Buscar en:
  
   
    Itinerario Político
Ricardo Alemán
05 de febrero de 2008

IFE: cada quien su golpe

Entre hoy y el próximo viernes la pelea por la presidencia del Instituto estará entre profesionales probados

Leonardo Valdez, Javier Santiago y Alfredo Figueroa Fernández cuentan con el aval del G-3

Todo indica que la denigrante disputa por el “botín” en que se convirtió la decapitación y relevo de los consejeros del IFE, al final de cuentas podría dar visos de sensatez. En efecto, al estilo del arreglo “chacharero”, parece que el G-3 decidió transitar por la ruta nada ortodoxa pero harto efectiva de que ante la “carambola” que dañó a todos, lo más sensato resultaba que “cada quien se quedara con su golpe”.

De esa manera, si el PRI retiró desde hace mucho a Jorge Alcocer como pretenso a presidir el IFE, y si el PAN dobló las manos en su intento por impulsar a Mauricio Merino, resulta que al final de cuentas el PRD debió ceder y retirar de la primera línea al ministro Genero Góngora Pimentel, que no sólo era el preferido de AMLO, sino el tercero en discordia y una carta política de alto costo no sólo para la Suprema Corte —poder al que pertenece—, sino el propio equilibrio de los poderes.

Y ocurrió lo que era previsible desde el inicio del proceso de renovación del IFE —una vez que en forma ilegal, grosera y con afanes revanchistas los señores del G-3 decapitaron y debilitaron esa institución—; es decir, que la primera línea de aspirantes sólo sirvió como “carne de sacrificio” y que se abrió paso a la decisión de bajo perfil en cuanto a los efectos mediáticos, pero segura en cuanto a la calidad de los posibles seleccionados. ¿Qué quiere decir eso?

Que lo equilibrado de las fuerzas intramuros del G-3 —recordemos que PRI, PAN y PRD son fuerzas equilibrantes en el peculiar arreglo que resultó de julio de 2006— anuló a los prohombres y los protagonismos que terminaron por convertirse en “delfines” de cada uno de los integrantes del G-3, y dio paso a la tercera reserva de los posibles; a las y los profesionales de la materia electoral que poco o nada tienen que ver con el parentesco partidario y menos con el favor mediático.

De esa manera, entre hoy y el próximo viernes la pelea por la presidencia del IFE estará entre profesionales probados —que al inicio de la contienda no tenían oportunidad alguna, ya que estaban y están lejos de las preferencias como operadores políticos—, y hasta es muy probable que se produzca una suerte de fenómeno darwiniano; de “selección natural de la especies” en la materia electoral.

Son parte ya de la negociación, aspirantes como Leonardo Valdez Zurita, Javier Santiago Castillo, Alfredo Figueroa Fernández, Lorenzo Córdoba Vianello, María Elena Homs Tirado, Irma Eréndira Sandoval, Benito Nacif, Ezra Shabot, José Fernández Santillán y Jaime Cárdenas Gracia. Es muy probable que del anterior listado salgan los tres nuevos consejeros y el presidente del IFE.

Sin embargo, a pesar de lo reducido de los aspirantes cuyos nombres y trayectorias son sometidos a discusión y acuerdos, aún existen vetos. Y son muy claros los casos del ex consejero Jaime Cárdenas Gracia, a quien un importante sector del PRD insiste en impulsar —el ex consejero Cárdenas es hombre de Manuel Camacho, cercano a AMLO y es la segunda carta luego del ministro Genaro Góngora—, pero también de manera sistemática es rechazado por el PRI y el PAN, quienes no quieren saber nada de él. En una situación parecida, porque es visto como el “hombre de Los Pinos”, se encuentra el analista y académico Ezra Shabot.

Académicos de primera línea, pero que tampoco cuentan con el respaldo del G-3, son Lorenzo Córdoba, José Fernández Santillán y Benito Nacif. El primero no es bien visto por el PRD, el segundo por el PAN y el tercero les provoca dudas al PRD y al PRI. Sin embargo, nadie los puede dar como descartados, ya que en una negociación como la que ya empezó —y en donde los currículos ya son investigados por las partes—, se puede llegar a extremos como el de “trueque”, porque la “pureza absoluta” que algunos pretenden, simplemente no existe.

Existen, sin embargo, tres aspirantes que cuentan ya en este momento con el aval de los tres partidos que componen el G-3: Leonardo Valdez, Javier Santiago y Alfredo Figueroa Fernández. No sería extraño que esos tres especialistas, al final de cuentas, ocuparan las tres primeras vacantes del IFE. A su vez, y sin contar con el aval de las tres fuerzas políticas, pero de igual manera sin impugnación, se encuentran los casos de María Elena Homs Tirado e Irma Eréndira Sandoval. Se dice, con todo lo que significa de machismo, que alguna de ellas “cumpliría la cuota de género”. Eso se dice, que conste.

Y decíamos líneas arriba que era muy probable que se produjera algo así como la confirmación de la “Selección de las especies” de Darwin —claro, en materia electoral, y en México—, porque al final de cuentas la discusión y selección de los potenciales consejeros del IFE se decantó en lo más capacitado de la materia. Y por lo menos tres de los que mencionamos arriba —Leonardo Valdez, Javier Santiago y María Elena Homs—, vienen de la mejor herencia del IEDF. Uno más, Alfredo Figueroa, es un reconocido especialista con probada experiencia en el Instituto Electoral de Puebla.

¿Pero cómo se llegó a ese muy probable desenlace de sensatez? Bueno, pues primero negociaron el PRI y el PAN. Los primeros dijeron estar de acuerdo en que los azules llevaran mano para la presidencia del IFE, en tanto que los amarillos podrían colocar dos de sus propuestas. ¿El PRI se quedaría fuera? Sí, por el momento, ya que en la siguiente, tomaría sus dos primeras piezas.

¿Y qué va a pasar con la presidencia? Un fenómeno de esos que no suelen ocurrir, pero que existen. Resulta que dos ex consejeros del IEDF: Leonardo Valdez y Javier Santiago —este último ex presidente del IEDF—, también tienen el apoyo del G-3 para ser presidentes. Pero veremos qué pasa, porque la ganancia podría ser de y para la izquierda, pero la de verdad.

En el camino

Demoledor el revelador “misil” que impactó a Jorge Castañeda.

aleman2@prodigy.net.mx

 
BÚSQUEDA
Autor:  
Columna:
 

PERFIL
 
Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.
 
 
Columnas anteriores
 
¿Qué mantiene unido al PRD? 2008-02-04
 
El G-3 y 2008 2008-02-03
 
Energía y TLC: el ajedrez 2008-02-01
 
Energía: guerra de estrategas 2008-01-31
 
Miedos y milagrosde la reforma 2008-01-30
 
 
- A   A   A +
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Publicidad | Mapa de sitio
© Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL