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El ambidiestro presidente del IFE
Si bien el mismo Leonardo Valdés Zurita reconoce su relación con la izquierda, también tiene en su historial político una larga y cercana relación con la derecha, concretamente con el PAN Cuando el nombre de Leonardo Valdés Zurita fue puesto en la mesa de negociaciones para ser presidente del IFE, hubo dos cosas en su trayectoria que facilitaron su designación con el acuerdo de los tres grandes partidos: la primera era su reconocida experiencia en materia electoral, acreditada con años de trabajar en ese ámbito, y la segunda, que su nombre era propuesta del PRD que, con excepción de algunas corrientes perredistas, le reconocía su cercanía con la izquierda y su antigua militancia en el desaparecido Partido Mexicano Socialista. Pero si bien él mismo reconoce su relación con la izquierda, el nuevo presidente del IFE también tiene en su historial político una larga y cercana relación con la derecha, concretamente con el PAN. Hay en la carrera de Leonardo Valdés Zurita varios pasajes que lo identifican como un hombre que ha prestado sus servicios al actual partido gobernante y ha establecido relaciones cercanas con prominentes panistas, entre los que se encuentra el presidente Felipe Calderón. Hace 17 años, cuando en Guanajuato ocurría la primera concertacesión del sexenio de Carlos Salinas de Gortari, el consejero presidente del IFE apareció como un asesor de confianza del PAN. Era septiembre de 1991 y el entonces secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, mandó llamar a la plana priísta en el estado. Pidió a los diputados del PRI buscar un mecanismo legal, “el que sea”, para “garantizar que Carlos Medina estuviera en el cargo más de dos años”. La única salida que encontraron los legisladores para avalar la entrega de la gubernatura al PAN y darle sustento legal al interinato de cuatro años de Medina Plascencia fue hacer una nueva ley electoral en el estado. Se propuso entonces integrar un órgano técnico con especialistas en materia electoral. Se le llamó Comisión para la Reforma Política del Estado de Guanajuato (Corpeg) y se propuso que los integrantes fueran asesores de confianza y que fueran nombrados uno por el PRI y otro por el PAN. La mayoría priísta en el Congreso de Guanajuato propuso como su asesor para la reforma a Berlín Valenzuela; mientras que la propuesta de los panistas, avalada por Carlos Medina Plascencia, por Diego Fernández de Cevallos, quien encabezaba la concertacesión con el gobierno, y por el entonces secretario general del PAN, Felipe Calderón Hinojosa, fue nada más y nada menos que Leonardo Valdés Zurita. En aquella época Leonardo tejió una relación estrecha con los panistas, tanto con los de la dirigencia nacional como con los guanajuatenses. Se volvió cercano al rector de la Universidad de Guanajuato, Juan Carlos Romero Hicks. Una década después, cuando Romero Hicks fue elegido gobernador del estado, la cercanía con el panista se mantenía. Valdés Zurita era entonces consejero del Instituto Electoral del DF, pero comenzó a tener problemas en el organismo, a partir de que se negó a firmar una carta en la que todos los consejeros exigían respeto a la autonomía del IEDF, en medio de una fuerte confrontación con Andrés Manuel López Obrador. Leonardo fue el único consejero que no firmó aquella carta pública y, sorpresivamente, faltando más de un año para que terminara su encargo, renunció a la consejería capitalina y se fue como profesor a la Universidad de Guanajuato, a la Facultad de Derecho, invitado por su amigo, el panista Romero Hicks. Desde entonces se mantuvo en aquel estado, con una relación muy cercana con el panismo local, pero también ahondó sus vínculos con el PAN nacional. Entre el año 2000 y el 2003, cuando Felipe Calderón fue coordinador de los diputados panistas en la LVIII Legislatura federal, el actual presidente del IFE fungió como asesor del hoy Presidente de la República, trabajo que combinaba con sus clases en la Universidad guanajuatense. Así que la imagen de un hombre de izquierda que ayudó a Leonardo Valdés Zurita a llegar a la presidencia del IFE tal vez deba ser sustituida por la de un político ambidiestro, que lo mismo tiene en su haber una militancia de izquierda que una cercanía política y laboral con la derecha panista. Seguramente no es el único político mexicano que ha dado esos bandazos ideológicos que pueden poner en duda su congruencia y la firmeza de sus principios, pero sin duda es uno de los más hábiles para ponerse la camiseta, según convenga la ocasión, y para sacar provecho de su ambivalencia ideológica. NOTAS INDISCRETAS… Fue una comida que no mostró carencia alguna. El histórico y majestuoso convento de San Hipólito, en pleno Centro Histórico, fue testigo el miércoles de la semana pasada de cómo una de las mujeres más poderosas de la política mexicana echaba la casa por la ventana para celebrar su cumpleaños. Los invitados eran sólo cercanos y de confianza. Roberto Campa, Miguel Ángel Yunes, Jorge Kahwagi, Miguel Ángel Jiménez, Francisco Yánez, Rafael Ochoa Guzmán y toda la plana directiva del SNTE acompañaron a Elba Esther Gordillo a celebrar su cumpleaños. Buena comida, mejor música y bebidas de calidad fueron parte del festejo que los mismos gordillistas recuerdan como “la celebración más grande que haya tenido en varios años de su cumpleaños”. Y en el centro de la fiesta estaba ella como la reina del Panal y la maestra rodeada de todos sus pupilos que lo mismo cantaban Las Mañanitas con mariachi que le entregaban regalos caros. ¿Que cuántos años cumplió la maestra? Eso no se dice, pero ya pasaron algunas décadas desde aquel 6 de febrero de 1945 cuando la hoy poderosa señora nació en Comitán, Chiapas… A propósito de abejorros y zánganos, el gran ausente en esa fiesta gordillista fue Tomás Ruiz, quien ya fue expulsado del Panal. Dicen que el veracruzano ya nada quiere saber de la abeja reina y que ahora busca las mieles del panal calderonista… “Quieren legalizar lo ilegal… no vamos a permitir que autoricen un estado de excepción y un régimen policial que amenace las libertades y garantías de los ciudadanos”, dijo ayer la senadora Rosario Ibarra en la comida de colaboradores de EL UNIVERSAL, donde la luchadora social llamó a detener la aprobación de la reforma judicial que la próxima semana llega al pleno de la Cámara de Diputados… Los dados mandan Serpiente. Mal augurio. sgarciasoto@hotmail.com salvador.garcia@eluniversal.com.mx
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