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Uno de los escándalos que sacudió a Los Pinos en la semana que termina fue el presunto robo de “varios” blackberries, que pertenecían supuestamente a funcionarios de la Casa Blanca. En este incidente se vio involucrado un integrante del equipo de logística del presidente Felipe Calderón. Pero mientras se dirime si es verdad o falso el caso, ayer, durante la Asamblea Nacional Extraordinaria del PAN, hubo dos hombres cercanos al mandatario que no dejaron ni por un instante sus ya famosos equipos electrónicos de comunicación: el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y el secretario particular del Presidente, César Nava. Y aunque por momentos se mostraban serios y contemplativos en los discursos que se pronunciaron en el cónclave panista, uno de ellos, el de su jefe, el Presidente de la República, no dejaban de ver, aunque sea de reojo, sus celulares. Ambos funcionarios reían abiertamente por la charla que sostenían de vez en vez. ¿No sería que se acordaban del asuntito del robo de los blackberries? Y hablando de personajes polémicos, nos confirman que el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, tuvo que cancelar todos los arreglos que ya se hacían para viajar a México a mediados de mayo próximo. El argumento oficial, nos cuentan, la apretada agenda de trabajo de Sarkozy por los preparativos que ya están en curso en el Palacio del Elíseo por la próxima presidencia de Francia en la Unión Europea. A Sarkozy se le conoce en México, entre otras razones, por la relación que lleva con la modelo Carla Bruni, y la constante aparición de la pareja no sólo en los medios mexicanos de información, sino también en las revistas del corazón. Ya habrá oportunidad de que el mandatario visite México. La ex senadora del PRD Rosa Albina Garavito anunció en EL UNIVERSAL su renuncia al partido, en protesta por el rumbo que ha tomado esa organización y las irregularidades registradas en la contienda por la presidencia. La economista recordaba que contendió en ese proceso como compañera de fórmula de Alfonso Ramírez Cuéllar, quien, nos cuentan, departía ayer con un grupo amplio, muy quitado de la pena, en un restaurante bar de la calle Milán. Será porque dicen que las penas con pan son buenas. Tuvieron que pasar 13 años para que la Secretaría de Seguridad Pública federal convocara a sus mandos a participar en un programa de ascensos, y con ello aspirar a cargos de oficiales, inspectores y subinspectores. El optimismo cunde en la dependencia que encabeza Genaro García Luna, que abrió mil 665 plazas que serán ocupadas a través de concursos de oposición para que los policías con mayor experiencia, capacidad, talento y actitud continúen desarrollándose profesionalmente dentro de la institución. Aunque resta esperar si los aspirantes a estos ascensos logran pasar exámenes de conocimientos generales y antidoping. Estos dos elementos podrían desalentar la convocatoria.
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