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Si no fuese por las prerrogativas del PRD, se fundaría un nuevo partido, ‘Patria Nueva’ El arma apunta al mejor amigo del PRI; al caudillo que pretende identificarse con la patria La dirección del FAP, encabezada por López Obrador, lleva el dedo al gatillo de su arma: al presentarse cambios legislativos en relación con Pemex se podrán estrangular los edificios del Congreso Federal y las legislaturas de los estados, los aeropuertos, carreteras, empresas y centros de negocios, otros puntos estratégicos. Mediante la resistencia pacífica y creativa; usando en primera línea a “las Adelitas de AMLO”, “las Valentinas de AMLO” y quizás —“si María Félix viviera / con El Peje ya quisiera”— “las Enamoradas” y hasta “las Juanas Gallo”. En la segunda fila se encontrarán los amados viejecitos. Luego, probablemente, los pioneros juaristas-bolivarianos y después, los intelectuales soberanos y morales presentarán su exclusiva danza “Apoyo el fondo, no la forma”. Vincula lo gagá con lo intelectual: “Hitler era de izquierda cuando firmó el pacto nazi-soviético”, podría afirmar el coreógrafo llamado Arnaldo Córdova. Por fin vendrán las masas organizadas en comandos de élite y brigadas de línea, bautizados con los nombres de héroes latinoamericanos —exceptuando el de Lázaro Cárdenas, para no confundir. Se trata de “la refundación democrática de la nación; de la defensa de la soberanía, la democracia y de los recursos propiedad de la nación”. Y como existe un sabio y modesto líder del pueblo —quien trasciende las pequeñas escaramuzas de los partidos— entonces la patria se identifica con AMLO y la patria no se vende, Chuchos, la patria se defiende. Y si alguien duda, escuche el breve y sustantivo coro de los soberanos intelectuales (compuesto de tres líneas), hecho para acompañar la movilización de las mujeres de enaguas profundas, los batallones y las brigadas. Todo bien pacífico. Es también la fundación de una nueva izquierda que no olvide de nuevo que la patria es primero; una izquierda social y generosa, pacífica y organizada, a la cual de los partidos sólo le importan las prerrogativas, el dinero necesario para la movilización. Con esos dineros indispensables se fortalece la opción de gobernar mediante el veto. Si no fuese por las prerrogativas del PRD, éste ya bien podría irse al diablo y la patria fundaría un nuevo partido llamado, exacto, “Patria Nueva”. El movimiento en defensa del petróleo conmoverá al país. La premisa para su existencia es obvia: si el líder del pueblo fuese presidente constitucional no habría necesidad de defender nada. Bueno: hagamos cuentas. No se conmoverán tanto el norte o la península de Yucatán. Tampoco por los rumbos del Pacífico ni por los del golfo de México. Y en el centro tampoco hay buenas cuentas: ni siquiera los aeropuertos de Aguascalientes, Toluca o Puebla (caray: ¡ni el de Zacatecas!) serían fácilmente estrangulados. Y parece que ni siquiera el de la patria chica de Garrido Canabal y los López Obrador (el de Villahermosa) sería inutilizado. Y por ahí, menos que más, andan las cuentas en relación con los congresos estatales. Ahh, pero queda el área metropolitana de la capital. Ahí sí: veremos de cuál cuero salen más correas. Aun cuando hay un pequeño problema: una cosa es ser perredista y otra lopezobradorista. Nuestro campo (el de los traidores a la patria; E.V.) ha penetrado en el PRD. No se puede confiar en nadie. ¡Ni siquiera en forma plena en Encinas! Menos en traidores perredistas del estado de México, tan acostumbrados (en verdad) al chayo del gobernador —como otros copartícipes en muchas entidades. ¿Entonces?; ahí va la reserva: los legisladores; representan en los congresos al PRD: un partido estatista, corrompido y corruptor, corporativo y caudillista desde su nacimiento, antiyanqui en esencia y hasta xenófobo. Y Marcelo Ebrard —un hombre sin honor... hasta cuando se tratan asuntos de su ex jefe. Los legisladores del FAP se aprestan a promover una delirante parálisis legislativa. Y, conste, la mayor formación de “la izquierda” es ese mismo partido estatista, corruptor y caudillista: el PRD. Las otras formaciones ni a eso llegan: son negocios personales. Resulta evidente que el dedo en el gatillo se encuentra listo para disparar. El asunto es que la mira del arma apunta al mejor amigo del PRI; nada menos que al caudillo que pretende identificarse con la patria. En forma lamentable, tampoco el gobierno federal hace cuentas y, sobre todo, al presidente Calderón se le olvida que él no tanto ganó las elecciones sino que las perdió el otro. Lo que imponía desde el inicio una estrategia política muy distinta a la actual. mvalle131@aol.com
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