|
Uno de los capitanes que puede llevar a buen puerto al buque de la reforma energética está desaparecido
Uno de los capitanes que puede llevar a buen puerto al buque de la reforma energética está desaparecido. Los encargados del timón en Los Pinos buscaron la semana pasada con urgencia a la dirigente del PRI, Beatriz Paredes Rangel, pero no tuvieron éxito. El asunto a tratar: el diagnóstico de Petróleos Mexicanos y las negociaciones para llevar el tema al Congreso de la Unión, nos informan. Doña Beatriz no apareció por ningún sitio. Ahora nos comentan que se había ido más allá de la Patagonia, porque tenía un asunto más importante que atender: ver cómo están desapareciendo los glaciares. ¿Y el senador Manlio Fabio Beltrones? Él entra y sale de la casa presidencial; tiene un duplicado de la cerradura del despacho presidencial, nos comentan. La soprano estadounidense Renée Fleming se presentó el pasado fin de semana en el Palacio de Bellas Artes, invitada por el mismísimo Sergio Vela, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. ¿Reapareció el funcionario?, se preguntará usted. No, el hombre sigue sin dar rastros. En esto de la cultura, unos están en la cúspide y otros en el fondo. Doña Renée comentó recientemente que llegar a lo más alto de la ópera le ha permitido explorar sus propios deseos musicales y salirse de los cánones. Ese podría ser el caso de don Sergio, nos comentan. La realeza tiene sus joyas en su celda. Una de las hermanas de Sandra Ávila Beltrán, La Reina del Pacífico, acudió la semana pasada al penal de Santa Martha Acatitla. Como todos y todas las visitantes, se registró y pasó por la aduana una bolsa blanca con cinco cajitas del mismo tamaño y una más con cuadros negros y moñitos dorados. La familiar de Ávila Beltrán, vestida con camisa roja con cuello en “v”, manga tres cuartos, pantalón gris claro entubado de mezclilla y tenis en tono café marca Cloè, preguntó a otra señora que iba en la misma fila si las autoridades abrían los paquetes. La respuesta fue afirmativa y ella misma comenzó a quitar la envoltura. Aparecieron piezas de joyería, las cuales fueron autorizadas sin problema alguno, nos informan. Hay una pequeña historia del gran cochinero, el lodazal en la elección por la presidencia del PRD. En el detalle usted podrá encontrar toda clase de triquiñuelas y negociaciones políticas. El escenario es Veracruz: la planilla ganadora fue la corriente Foro Nuevo Sol, que peleaba quedarse también con la secretaría general de comité local. Nueva Izquierda, de Los Chuchos, ofreció dejar esa posición a cambio de contar los votos de las casillas no instaladas (parte de la denuncia de los simpatizantes de Alejandro Encinas), nos explican. El acuerdo caminaba sin problemas, hasta que Los Chuchos, de Jesús Ortega, incumplieron su parte. Los de Foro Nuevo Sol fueron con el chisme y se armó el escándalo. Los encinistas se lanzaron con todo, en un estado que parecía no haberles metido problemas en la elección del 16 de marzo. ¿Y los resultados?, se preguntará usted. Ésos pueden aguantar.
|