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Recesión y remesas
En los últimos días, en varios lugares he visto opiniones acerca de cómo las remesas estarían disminuyendo A esta opinión, sin base, se le suma una más que sostiene que la recesión en Estados Unidos provocará una caída en el envío de dinero de los mexicanos que viven allá, a partir de lo que se pronostica un serio problema en la cuenta corriente. Hay aquí varios problemas que necesitamos analizar. Primero, el envío de remesas no ha disminuido, sino que dejó de crecer. Son dos cosas diferentes. Durante 2007, la cantidad enviada pasó de 23,742 millones de dólares a prácticamente 24 mil millones. Un mínimo crecimiento de 1%, pero no una reducción. Es claro que frente al crecimiento de 17% del año anterior, es una mala noticia, pero no tan mala como si hubiésemos tenido una caída. Durante el año, hubo dos trimestres con contracción. El segundo, con una reducción de 1.2%, y el último, con una caída de 0.2%. En los otros dos trimestres el avance fue suficiente no sólo para compensar estas caídas, sino para alcanzar un promedio de 1%, como decíamos. El comportamiento de las remesas frente a la recesión no lo tenemos claro, y éste es el segundo problema. Podemos suponer, sin duda, que al presentarse una caída en la actividad económica en el país vecino, habrá menos oportunidad para nuestros compatriotas de ganar dinero y, en consecuencia, de enviarlo a sus familias. Pero este supuesto es necesario que lo probemos, porque en muchas ocasiones la realidad actúa de manera distinta a nuestros supuestos. Si no fuese así, nunca hubiéramos necesitado inventar la ciencia. No tenemos muchos datos de remesas, pero sí del renglón de transferencias en la Balanza de Pagos, que no es exactamente lo mismo, pero ayuda. De acuerdo con esos datos, las mayores caídas ocurren en 1986 y en 1991. En ambos casos, hay una contracción de más de 20% en los envíos. No hubo recesión en 1986, sí en 1991. La recesión anterior a ese año ocurrió en 1982, y las transferencias sólo cayeron 0.5%. En la recesión más reciente, en 2001, las remesas no caen. El crecimiento baja de 35 a 10%, pero no hay contracción. En los dos años de las grandes caídas, cabe mencionar que en los años previos (1985 y 1990) el crecimiento había sido de 50%, muy elevado, de manera que la caída puede ser más un asunto de comparación que otra cosa. Es decir que no hay una caída en las remesas, por ahora. Y que no sabemos si una recesión provocará una contracción, ni de qué tamaño sería ésta. Pero además, si la hubiese, no es tan claro que pueda provocar un problema serio en la cuenta corriente. Suponiendo que hubiese una caída como la de 1986 o de 1991 (cosa poco probable por el tema del gran crecimiento del año anterior), pasaríamos de recibir 24 mil a sólo 20 mil millones de dólares. Una caída de 4 mil millones de dólares. No es poca la pérdida, pero palidece frente a la caída esperada en los ingresos por petróleo, que de mantenerse a 65 dólares el barril, será de 6 mil millones de dólares. Evidentemente, la suma de las dos contracciones es el problema. Además de estar produciendo menos petróleo, estaríamos recibiendo menos remesas, y al final perderíamos 10 mil millones de dólares de ingresos en la cuenta corriente. Y si consideramos que en 2007 el déficit ya debe andar llegando a 10 mil millones, prácticamente se duplicaría. Ah, pero nos falta considerar las compras de gasolina y otros petrolíferos, que crecerán, por lo bajo, cinco mil millones de dólares más. Es decir que la balanza petrolera perderá, cuando menos, 10 mil millones en 2008. Más del doble de lo que podríamos perder en remesas, si acaso se cumplen todos los supuestos que ya hemos comentado. Afortunadamente parece que la migración no será el tema de la campaña electoral en Estados Unidos, y eso sí es importante, porque más que el comportamiento de la economía, lo que afecta a los mexicanos que viven allá es la política de exclusión que aparece en oleadas. En cualquier caso, es poco lo que podemos hacer para evitar una posible caída en las remesas. Y es mucho lo que podemos hacer para evitar la caída en la balanza petrolera. Y hay que actuar en donde se puede. www.macario.com.mx
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