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    Serpientes y Escaleras
Salvador García Soto
19 de febrero de 2008

Pemex, duelo de estrategias

Tomas de instalaciones y pozos petroleros y bloqueos de carreteras están detrás de la advertencia de López Obrador. Calderón busca desactivar ese plan con la incorporación de Lázaro Cárdenas Batel en Pemex

E l debate por el futuro de la empresa petrolera nacional ya comenzó, y tiene como protagonistas centrales a los dos hombres que se disputaron el poder en 2006. Si el presidente Felipe Calderón presiona por un acuerdo en el Congreso que permita abrir áreas de Pemex al capital privado, sin reformar la Constitución, Andrés Manuel López Obrador amenaza con movilizaciones y protestas casi apocalípticas, mientras iza la bandera del nacionalismo petrolero.

En el arranque de la confrontación, el tabasqueño tomó ventaja y ha posicionado mejor su discurso de “defensa de la soberanía petrolera”, en tanto que el gobierno empieza a dar el debate e intenta mimetizarse con los argumentos de la izquierda, arrebatarle las banderas nacionalistas, incluidos los postulados cardenistas, y proclama la defensa auténtica de Pemex a través de su modernización, sin afectar la propiedad del Estado y sólo con la modificación de leyes secundarias.

Calderón cuenta en su estrategia con sus aliados del PRI que le servirán de escudo y de refuerzos en la batalla. El único problema es que los aliados priístas todavía no pueden asegurarle a Calderón un frente unido porque ellos mismos tienen divisiones en sus filas que podrían fracturarlos a la hora de votar una iniciativa de reformas a la ley reglamentaria del artículo 27 constitucional.

La respuesta de AMLO y del PRD a la posibilidad de verse rebasados por un bloque PRI-PAN en las votaciones del Congreso es una amenaza en el tono más temerario que se le haya escuchado al ex candidato presidencial perredista. Tomas de instalaciones y pozos petroleros, bloqueos de carreteras y otras acciones radicales más, están detrás de la advertencia que lanza López Obrador cuando dice que las protestas ante una apertura privada en Pemex serían mucho más fuertes que las acciones que él mismo encabezó tras las elecciones presidenciales del 2006.

Cuando Andrés Manuel dice que “no será fácil que modifiquen las leyes para privatizar Pemex”, que “no van a tener un día de campo”, lo que en realidad está diciendo, en su lenguaje, es: “Me dejé robar la elección, pero no dejaré que se roben el petróleo, si en 2006 no traspasé el límite (de incitar a la revuelta popular), ahora en 2008 sí lo haré por el petróleo”.

Cercanos a López Obrador mencionan la experiencia en Bolivia entre 2003 y 2005 con la promulgación de la Ley de Hidrocarburos del presidente, que proponía la venta de gas boliviano a empresas extranjeras, es el modelo en que se inspirarían las movilizaciones y protestas que ya planea el ex candidato perredista.

Aquellas revueltas encabezadas por Evo Morales fueron llamadas “la guerra por el gas” y exigían la nacionalización de los hidrocarburos bolivianos y la derogación de la iniciativa legal que beneficiaba a empresas como la española Repsol YPF, British Gas y British Petroleum. Bloqueos en las principales carreteras de Bolivia, tomas de plantas gasificadoras y la creación de un Estado Mayor del Pueblo, y del Movimiento al Socialismo (MAS) encabezado por Morales, catalizaron el nacionalismo de sectores marginados y opositores políticos del gobierno, y terminaron por derrocar a dos presidentes, primero en 2003 a Gonzalo Sánchez Lozada, autor de la iniciativa y represor de las protestas, y luego en marzo del 2005 al interino Carlos Mesa, que con su renuncia dio pie a la posterior elección de Evo como presidente de Bolivia en diciembre de ese mismo año.

El as de Calderón

Pero ante la amenaza de AMLO de desatar en México “la guerra por el petróleo”, el presidente Calderón tiene guardado un as bajo la manga que, de lograr concretarlo, sería un golpe letal a la estrategia del tabasqueño. La invitación a Lázaro Cárdenas Batel, ex gobernador de Michoacán, para que acepte la dirección general de Pemex es una jugada que podría desarticular y neutralizar todo el discurso y las movilizaciones lopezobradoristas.

“Vamos a rescatar al cardenismo”, declaró el senador panista Rubén Camarillo Ortega, en una especie de confirmación de lo que intentan el PAN y Calderón para desactivar la estrategia de López Obrador. Aunque más bien en el PRD dicen que más que “rescatar” al cardenismo, intentarían “resucitar” a los Cárdenas, casi con la consigna bíblica de “Lázaro, levántate y anda”.

La pregunta en este momento es si los Cárdenas —Lázaro y Cuauhtémoc— se prestarían a ser parte de la estrategia con la que Calderón aseste un golpe que sería letal para López Obrador. Desde que se integró el gabinete calderonista, en diciembre del 2006, se habló de la intención del Presidente por llevar el apellido Cárdenas a la paraestatal para blindar así su estrategia de apertura y modernización de Pemex. Entonces se hablaba de Cuauhtémoc, pero hoy es Lázaro el que ha sido invitado por el gobierno a esa posición.

Si Calderón lograra convencer al clan Cárdenas y Lázaro aceptara dirigir Pemex, en ese momento desarmarían todo el plan lopezobradorista de un solo golpe. Sería, en términos de un duelo boxístico, un gancho al hígado que desactivaría el discurso de Andrés Manuel. ¿Con qué argumento hablarían de venta o privatización de la empresa petrolera, si el mismo apellido que nacionalizó el petróleo en 1938 estaría encabezando su plan de modernización 70 años después?

NOTAS INDISCRETAS… En Zacatecas se aceleraron los tiempos y comenzó ya la lucha por la sucesión en la gubernatura, a renovarse en 2010. Hay movimiento de aspirantes en todos los partidos. El fin de semana, por ejemplo, el PT destapó en un evento en Fresnillo a David Monreal, alcalde de ese municipio, como su candidato a gobernador. Unas 3 mil personas vitorearon al alcalde que sería postulado por los petistas. Por el PRD, se menciona que el candidato de la gobernadora Amalia García sería Javier Calzada, actual coordinador de los diputados federales zacatecanos, aunque también se mueven los senadores Tomás Torres y Antonio Mejía Haro. Por el PAN el aspirante más fuerte es el actual alcalde de Zacatecas, Cuauhtémoc Calderón, pero también suspiran Felipe Borrego, diputado federal, y el senador panista, José Isabel Trejo, además de El Rey del Tomate, Andrés Bermúdez; mientras que del lado del PRI se mueven ya Leodegario Varela y el eterno aspirante José Bonilla Robles… Se lanzan los dados. Apostamos por Escalera.

sgarciasoto@hotmail.com

salvador.garcia@eluniversal.com.mx

 
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Como un juego de dados su vida ha sido un deambular entre la prensa escrita, la radio y la televisión. La impredecible política lo ha llevado a ser un duro crítico durante casi diez años en una columna que ha dictado si el país se dirige a Serpientes y escaleras.

Fue la voz dura del programa El Weso, y entre sus avatares periodísticos se encuentra la dirección del periódico La Crónica así como colaboraciones en noticieros de radio y TV, revistas y distintos medios a nivel nacional.

Actualmente conduce el programa de TV-Código 2008, una producción de EL UNIVERSAL TV y que se transmite por Proyecto 40.

Tapatío de nacimiento, es amante del cine de arte, de la buena comedia en teatro y un ecléctico en la música.

 
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