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¿Qué significa ser mujer?
Las mujeres en este empezar del siglo XXI estamos jugando un papel cada vez más importante, no solamente por una cuestión de democracia y de equidad de género, sino porque históricamente somos llamadas para aportar a la humanidad una riqueza inmensa por nuestra visión de largo plazo, que además es estable, sólida, renovadora, amorosa, compasiva, pragmática, inteligente y realista. En efecto, como mujeres tenemos un rol de innegable importancia en nuestra civilización, ya que además de ser las madres de nuestros hijos o las amas de casa, ahora podemos ocupar puestos más altos en las empresas, en las universidades y en el gobierno, como parte de la nueva corriente que recorre nuestra cultura en cuanto al rol que jugamos en la sociedad. Y como se ha demostrado en muchos casos concretos, como el hecho de que una mujer sea presidenta en Chile, en Argentina o que incluso una mujer busque ser presidenta del país más poderoso del mundo, en la época actual es muy importante que las mujeres ostentemos el poder político, porque por intereses propios de las mujeres, estamos mucho más inclinadas a entender una misión pública. Nuestro papel de madres y de mujeres nos permite sentir de manera más profunda que la obra política tiene un significado de mayor alcance, y constituye un legado para las futuras generaciones. No cabe duda que nuestra naturaleza nos lleva a los extremos. Una mujer raramente es mediocre. Cuando es honesta, es sumamente honesta. Y gracias a nuestro género tenemos una conexión profunda y natural con las otras mujeres. Podemos así entender las verdaderas necesidades de la sociedad, ya que somos las que las sentimos a diario. Cuando las mujeres hemos tenido un trabajo interior y de desarrollo personal, logramos una gran capacidad para escuchar y para escucharnos; nuestra propia intuición e inteligencia emocional nos permite relacionarnos con los demás y con los hechos relevantes de una manera muy diferente y directa, lo que se traduce en que siempre buscamos la solución y el resultado. Es una concepción femenina de la efectividad. Si en el siglo XX la mayor revolución de la humanidad fue la irrupción de las mujeres en la vida pública y en la privada, a lo largo y ancho de los cinco continentes, ser mujer en el siglo XXI es ejercer derechos antes conculcados a nuestro sexo y la conquista de los primeros frutos de la libertad, de la igualdad y de la fraternidad.
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