ello trae a colación otra frase de Baudrillard: “De nadie puede decirse que representa a la mayoría silenciosa, y ésta es su revancha”.

Don Víctor Figueroa, ingeniero agrónomo especialista en economía agrícola, agrega a su deslinde de la lógica de la representación política, su observación de que el centralismo de la mentalidad de AMLO (y de este analista que lo describió como dueño del mañana) nos conducen al error “pensar que el área metropolitana representa a todo México”.

Un mensaje de la socióloga Geraldine Mogollón de la Universidad Central de Venezuela trae a cuento la globalidad de la nueva esfera pública que se despliega en la red. Y con la comparación que hace de AMLO con el presidente Hugo Chávez de aquel país, trae al caso la lógica que le atribuye Baudrillard a “la fase burocrática y centralista del poder” a que remiten estos modelos ahora desafiados por mayorías cada vez más participantes.

Los protagonismos de minorías desafiantes frente a mayorías que no se perciben representadas por aquéllas —ni por la representación política mayoritaria de los órganos del Estado— están anotando un nuevo tema del debate en un verano que de por sí ya se vislumbraba caliente.

jose.carreno@uia.mx

 
BÚSQUEDA
Autor:  
Columna:
 

PERFIL
 
José Carreño Carlón: Premio Nacional de Periodismo por artículo de fondo, director de la oficina presidencial de comunicación, son algunos datos de una trayectoria de décadas en la comunicación pública.

Profesor de derecho de la información de la UNAM y coordinador de periodismo de la Universidad Iberoamericana, realizó sus estudios de licenciatura en la Universidad Nacional y los de pos-grado en Leiden (Países Bajos) y Navarra (España)

 
Columnas anteriores
 
De cómo AMLO se hace ‘dueño del mañana’ 2008-04-24
 
AMLO: ¿hacia la ingobernabilidad 2008-04-17
 
Regreso de Calderón al púlpito presidencial 2008-04-10
 
Una no propuesta energética, a consensuar o reventar 2008-04-03
 
AMLO: “gobernar ” impidiendo gobernar 2008-03-27
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL