Bombazo del viernes acabó con el impacto informativo del más reciente clavo en el ataúd del instituto
Sin explicación cumplieron la orden de sus amos, los partidos: les perdonaron una multa y una investigación
Ya en los postres, luego de una sa-brosa sobremesa en torno al tema del momento, el bombazo que sacudió el corazón del país, un comensal rezagado llegó con información fresca. “¿Ya saben la nueva?”, soltó como para sorprender a la concurrencia. Todos lo miraron compasivos. “No, no es la explosión… el IFE dará carpetazo a los 280 mil spots”.
A la mesa en cuestión —de conocido comedero—, habían acudido dos aspirantes a consejeros del IFE. Al conocer la noticia, uno de ellos —señalado como potencial presidente— soltó a bocajarro: “¡Para eso me gustaban estos cabrones!”. La bomba de Chapultepec y Monterrey pasó a segundo plano. La otra, la de Periférico y Viaducto Tlalpan, era la nota.
Y en efecto, en el terreno mediático el bombazo de la Zona Rosa acabó con el impacto informativo del más reciente clavo colocado al ataúd del Instituto Federal Electoral. Los tres nuevos consejeros, incluido su presidente —y con el apoyo de los tres incondicionales que se quedaron para terminar su gestión—, decidieron a favor de un vergonzoso e inmoral “borrón y cuenta nueva”.
Y claro, el nuevo Consejo General del IFE aplicó el “borrón” al escandaloso rebase del tope de campaña de los partidos políticos en la elección de julio de 2006 y —como debe ser— los consejeros se embolsaron la cuenta. Peculiar interpretación del refranero popular. ¿Y cuál es esa cuenta? Casi nada, ser parte de esa privilegiada casta divina de la burocracia mexicana —de los más altos salarios del país y del mundo, todas las prestaciones: coche nuevo, chofer, teléfono gasolina, viajes…—, todo a costa de la confianza, la credibilidad y la certeza del IFE, la otrora joya de la corona de la democracia electoral mexicana, hoy convertida en botín de guerra.
Todo mundo sabía que Leonardo Valdés, Benito Nacif y Marco Antonio Baños habían sido seleccionados por los partidos para ser, respectivamente, el nuevo presidente del IFE y los nuevos consejeros, no por sus habilidades, cualidades, honorabilidad y saber en la materia electoral —ojo, tienen todos esos atributos, pero no fueron elegidos por ellos—, sino porque habían “vendido su alma al diablo”, que son los intereses nada éticos y menos democráticos de la partidocracia.
Todos sabían que Arturo Sánchez, Marco Antonio Gómez y Virgilio Andrade son los consejeros del IFE que terminarán el periodo para el que fueron seleccionados —a ellos nadie intentó correrlos, a pesar de que son del mismo IFE de Ugalde— no por su honestidad, conocimiento de la cosa electoral, respetabilidad y habilidades políticas. No, se quedaron por su medianía y maleabilidad. Se mueven, dijo alguna vez uno de sus compañeros, “por un plato de lentejas”. Y parece que tenía razón.
Bueno, todos sabían que esas eran las reglas del juego en ese nuevo y desprestigiado IFE. Pero lo que nadie sabía —y lo hicieron saber los señores del nuevo IFE el pasado viernes— es que no fueron capaces siquiera de guardar las formas. Cuando el nuevo presidente del Consejo General dijo: “Tengo la convicción de que este Consejo debe apresurar sus trabajos para, a la brevedad, cerrar los expedientes abiertos del proceso electoral anterior”, casi todos creyeron que se trataba de una fórmula retórica.
Sí, pero todos se equivocaron. Sin pena, sin vergüenza, sin explicación alguna que fuera convincente, cumplieron la orden de sus nuevos amos, los partidos políticos, a los que perdonaron no sólo una multa millonaria, sino la pena de una investigación que los habría exhibido a todos, amarillos, azules y tricolores, como tramposos que colaboraron de manera tumultuaria no a un fraude electoral —como el que de manera vulgar se pregona sin pruebas—, sino en la destrucción de lo poco que quedaba de la democracia electoral.
¿Y qué van a decir ahora los intelectuales de esa dizque izquierda que frenéticos y en una romería de excitación pedían la cabeza de Ugalde y compañía; los periodistas que furibundos reclamaban como trofeo esa cabeza? A poco son mejores Leonardo Valdés, Benito Nacif y Marco A. Baños. En el fondo, quienes apoyaron la destrucción del IFE —y que por cierto hoy guardan un silencio de complicidad— son parte de esa corriente regresiva que dinamitó el puente de la democracia electoral para regresar al territorio del viejo PRI: el de la antidemocracia, las elecciones sin credibilidad ni confianza, y el control de los organismos electorales, ya no por parte del gobierno en turno, sino de los partidos.
“Para eso me gustaban”, dijo apenado uno de los casi 500 que aspiraron a ocupar la presidencia del IFE y que a la distancia casi suelta: “¡De la que me salvé!”.
¿Pero cuál es la gravedad del asunto? Todos recuerdan que el anterior IFE detectó la existencia de 280 mil spots de radio y televisión no reportados a la autoridad electoral, pero que se transmitieron en los medios, de los cuales son responsables en mayor o menor medida PRI, PAN y PRD, al igual que sus respectivos candidatos y alianzas. ¿Y qué con eso?, podría preguntar algún despistado.
Bueno, que el IFE estaba obligado a investigar, por ejemplo: ¿quién pagó esos spots, y cuánto se pagó por ellos? Pero nadie quiso que se investigara el asunto, y los partidos prefirieron dinamitar al IFE, cambiar a sus consejeros y, con ello, garantizar el “borrón y cuenta nueva”. ¿Qué habría pasado si el IFE investiga quién pagó y cuánto costaron esos 280 mil spots? Fácil, que habría incluido ese costo en el gasto de campaña que reportaron los partidos y habría descubierto que todos permitieron que empresarios y manos negras se metieran al proceso electoral de julio de 2006. Y sí, se pudiera haber llegado a un escándalo aún mayor que el de Amigos de Fox y Pemexgate. ¿Y qué dicen de todo eso los agoreros del fraude? Nada, porque calladitos se ven más bonitos. Solaparon la farsa y destruyeron al IFE. Y aún existen fanáticos que les siguen el juego.
En el camino
La frase de hoy podría ser: “Para eso me gustaban..”. Sí, resulta que ahora escribe en el “diario de la derecha”, ese al que criticaba con toda ferocidad. ¿De risa, no? Ver para creer… El circo y sus muchas pistas.
ESTOY DE ACUERDO
EL IFE HA PERDIDO LA CREDIBILIDAD Y CONFIANZA, QUE FUE EL OBJETIVO DE SU INSTITUCIONALIDAD
2008-02-19 23:50
vicente mexia salido / obregon.sonora
felicidades ricardo.....muy atinados tus comentarios....pero que se podria esperar de los lidreres o dueños de los partidos que fueron los que negociaron el nombramiento de los nuevos consejeros que esperar de manlio favio beltrones emilio gamboa patron., carlos navarrete o el guero gonzales vaya que esperar de larios o creel.. todos ellos forman una verdadera banda de delincuentes y algo que los distingue a todos estos bandidos es que se hicieron en un sistema autoritario y corrupto a mas no poder ...... son gente muy preparada pero al servicio de sus propios intereses no al de los mexicanos.....creo que equipararlos con narcos (algunos tienen antecedentes) o secuestradores o terroristas es ofender a este otro tipo de delincuentes....lo del ife es una mas de todas sus cochinadas... ife ciudadano ..jaja que o
ironia...la historia los dejara al descubierto como lo que realmente fueron estos cabrones.......una LACRAS CON PODER
2008-02-19 22:05
Jorge Martínez / Tacámbaro, Michoacán
Señor Alemán, los jilgueros de la izquierda trasnochada ya no recuerdan que Jesús Ortega, actual candidato a la presidencia nacional del sol azteca, proclamó como ganador a López Obrador en la medianoche del 6 de julio, cuando la disposición electoral marcaba que el IFE, exclusivamente, podría emitir un resultado en función de la distancia de votos entre los dos primeros lugares. Como la votación era muy cerrada, el manual electoral indicaba que deberían esperarse más resultados para completar el resultado oficial, pero no, como siempre, la izquierda desquiciada lopezobradorista, que ya sabía que iba a perder, inventó el concepto del fraude, que hasta los mismos escritores consagrados como Arnaldo Córdoba, siguen difundiendo para la imaginería popular. Atentamente Jorge Martínez Tacámbaro, Michoacán correo cstdster@gmail.com
2008-02-19 21:40
Jorge Martínez / Tacámbaro, Michoacán
Señor Alemán, tiene mucha razón en que el Congreso federal se constituyó en un patíbulo para decapitar a Luis Carlos Ugalde por los intereses facciosos del sol azteca y la marrullería priísta, mientras el PAN tuvo que ceder para mantener ciertos equilibrios de poder con esos dos institutos políticos. Es increíble que los tabilanes de izquierda sigan en su cuento de que hubo fraude, y todo porque no ganó el Mesías del Trópico Andrés Manuel López Obrador, cuando la preparación de los comicios federales, la votación y el recuento, estaban tipificados en la normatividad correspondiente, aprobada por los propios partidos dizque agredidos. El cuento del fraude ya se hizo añicos en la realidad política mexicana y eso le duele mucho a los fundamentalistas de izquierda, incapaces de generar negociaciones, consensos con otras fuerzas, incluida la que gobierna el país capitalista subdesarrollado de México con Felipe Calderón Hinojosa, quien ganó y ganó bien con estrategia electoral. Atentamente Jorge Martínez Tacámbaro, Michoacán. correo electrónico cstdster@gmail.com
2008-02-19 20:58
Email Perez / DF
Y donde están las marchas, los mítines y las declaraciones de defensa a la democracia? claro para eso me gustaban... si soy yo todo está muy bien, si es otro todo está muy mal. Felicidades por tus atinados comentarios Ricardo.
2008-02-19 19:46
BÚSQUEDA
PERFIL
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.