|
La Jornada 8 del Torneo de la “Usura” del balompié mexicano fue pródiga para el comentario. Un tema que no puede escapar a la crítica, aunque sea trillado, es la irregularidad que priva en nuestro querido futbol. Necaxa, después de apabullar en patio ajeno a los Pumas, cae derrotado ante “los escualos” en el mismísimo Victoria, partido protagonizado por Rodafalla, quien si fuera mexicano y su organismo no contuviera tanta melanina, lavaría coches o vendería tacos a las afueras del estadio. Lo mejor, la actitud de los Tiburones Rojos. Ya se nota la mano de “la liendre” ¡Perdón! del Piojo Herrera. Con unos Tuzos del Pachuca viniendo de dos derrotas seguidas, contra San Luis, en la capital potosina y en el Hidalgo, en donde fueron llenados de cuero al son de cuatro goles a uno, ante La Máquina Celeste, para sorpresivamente llegar a la Bombonera de Toluca, contra un equipo supuestamente sólido, protagonista y alzarse con una inesperada victoria. Un partido que acaparó la atención de propios y extraños resultó un petardo, en donde el Rebaño Sagrado conservó lo invicto; pero se mostró inoperante, mientras un “medroso” Miguel Sabah se daba vuelo “muy a la mexicana”, desperdiciando oportunidades manifiestas de gol. Cero a cero, Chivas frente a La Máquina, ante la decepción popular. Y qué decir de los actuales campeones, “arrastrando la cobija”, tratando puerilmente de culpar al silbante de su incompetencia, terminando con ocho hombres y dando lástima, ante un San Luis con oficio, que no se precipitó y esperó la ocasión de producir el daño. Unos Rayados que todavía “no han tenido la capacidad de asimilar la sapiencia del bigotón” y fueron a Torreón a correr insensatamente tras un balón. Y con un cuerpo arbitral, que tuvo la mejor actuación en mucho tiempo. Salvo honrosas excepciones lo hicieron bastante bien. Si siguen así, me van a dejar… sin chamba. (www.preguntalealosbrizio.com)
|