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    Itinerario Político
Ricardo Alemán
24 de enero de 2008

AMLO y Creel: ¿el reencuentro?

Según López Obrador, Santiago era en 1994 “un brillante abogado, imparcial, independiente”

Derrotados en sus ambiciones presidenciales, los dos antiguos aliados pudieran reencontrar el camino juntos

En días pasados, el señor Andrés Manuel López Obrador emplazó a debatir sobre la supuesta privatización de Petróleos Mexicanos desde el presidente Calderón, pasando por el priísta Manlio Fabio Beltrones y hasta el senador del PAN Santiago Creel. Dijo el tabasqueño que existe una iniciativa perversa que impulsan PRI y PAN para privatizar Pemex, y que su “movimiento” está dispuesto no sólo a denunciarlo, sino a impedirlo.

Sin embargo, el reto lanzado por AMLO fue desestimado por todos, en realidad por casi todos, ya que de manera sorpresiva el jefe de los senadores de Acción Nacional, Santiago Creel Miranda, se dijo dispuesto a debatir con López Obrador sobre el tema. Apenas el pasado martes, el ex candidato presidencial respondió con un contundente: “¿Cuándo, dónde y cómo?”, lo que confirma el debate entre el perredista y el panista. Es decir, que muy pronto podríamos presenciar el reencuentro de dos viejos aliados. ¿Viejos aliados?

Pues sí, resulta que allá por 1994 eran aliados políticos, amigos y preocupados por la transición democrática, nada menos que los señores Andrés Manuel López Obrador, Santiago Creel, Demetrio Sodi y Juan Molinar Horcasitas. También era parte de ese grupo el hoy perredista y fiel amlista José Agustín Ortiz Pinchetti. El primero, López Obrador, había sido candidato al gobierno de Tabasco, derrotado por Roberto Madrazo, en una escandalosa elección fraudulenta.

Los señores Creel Miranda, Molinar Horcasitas y Ortiz Pinchetti eran consejeros del primer IFE ciudadanizado, en tanto que Demetrio Sodi era un activo promotor de la transición democrática. Pues bien, los cuatro activistas trabajaron de manera estrecha con el entonces derrotado candidato al gobierno de Tabasco para promover por las vías legal y política el desconocimiento del triunfo de Roberto Madrazo y, por ello, se ganaron el reconocimiento de López Obrador.

Sí, aunque muchos no lo crean, AMLO tenía en alta estima a Santiago Creel. Y el propio López Obrador se encargó de dejar por escrito esa relación, en el libro Entre la historia y la esperanza, en el que López Obrador ofrece su versión sobre la elección en Tabasco, en ese 1994, en la que fue derrotado por Roberto Madrazo, en medio de un escandaloso fraude. Dijo AMLO: “El miércoles decidimos que la información (de las famosas cajas sobre el fraude en Tabasco) la revelaríamos el viernes. Para ello invitamos a personalidades interesadas en la transición democrática del país. No obstante, al hotel Catedral, donde se llevó a cabo la conferencia de prensa, sólo asistieron Demetrio Sodi, Juan Molinar Horcasitas, José Agustín Ortiz Pinchetti y Santiago Creel Miranda”.

Luego, López Obrador se detiene para hacer un insólito reconocimiento. Dice: “Hago un paréntesis para reconocer la rectitud de esos dos brillantes abogados (Pinchetti y Creel), que se desempeñan como consejeros electorales del IFE. Su participación imparcial en estos y otros casos les ha ocasionado muchos problemas con los hombres del gobierno del PRI, que no aceptan la democracia. Me consta que los dos mantienen una postura independiente, sólo a favor de la legalidad, pero esto no se comprende ni se acepta en el interior del régimen, donde demandan incondicionalidad absoluta”.

Según López Obrador, Santiago Creel era en aquellos años “un brillante abogado, imparcial, independiente y comprometido con la legalidad”. Y si las cosas eran así, ¿qué fue lo que pasó? ¿Por qué AMLO y Creel terminaron en bandos opuestos? Pues ocurrió lo que tenía que ocurrir luego de que entre 1988 y 1994 muchos sectores sociales y muchos políticos se dijeron preocupados por la transición democrática. Es decir, que al abrirse los espacios para la pluralidad y la alternancia, cada persona y cada grupo buscaron acomodo en la geometría política.

López Obrador buscó ser jefe de Gobierno del DF en el año 2000, con todo el apoyo de Cuauhtémoc Cárdenas, mientras que Santiago Creel compitió por el mismo cargo por el PAN, y con el respaldo de Vicente Fox. Ahí empezó la guerra entre AMLO y Creel, la cual se agudizó en el sexenio siguiente, cuando AMLO era jefe de Gobierno del DF y el más aventajado precandidato presidencial, y Santiago Creel se desempeñaba como el privilegiado secretario de Gobernación y delfín presidencial de Fox. Luego vino el escándalo del “desafuero”, la fallida precandidatura de Creel y la derrota a manos de Felipe Calderón.

Y al final se produjo lo que algunos llaman una “rectificación” de Santiago Creel, quien en una suerte de mea culpa se convirtió en un activista a favor de un cambio político electoral fundamental, el de la intervención de los medios en los procesos electorales. ¿Y qué tiene que ver toda la historia anterior con el debate que sobre la privatización de Pemex propuso AMLO y que aceptó Santiago Creel? Pues eso, que una vez derrotados en sus respectivas ambiciones presidenciales, los dos aliados de hace más de una década hoy pudieran reencontrar el camino juntos. ¿Y cuál sería ese camino? No parece haber otro que el de la negociación y el acuerdo. ¿Que suena descabellado? Sin duda. Pero a estas alturas todo puede pasar. Y si no, al tiempo.

En el camino

Sin duda que se le pasó la mano a Marcelo Ebrard con el alza al predial en el DF. Y si no hace algo eficaz y rápido, el enojo social se convertirá en un pesado activo en su contra. Y es que hay alzas de escándalo, de 300%, 400% y 500%. Claro, se trata de jugar el dedo en la boca a los capitalinos… Por cierto, hoy sorprende a todos que se reconozca la existencia de cárteles del narcotráfico en el Distrito Federal. ¿De verdad es una sorpresa? No —como decían las abuelitas—, “no le hagan al cuento”, los cárteles de la droga tienen años de actuar de manera impune en la capital del país, sólo que no les convenía reconocerlo a los gobernantes perredistas del DF. Y aun así algunos necios lo niegan.

aleman2@prodigy.net.mx

 
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Apasionado del periodismo, así explica el autor su dedicación de más de 10 años a este espacio donde se afana en traducir, aclarar y revelar los entretelones de críptico ámbito que es la política. Su trabajo requiere análisis, conocimiento y paciencia para poner en su lugar las piezas del acertijo. Le intriga también la literatura, aunque asegura que ninguna novela es más interesante que la realidad política.
 
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